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HESTIA (VESTA EN ROMA). ESPIRITUAL. DIOSA DEL HOGAR.

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

HESTIA (VESTA EN ROMA)

ESPIRITUAL

DIOSA DEL HOGAR

HESTIA (VESTA EN ROMA). ESPIRITUAL. DIOSA DEL HOGAR.

Hestia es la primera hija de Crono y Rea y hermana de Zeus, Hades, Poseidón, Hera y Deméter.

Hestia constituye el concepto de Hogar, es la diosa del Hogar.

Fue cortejada por Apolo y Poseidón, pero obtuvo de Zeus la gracia de guardar eternamente su virginidad.

Zeus le concedió el honor excepcional de ser objeto de culto en todas las casas de los hombres y en los templos de cualquier divinidad.

Mientras los demás dioses viajaban por el mundo, Hestia permaneció siempre en el Olimpo, por eso no desempeñó ningún papel en las leyendas divinas.

Hestia es el centro religioso de la mansión divina.

VESTA (ROMA)

Es una diosa romana muy arcaica que preside el fuego del hogar doméstico.

Pertenece como la Hestia helénica al grupo de las 12 grandes divinidades del Olimpo.

Su culto se halla bajo la dependencia directa del Gran Pontífice, asistido por las Vestales, sobre las que ejercía una autoridad paterna.

Su culto fue introducido en Roma por Rómulo.

Sus templos son circulares, como las cabañas del Lacio, y no se levantaban en el interior de la ciudad palatina, sino en el Foro  romano, fuera de la ciudad atribuida  Rómulo.

Su animal sagrado es el asno, animal mediterráneo por excelencia, en oposición al caballo que es indoeuropeo.

A mediados de junio se coronaba a los asnos con flores en el día de la Vestalia y no se les hacía trabajar.

Una leyenda tardía cuenta que Vesta fue protegida por un asno en una tentativa amorosa de Príapo.

 

Templo de Vesta o Templo de Hercules Vencedor

PRÍAPO, LA VIRILIDAD

Príapo, hijo de Afrodita y Dioniso, tenía como misión guardar las viñas y los jardines.

Los romanos colocaban estatuas de Príapo en sus jardines para garantizar sus cosechas.

Tenía la virtud de desviar “el mal de ojo” y anular el maleficio de los envidiosos que trataban de perjudicar las cosechas.

Según otras versiones es hijo de  Zeus y Afrodita.

El dios se enamoró de la bella Afrodita y se unió a ella. La celosa Hera, temerosa de que el niño sacara la belleza de su madre y el poder de su padre, tocó el vientre de Afrodita, de modo que el niño nació deforme.

Al nacer, Príapo tenía un miembro viril enorme y  desmesurado.

Afrodita temió las burlas y le abandonó en el monte. Allí le descubrieron unos pastores que le criaron y le rindieron culto a la virilidad, convirtiéndole en un dios rústico.

En los frescos de Pompeya encontramos una pintura de Príapo, subiéndose la túnica para exhibir su enorme miembro, símbolo de la fecundidad, que se dispone a pesar en una balanza.

Pablo Ruíz Picasso le dedicó una escultura a este personaje mitológico.

VIRGENES VESTALES

Una Vestal era una sacerdotisa de Roma, que estaba consagrada a Vesta, la diosa del hogar, y su misión fundamental era mantener el fuego sagrado.

Se las seleccionaba siendo niñas y debían permanecer vírgenes durante los 30 años obligatorios de permanencia al servicio de Vesta.

Las Vestales eran las únicas sacerdotisas de la religión romana, pues todos los demás eran hombres.

Exigir la virginidad de las vestales proviene de los primeros tiempos, cuando a las muchachas jóvenes y solteras se les encargaba la tarea de vigilar el fuego sagrado, ya que no tenían familia ni tareas hogareñas que atender.

En ese mismo concepto de no tener cargas familiares para desempeñar mejor su cargo, se basa el celibato de los sacerdotes católicos.

La importancia de las Vestales era enorme en Roma, por ello se creó la Casa de las Vestales en el foro, para que pudiesen disfrutar de todas las comodidades.

Inicialmente pudieron ser dos, en el siglo I d.C., en tiempos de Plutarco, eran cuatro y posteriormente su número ascendió a seis.

Plutarco debe su fama a su obra “Vidas paralelas”, una serie de 22 biografías de ilustres personajes griegos y romanos, agrupados en parejas para comparar entre figuras de una y de otra cultura con gran cantidad de detalles históricos. Esta obra sirvió de inspiración a grandes escritores como William Shakespeare.

Las Vestales eran seleccionadas por el Pontífice Máximo entre los seis y diez años y debían ser hermosas, vírgenes y de padre y madre reconocidos.

Se seleccionaba a las aspirantes y se introducían en una vasija unas tablillas con sus nombres. El Pontífice Máximo sacaba una tablilla con el nombre de la elegida por la diosa para ser Vestal.

Era un gran reconocimiento para la familia que su hija fuera elegida Vestal.

Una vez seleccionada, se la separaba de la familia y era llevada al templo, donde se producía la ceremonia de admisión como Vestal, que consistía en:

·         Independencia total de su familia.

·         Vestirla con un velo en la cabeza.

·         Entregarle una lámpara encendida.

En la Casa de las Vestales se iniciaba el aprendizaje:

·         Aprendían a leer.

·         Estudiaban a los dioses y sus potestades.

·         La realización de los ritos.

·         El protocolo en los actos públicos.

·         El mantenimiento del fuego sagrado.

El servicio como vestal duraba treinta años:

·         10 dedicados al aprendizaje,

·         10 al servicio como Vestal,

·         10 dedicados a la instrucción de las jóvenes vestales.

Transcurridos estos años podían casarse si lo deseaban, aunque casi siempre las vestales retiradas decidían permanecer célibes en el templo.

Su vestimenta reflejaba su elevado rango dentro de la sociedad romana:

·         Utilizaban túnicas de lino blanco adornadas con una orla de púrpura.

·         Llevaban un velo sobre la cabeza y los hombros.

·         Portaban una lámpara encendida entre las manos.

·         la vitta, banda que rodea la cabeza de lana con color blanco o púrpura, que servía para confinar el cabello e identificaba su condición virginal.

·         La palla era un sencillo manto. El broche y el manto se colgaron sobre el hombro izquierdo

La Vitta también era usada por las doncellas y las jóvenes en el día de la boda.

La vitta era lo primero que perdía una vestal cuando rompía su voto de virginidad o abandonaba el sacerdocio, transcurridos los 30 años de servicio a Vesta.

La vitta también era usada por los sacerdotes cuando realizaban la ofrenda de los sacrificios y por los profetas y poetas.

La mayor falta de una Vestal era perder la virginidad.

El castigo era la lapidación, posteriormente fue el enterramiento en vida.         Al varón se le condenaba a muerte por suplicio.

Las Vestales tenían privilegios y honores en todas partes, reservándoles lugares de privilegio en los actos públicos a los que tenían que asistir.

Las sacerdotisas viajaban en un carro de dos ruedas cubierto, que siempre tenía preferencia de paso.

La falta de compostura en los rituales sagrados y actos públicos era una falta.

Su gran responsabilidad era que no se apagase el fuego del templo. La vestal que había estado de guardia cuando la llama se había apagado era azotada.

Las vestales eran las únicas mujeres, que disponían de un status similar al de los hombres romanos y podían testar y disponer de sus bienes y herencia.

Custodiaban objetos sagrados y valiosos como los testamentos de Julio César y Marco Antonio.

La Leyenda sobre la orden de las vestales cuenta que fue creada por el héroe troyano Eneas, considerado padre del Imperio Romano, al ser el origen de los fundadores de Roma.

La leyenda cuenta que Rhea Silvia fue obligada por su tío a convertirse en vestal, para asegurarse de que no tuviese descendencia.

El dios Marte raptó a Rhea Silvia, quien posteriormente dio a luz a dos gemelos: Rómulo y Remo.

Rhea Silvia fue condenada a ser enterrada viva y los gemelos debían ser eliminados. Pero Marte protegió a sus hijos y los abandonó en las orillas del río Tíber.

Marte dejó a Rómulo y Remo al cuidado de una loba, que los amamantó y se casó con Rhea Silvia para salvarla del enterramiento en vida.

Pasado el tiempo, Rómulo y Remo fueron a Alba Longa, la ciudad fundada por Ascanio, hijo de Eneas, y devolvieron el trono a su abuelo, Numitor, padre de Rhea Silvia.

Tito Livio cuenta que se ordenó la matanza de Rómulo y Remo, pero el río Tíber había crecido y los soldados trataron de evitar el sacrifico de los gemelos, pensando que el agua y el fango les ahogarían.

La loba sería una leyenda y los gemelos fueron recogidos por una prostituta casada con un pastor, amamantándolos y cuidando a Rómulo y Remo.

La palabra lupa significa en latín loba, pero también significa prostituta.

El emperador Teodosio disolvió oficialmente las Casas de las Vestales,     al convertirse el Cristianismo en la religión oficial del Imperio.

En el año 313 d.C. el emperador Constantino proclamó el Edicto de Milán, que conllevaba la Libertad de cultos en el Imperio romano.

Teodosio (Coca, Segovia 346 – Milán, 395), convirtió el catolicismo en la religión oficial y dividió el Imperio entre Oriente y Occidente.

Promulgó el Edicto de Tesalónica en el 380 por el que declaró el cristianismo la religión oficial del Imperio Romano.

Teodosio I dejó el trono a sus dos hijos: Honorio y Arcadio.

A Arcadio le correspondió Oriente (con 17 años) y a Honorio (un niño de 11) Occidente. La división del imperio fue irreversible desde el 395.

Su hija Gala Placidia (392-450) fue esposa de Constancio III y madre/regente de Valentiniano III. También fue esposa de Ataulfo, rey visigodo.

BIBLIOGRAFÍA

Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.

https://maitearte.wordpress.com

http://www.vestal.es

http://www.roma.es

 

 

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Hades (Plutón Latino) – Dios de los Infiernos y de los Muertos

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

HADES (PLUTÓN LATINO)

DIOS DE LOS INFIERNOS Y DE LOS MUERTOS

Hades es hijo de Crono y Rea y hermano de Zeus y Posidón y entre los tres se repartieron el Universo tras su victoria sobre los Titanes.

Hades es el dios de los muertos y de los Infiernos.

Hades era raramente mencionado por temor a su cólera.

Normalmente se le llamaba Plutón, el Rico, aludiendo a las riquezas inagotables de la tierra, tanto las de la tierra cultivada como las de las minas que encierra.

Esto explica que frecuentemente se le representara sosteniendo la cornucopia  (el cuerno de la abundancia: frutas, flores, monedas), símbolo de riqueza.

Los cíclopes le armaron con un casco que volvía invisible a quien lo llevaba.         

Siendo invisible consiguió desarmar a su padre, Crono, mientras Zeus le derribaba con su rayo.

El gran héroe Perseo utilizó su casco para vencer a Medusa.

El casco de Hades es similar al de Sigfrido en la mitología germánica.

Hades reinaba sobre los muertos y era despiadado, ya que no permitía volver a la tierra a nadie.

Es ayudado por Caronte, el barquero, y por el Can Cerbero.

En los Infiernos reina con Perséfone (Proserpina), su sobrina y esposa, a quien raptó  en Sicilia mientras cogía flores.

Los muertos eran juzgados en el reino de Hades. (Osiris y Juicio Final)

Según Virgilio los espíritus de los justos eran enviados a los Campos Elíseos, mientras que los malhechores moraban en el Tártaro.

 

Iconografía

La iconografía representa a Hades como un hombre barbado, sentado en su trono o subido en un carro de oro.

Sus atributos son el yelmo, el cetro, la granada y el cuerno de la abundancia, símbolo de la riqueza de los metales de la tierra.

Se diferencia de la iconografía de Zeus y Posidón por la presencia del Can Cerbero.

El rapto de Proserpina es el único tema que se plasma en el arte sobre Hades.

Cerbero, guardián de la puerta del Infierno

Cerbero, hijo de Tifón, es el perro de Hades, uno de los monstruos que guardaban el imperio de los muertos.

Vedaba la entrada en él a los vivos y, sobre todo, impedía su salida.

Su imagen presentaba 3 cabezas de perro y una cola formada por una serpiente.

Estaba encadenado ante la puerta del Infierno y atemorizaba a las almas cuando entraban.

Uno de los trabajos que Euristeo impuso a Heracles fue enviarlo a los Infiernos en busca de Cerbero, para devolverlo a la Tierra.

Hades le permitió llevarse a Cerbero a la Tierra con la condición de que lograse dominarle sin armas.

Heracles luchó con él, le sometió y le llevó ante Euristeo, quien se asustó tanto que ordenó devolverlo a su lugar.


Caronte, el barquero

Es ayudado por Caronte, el barquero.

Caronte es un genio del mundo infernal. Su misión es pasar las almas a través de los pantanos del Aqueronte, hasta la orilla opuesta del río de los muertos.

Estos deben pagarle un óbolo. De ahí la costumbre de introducir una moneda en la boca del cadáver en el momento de enterrarlo.

Su iconografía es la de un anciano feo y barbado, vestido con harapos y con un sombrero redondo.

Es tiránico y conduce la barca fúnebre, pero son las almas quienes reman.

Cuando Heracles descendió a los Infiernos, obligó a Caronte a pasarlo en su barca y como éste se negaba, el héroe se apoderó de la pala y le propinó una paliza hasta que Caronte no tuvo más remedio que obedecer.

Después Caronte estuvo encadenado durante un año, como castigo por haber permitido que un vivo entrase en el Reino de los Muertos.

En las tumbas etruscas Caronte aparece pintado como un demonio alado con la cabellera mezclada de serpientes y llevando un mazo en la mano.

El Caronte etrusco sería el genio de la muerte, el que acaba con el moribundo y le arrastra al mundo subterráneo.

 

EL RAPTO DE PROSERPINA, BERNINI. GALERÍA BORGHESE. ROMA

Mármol, 1621-1622.

EL RAPTO DE PROSERPINA, BERNINI. GALERÍA BORGHESE. ROMA

Hades (Plutón latino), el invisible, era llamado Plutón, el Rico, aludiendo a las riquezas inagotables de la tierra.

Las puertas de los Infiernos están custodiadas por el terrible can Cerbero.

El perro de Hades era el que impedía la entrada y, sobre todo, la salida del Infierno. Era un monstruo de tres cabezas que estaba encadenado ante la puerta del Infierno y aterrorizaba a las almas que entraban, plasmado magistralmente por Bernini.

Se diferencia de la iconografía de Zeus y Posidón por la presencia del can Cerbero.

EL RAPTO DE PROSERPINA, BERNINI. GALERÍA BORGHESE. ROMA

En sus territorios reinaba con Perséfone, hija de sus hermanos Zeus y Deméter.

Deméter es la diosa de la agricultura, el trigo, la fertilidad y la abundancia.

Deméter tuvo una relación amorosa con Zeus y de esta unión nació su única hija Perséfone (Proserpina en Roma), con la que está estrechamente vinculada. Con frecuencia se las llama “Las Diosas”.

Reinaba con Perséfone, hija de su hermana Deméter, a la que raptó mientras cogía flores con unas ninfas en Sicilia, ya que Zeus, su padre, no había permitido su matrimonio con Hades, porque no quería que la joven se pasara la vida encerrada en los Infiernos.

Hades, enamorado de la su joven sobrina, decidió llevar a cabo el famoso rapto de Perséfone (Proserpina).

La tierra se abrió y Hades se la llevó a reinar con él en los Infiernos.

Su madre la buscó por todas partes, olvidando el cuidado de frutas, flores y plantas.

En este tiempo la tierra se volvió estéril y se alteró el orden del mundo, por lo que Zeus ordenó a Hades que devolviese a Perséfone. Pero esto no era posible porque la joven había roto el ayuno obligatorio del Infierno al comer un grano de granada, lo que la vinculaba para siempre al Infierno.

Zeus, para mitigar la pena de Deméter, dispuso que Perséfone distribuyese su tiempo entre el mundo subterráneo y el terrestre, aunque la proporción varía, dependiendo de los autores, entre un tercio y la mitad del año.

Cada primavera Perséfone sale de la mansión subterránea y las flores y frutos están en su plenitud, para volver en la época de la siembra, por eso el invierno es la estación triste y estéril.

El tema más difundido en el arte es el rapto de Perséfone o Proserpina, del mundo de los vivos, como plasmó magistralmente Gian Lorenzo Bernini en el conjunto escultórico de la Galería Borghese de Roma.

 

BIBLIOGRAFÍA

Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.

maitearte.wordpress.com

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Hera, Juno romana. Diosa del matrimonio

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

HERA (JUNO ROMANA). DIOSA DEL MATRIMONIO

Es la hermana y esposa de Zeus, igual que sucedía en Egipto con Isis y Osiris.Como hija mayor de Crono y Rea pertenece a la segunda generación de dioses olímpicos y es la reina del Olimpo, la más poderosa de las diosas.  Zeus tomó la apariencia de un cuclillo, ave menor que una tórtola, para seducirla y se unió a ella cuando ésta le colocó sobre su regazo para preservarlo de la lluvia.

JUNO, MUSEO DEL PRADO

1650 – 1700. Mármol, 46 x 34 cm.

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Este busto representa a la diosa Juno, vestida con túnica anudada sobre ambos hombros y con el cabello recogido con una diadema.

En 1985 se incluyó esta pieza entre las falsificaciones de antigüedades hechas en Italia. Tanto el estilo como el modelo, los ropajes y la forma de acabar la parte inferior del busto con una línea recta horizontal, se repite en algunos de los bustos de la colección del marqués del Carpio, por lo que podría formar parte de una serie de encargos realizados por él a copistas romanos de la segunda mitad del siglo XVII.

La diosa Hera es la protectora de las mujeres casadas, de la maternidad y del matrimonio, a pesar de sufrir las innumerables infidelidades de su esposo Zeus.

En Roma Júpiter, Juno y Minerva formarán la Triada Capitolina.

Los cuatro hijos de Zeus y Hera fueron:

Hefesto (Vulcano), dios del Fuego.

Ares (Marte), dios de la Guerra

Ilitía, que preside los alumbramientos y trato de impedir el parto de Leto para ayudar a su madre.

Hebe, personificación de la juventud y esposa de Heracles en su apoteosis.

ICONOGRAFÍA

La iconografía más habitual de Hera es la de una majestuosa matrona con cetro y vara de oro o piedras preciosas, que porta sobre su cabeza una corona o diadema.

Sus atributos son el cuclillo, el león, la granada, símbolo de fertilidad y el pavo real que suele tirar de su carro.

JUNO RECIBE LA CABEZA DE ARGOS. JACOPO AMIGONI

1732. Óleo sobre lienzo. 108 × 72 cm. Moore Park, Hertfordshire, Reino Unido

Argos, el de los Cien Ojos, recibió de Hera el encargo de vigilar a la ternera Ío. La ató a un olivo que crecía en un bosque sagrado de Micenas y gracias a sus múltiples ojos podía vigilarla, porque siempre tenía igual número de ojos abiertos que cerrados.

Pero Hermes recibió de Zeus el encargo de liberar a su amante Ío. Según unas versiones Hermes mató a Argo de una pedrada disparada de lejos y según otras le adormeció en un sueño mágico con su flauta y después le mató.

Hermes mató a Argo o Argos y Hera para inmortalizar a su fiel servidor trasladó sus ojos al plumaje del ave que le estaba confiada: el pavo real.

Hera también dirigió su cólera contra Leto, intentando impedir que diera a luz a los gemelos Apolo y Artemisa, con ayuda de su hija Ilitía.

Leto era hija del Titán Ceo y de la Titánide Febe y hermana de Ortigia.

Hera logra que nadie la acoja para el parto y Leto anduvo errante hasta llegar a la estéril isla de Ortigia, que cambió de nombre a Delos, la Brillante, porque Apolo vió en su suelo la primera luz.

Los dolores del parto duraron 9 días y 9 noches.

Todas las diosas acudieron a asistirla, salvo Hera y su hija Ilitía, diosa de los alumbramientos y su ausencia impedía el nacimiento.

Finalmente las demás diosas, conmovidas por los terribles dolores de Leto, enviaron a Iris como mensajera, prometiendo a Ilitía un collar de oro y ámbar.

Con esta recompensa la diosa acudió y se produjo el nacimiento de los gemelos, Artemisa y Apolo, hijos de Zeus y Leto.


El nacimiento de la Vía Láctea. Rubens. Museo del Prado

1636 – 1638. Óleo sobre lienzo, 181 x 244 cm.

Hera también desató su ira contra Heracles, hijo de Zeus y Alcmena.

Zeus aprovechó la ausencia de Anfitrión, el esposo de Alcmena para tomar su aspecto y engañar a su esposa engendrando a Heracles en una larga noche, prolongada por orden suya.

La historia del nacimiento de la Vía Láctea se narra en diversas obras entre las cuales está Ovidio en el primer libro de sus Metamorfosis (168-171).

Sin embargo éste relato es bastante somero de tal forma que, en el caso del lienzo pintado por Rubens, la fuente es el Poeticon Astronomicon de Higinio.

Según éste podrían ser dos los niños a los que amamantaba Juno en el momento de la creación de la Vía Láctea.

La leche de Juno convertía a quienes la tomaban en inmortal, por lo que Júpiter colocó allí a Hércules, hijo del dios y de la mortal Alcmena.

Higinio narra como la fuerza del niño hizo despertarse a la diosa, quien, al lanzarle lejos, hizo que su leche se derramara hasta crear la Vía Láctea.

En el lienzo el bebé no es arrojado, sino que la leche sale disparada, lo que hace pensar en una reinterpretación de la narración por parte del artista.

Este lienzo fue ejecutado enteramente por Rubens el cual introdujo cambios en el lienzo final con respecto al boceto original, conservado hoy en los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica en Bruselas.

Alpers, autora del único estudio completo del encargo de Rubens para la Torre de la Parada, habla de la mano del maestro para esta y otras obras del pintor.

Se introduce a la figura de Zeus (Júpiter) como testigo del suceso, a cuyos pies aparece el águila con los rayos en las garras.

Los lienzos para la Torre de la Parada fueron realizados en torno a 1636 -1638, siguiendo la correspondencia entre el Cardenal Infante Don Fernando, gobernador de Flandes en el momento del encargo, y su hermano Felipe IV.

La decoración de la Torre de la Parada, en cuyo proyecto también participaron otros autores como Velázquez, fue el mayor encargo que Rubens recibió de Felipe IV. A partir de 1636 se enviaron desde Amberes a Madrid más de 60 obras para esta casa de recreo situada en los montes del Pardo.

La mayor parte de las escenas narraban los amores y pasiones de los dioses, según fueron descritas en las Metamorfosis del poeta romano Ovidio y otras fuentes clásicas.

Para llevar a cabo un proyecto tan amplio, Rubens realizó pequeños bocetos sobre tabla, donde capta la esencia moral de las historias y las actitudes de los personajes.

Estos bocetos sirvieron de base para la elaboración de los lienzos definitivos.

El Museo del Prado conserva diez de los bocetos de Rubens, nueve de ellos donados en 1889 por la duquesa de Pastrana, y uno adquirido en el año 2000.

El Prado también conserva la mayoría de los lienzos realizados a partir de los diseños de Rubens para la decoración de este lugar (muchos de los cuadros fueron pintados por otros artistas).

(Información revisada y actualizada por el Departamento de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo Nacional del Prado, 2014).

MATRIMONIO DE ZEUS Y HERA

Son poco frecuentes las representaciones del matrimonio sagrado de Zeus y Hera. Tenemos un ejemplo en la metopa del Templo de Selinonte, actualmente conservada en el Museo Arqueológico de Palermo. Foto in situ de 2008.

EL JUICIO DE PARIS. RUBENS. MUSEO DEL PRADO

1606 – 1608. Óleo sobre tabla, 89 x 114,5 cm.

Finalmente, Hera es representada, junto a Atenea y Afrodita, como contrincantes en el Juicio de Paris.

La historia del Juicio de Paris se remonta a las bodas de Tetis y Peleo, narrada en las Fabulas de Higinio.

En el banquete la diosa Discordia lanzó una manzana retando a que la más hermosa de las diosas la recogiera.

Ante la disputa entre Hera, Atenea y Afrodita, Zeus decidió darle la manzana a Hermes y que Paris actuase como juez.

El juicio aparece descrito en las Heroidas de Ovidio (XVI 65-88): «tú eres el árbitro de la belleza; termina con las aspiraciones de las diosas; pronuncia cuál de ellas merece derrotar a las otras dos a causa de su belleza».

Hera le ofreció poder. Atenea victoria en la guerra y sabiduría. Afrodita sonrió: «Paris, no dejes que esos regalos te conmuevan, mi regalo será el amor y la belleza de Helena, la mujer más hermosa, que vendrá a tus brazos».

Finalmente, Paris optó por Afrodita consiguiendo así a Helena, lo que desencadenó la guerra de Troya.

A partir de ese momento Afrodita será la diosa del Amor y de la Belleza.

El tema del Juicio de Paris fue utilizado por Rubens en multitud de ocasiones, permitiendo al autor deleitarse en el ideal de belleza femenino, y también considerar las consecuencias del amor.

Al igual que sucede en otras versiones del artista sobre este tema, la atención recae en el grupo de diosas que se encuentran en el centro de la composición, rodeadas de cupidos que tratan de quitarles la ropa.

Afrodita, en medio de las tres y con corona, se muestra más tranquila que las otras, que tienen problemas para desvestirse, mientras que a la izquierda, 2 personajes masculinos contemplan la escena.

Las armas y ropas de Atenea aparecen en el suelo en primer término, a la derecha de la composición.

Es una pintura temprana y la principal diferencia es la técnica, ejecutada en este caso con una pincelada menos suelta y con mayor importancia de la línea.

El desnudo es el tema de la composición, donde destaca el brillo de los cuerpos femeninos frente a los masculinos, que reciben menor luz.

A diferencia de sus otros Juicios de Paris, conservados dos de ellos en la National Gallery de Londres, uno fechado entre 1597-1599 y otro de 1632-1635, y uno conservado en la colección real española desde 1639, encargado por el propio rey Felipe IV y de mayor tamaño, éste data de sus años italianos.

Realizado hacia 1606 mientras estuvo en Italia, la obra muestra el contacto con la estatuaria clásica, pero también con el renacimiento y el manierismo.

Las diosas parecen inspirarse en Giulio Romano, Parmigianino y Bronzino.

Esta obra se relaciona con otra conservada en la Akademie de Viena, fechada por la misma época.

Esta obra, al igual que Diana y Calisto y El Jardín del Amor aparecen citadas en el inventario del Alcázar en 1666, en concreto en la Galería del Cierzo.

Sin embargo, a diferencia de otras piezas como Las Tres Gracias o las copias de Tiziano de Adán y Eva y El Rapto de Europa, adquiridas en la almoneda de sus bienes puestos en venta en 1640, ninguna de estas tres aparecen en la lista, ni de los vendidos ni de los comprados por Felipe IV.

Presumiblemente fueron adquiridas a la familia pero, o bien no se reflejaron en el inventario o bien se trató de otro tipo de transacción más directa.

El interés de Felipe IV por las obras de Rubens se manifestó en mayor medida entre 1630 -1640, no solo con los grandes y numerosos encargos al final de la vida del artista, sino también en la adquisición de obras suyas a su muerte.

Información revisada y actualizada por el Departamento de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo del Prado (marzo 2015).

Bibliografía

Pierre Grimal “Diccionario de Mitología Griega y romana. Paidos.

Mitología Clásica e Iconografía Cristiana. UNED.

Mi blog: maitearte.wordpress.com

www.museodelprado.es

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ZEUS (JÚPITER ROMANO). DIOS DEL CIELO

MARÍA TERESA GARCÍA PARDO

DOCTORA EN HISTORIA DEL ARTE

ZEUS (JÚPITER ROMANO)

DIOS DEL CIELO

 

Jupiter - Museos del Louvre

Escultura de Zeus en el Museo del Louvre, París

 

Zeus es el dios más importante del panteón helénico. Es el dios del Cielo y del rayo. A partir de los poemas homéricos se crea la personalidad de Zeus como soberano de los dioses y los hombres. Zeus encarna el Cosmos, es decir, el orden frente al Caos.

Su residencia habitual es la cumbre del Monte Olimpo, aunque es un dios viajero. Zeus preside las manifestaciones celestes. Provoca la lluvia y lanza el rayo y el relámpago, pero su principal cualidad es mantener el orden social y de la justicia en el mundo.

Homero cuenta en la Ilíada que en la puerta de su palacio hay dos jarras. Una contiene los bienes y la otra los males y Zeus es el dispensador de bienes y males. En general, Zeus saca alternativamente el contenido de una y el de la otra para cada uno de los mortales. Pero en algunas ocasiones extrae exclusivamente el de una de las dos, y entonces el destino resultante puede ser completamente bueno o tremendamente malo.

Es hijo menor del titán Crono y la titánide Rea. El Titán Crono engendró y devoró a sus todos sus hijos: Hestia, Hera, Deméter, Hades y Poseidón.

Cuando iba a nacer Zeus, la astucia de Rea la llevó a dar a luz en secreto en Creta. Después envolvió una piedra en pañales y se la entregó a su esposo, Crono, quien devoró la piedra creyendo que era un niño.

Su nodriza fue la ninfa Amaltea, que le crió con la leche de una cabra. En la Antigüedad también otorgaban a la cabra el nombre de Amaltea. Se contaba que la ninfa había colgado al niño de un árbol para que su padre, Crono, no pudiera encontrarlo ni en el cielo, ni en la tierra, ni en el mar. Más tarde, cuando Zeus luchó contra los Titanes, se hizo una armadura con la piel de la cabra, la égida, cuya potencia pudo comprobar en la lucha contra los Titanes.

Zeus era tan fuerte, que un día jugando con la cabra quebró un cuerno del animal y se lo regaló a la ninfa Amaltea, prometiéndole que el cuerno se llenaría de todos los frutos que deseara. Es el Cuerno de Amaltea o Cuerno de la Abundancia y en la Historia del Arte se utiliza lleno de flores, frutas o monedas de oro y plata como símbolo de abundancia y prosperidad.

 

LAS VICTORIAS

Cuando Zeus llegó a la edad viril quiso conquistar el poder que detentaba su padre el titán Crono. Pidió consejo a Metis (La Prudencia), hija de Océano y Tetis, quien le dio unas hierbas (droga) que hizo tomar a Crono con la que vomitó a todos sus hijos: Hera, Hestia, Hades, Deméter y Poseidón.

Metis fue la primera amante de Zeus, pero cuando ella estaba embarazada sus abuelos, Gea y Urano, le anunciaron que después de haberle dado una hija le daría un hijo que le destronaría como él había hecho con su padre Crono. Entonces, por consejo de Gea, Zeus se tragó a Metis y así fue como la diosa Atenea nació de la cabeza de Zeus, cuando Hefesto le dio un hachazo en la cabeza a su padre. Atenea nació adulta y completamente armada.

Zeus y sus hermanos se levantaron contra Crono y los Titanes en una guerra que duró 10 años, la Titanomaquia. Para conseguir esta victoria recibieron las armas que se convertirían en sus atributos y que los Cíclopes, en agradecimiento por haber sido liberados del Tártaro, forjaron para ellos: a Zeus le dieron el rayo, a Posidón el tridente, cuyo choque conmueve la tierra y el mar, y a Hades un casco mágico que volvía invisible a quien lo portara.

La Gigantomaquia sería la segunda victoria de Zeus y sus hermanos, simbolizando en la cultura griega el triunfo de la civilización y el orden natural sobre la brutalidad, la ignorancia y el caos.

Finalmente, Zeus venció a Tifón con sus rayos y le aplastó con el Etna mientras huía.

 

LUCHA ENTRE ZEUS Y SUS HERMANOS POR EL PODER

Después de estas batallas, Zeus y sus hermanos comenzaron a luchar por el poder y forman la Primera Generación de Dioses Olímpicos.

Los dioses del género masculino se repartieron el mundo:

1.    Zeus se convertirá en el rey de todos los dioses del Olimpo, en el dios más poderoso, el dios del cielo.

2.    Poseidón será el dios de los mares.

3.    Hades el dios de los infiernos.

4.    Hera, esposa de Zeus, la protectora del matrimonio.

5.    Deméter es la diosa de la agricultura.

6.    Hestia es la diosa del fuego sagrado y del hogar.

 

ZEUS COMO PODER SUPREMO

Los griegos dotaron a sus dioses de lo que deseaban para si en grado sumo: inmortalidad, juventud, belleza y fuerza.

La Teogonía de Hesíodo nos ofrece el árbol genealógico de las divinidades del Olimpo. En Roma, Zeus fue identificado con Júpiter, como el dios del Cielo y el protector de la ciudad, en su templo en el Capitolio.

Es el dios más poderoso del Panteón griego, el Padre de los dioses y de los hombres.

Es el dios del cielo, del rayo, del relámpago y el trueno.

Es el guardián del orden social. Es el árbitro y dirige el universo.

Zeus era hijo de Crono y Rea, pero su madre dio a luz en secreto en Creta para salvarle de ser devorado por su padre, Crono.

Tuvo numerosos amores con otras divinidades y con mortales, lo que despertó la cólera de su hermana y esposa, Hera, (igual que en el matrimonio egipcio de los dioses Isis y Osiris) que perseguía a las amantes de su esposo y a sus hijos, ya que no se atrevía a oponerse a él, porque las mujeres eran simples posesiones en la antigua Grecia.

Sus incontables aventuras amorosas son las que han despertado la imaginación de los artistas, ya que Zeus se transformaba continuamente para conseguir sus amores:

Cisne blanco – Leda

Toro blanco –   Europa

Lluvia de oro – Dánae

Nube – Ío

Águila – Ganímedes

 

LEDA Y EL CISNE

Se transformó en cisne para seducir a Leda como plasmó Paul Cézanne, Filadelfia, Fundación Barnes.

La bella princesa Leda era hija del rey Testio de Etolia y hermana de Altea, madre de Meleagro.

Leda se casó con el rey Tindáreo de Esparta, pero Zeus se enamoró de ella y se convirtió en un hermoso cisne blanco para poseerla.

leda y el cisne - Paul Cezanne

Leda y el cisne. Paul Cézanne. 1880-82

Barnes Foundation, Lincoln University, Philadelphia, USA

 

Eurípides cuenta que de esta unión Leda puso un huevo o dos de los que nacieron Cástor y Helena, hijos de Zeus, y Pólux y Clitemnestra, hijos de Tindáreo.

Aunque la versión más conocida es que sólo Clitemnestra, futura esposa de Agamenón, era hija de su esposo.

El óleo de Dalí data de 1949 y se encuentra en la Sala del Tesoro del Teatro-Museo Dalí de Figueras.

Salvador Dalí se inspiró en el mito griego para realizar esta obra.

Leda se representa de frente, sentada en un pedestal y con la mano izquierda rozando un cisne que se le ha acercado para besarla.

Se plasman diversos objetos: un libro, una escuadra y un huevo, fruto de la unión del cisne con Leda, del cual nacieron los gemelos.

 

leda de Dalí

Leda. Salvador Dalí. Museo de Figueras

Al fondo aparecen las rocas del Cabo Norfeu, situado entre Rosas y Cadaqués, como referente de su tierra.

Leda sigue la proporción aurea, que establece que lo menor es a lo mayor como lo grande es al todo. La proporción aurea se encuentra en el arte, la composición musical, en las proporciones de nuestro cuerpo y en la Naturaleza. Actualmente se utiliza en las tarjetas de visita y de crédito.

El número áureo, proporción áurea o divina proporción es un número irracional, representado por la letra griega (Phi) en honor al gran escultor griego Fidias. Su valor numérico es 1, 618 033 988 749

Leda y el cisne se inscriben en un pentágono en cuyo interior se inserta una estrella de cinco puntas de la que Dalí realizó diversos estudios.

La armonía de las referencias ha sido calculada matemáticamente por el artista.   Las obras de arte son cálculo y armonía.

Gala, su esposa y musa, fue su modelo bella y espiritual. Es un amor intenso sin contacto físico, que él llama cledalismo.

En otras obras de Dalí como la Madona de Port Lligat (1952) la figura central también levita.

Dalí identifica a Gala con Helena de Troya, porque es su inspiración, su musa, contemplándola es capaz de crear obras sublimes.

Salvador Dalí, en uno de sus escritos dijo cuál era la finalidad de su obra: «Empecé a pintar la Leda Atómica que exalta a Gala, la diosa de mi metafísica y conseguí crear el ‘espacio-suspendido«.


EL RAPTO DE EUROPA, RUBENS

1628-1629. Óleo sobre lienzo, 182,5x 201,5 cm. Museo del Prado

Según se relata en Las Metamorfosis de Ovidio, Júpiter, enamorado de la princesa Europa, se convierte en un toro blanco con el fin de raptarla.

Se acercó a la playa donde ella jugaba con sus compañeras para atraerla y llevarla mar adentro hacia Creta.

Durante el segundo viaje de Rubens a España Pacheco cuenta como copió todas las obras de Tiziano que tiene el Rey.

La colección real española es una de las mejores en obras de Tiziano, tanto por el número como por la variedad temática.

Las obras de Tiziano colgaban por diferentes sitios reales y Rubens pudo contemplarlas durante su viaje a España, momento en el que haría copias de algunas obras.

De todas las obras realizadas por el maestro entre 1628-1629, este conjunto es el más personal del artista durante su estancia.

Rapto de Europa, Rubens. Museo del Prado

Rapto de Europa, Rubens. Museo del Prado

Rubens se llevó las copias a Amberes y posteriormente Felipe IV adquirió éstaen su almoneda, entre otras obras del artista.

De esta manera, Felipe IV tuvo al mismo tiempo las versiones de Tiziano y Rubens, si bien no llegaron a colgar juntas ya que la obra del flamenco aparece inventariada en 1674 en El Pardo.

La obra de Tiziano también fue copiada por Velázquez en el segundo plano de Las Hilanderas.

El original del italiano salió de España en época de Carlos II y se conserva en la actualidad en el Isabella Stewart Gardner Museum de Boston.

El tema está sacado de las Metamorfosis de Ovidio en el libro II.

La princesa Europa se sentó sobre el lomo de un hermoso toro blanco, sin saber que era Zeus transformado.

El toro raptó a la joven y se adentró en el mar y Europa asustada miró a la costa.     Con la mano izquierda agarró un cuerno,  mientras sus ropas se agitaban con el viento.

En esta pintura se plasma la playa donde aparecen las doncellas que acompañaban a Europa, que tumbada sobre el toro blanco agarrándose a uno de sus cuernos es trasladada mar adentro.

(Información revisada y actualizada por el Departamento de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo del Prado, Marzo 2015).

El Cupido sobre un delfín, alude a la impaciencia del Amor, mientras los dos putti que los acompañan con el arco y las flechas anuncian el éxito del dios en la seducción.

Rubens volvió a utilizar este tema en el encargo de 1636-1638 para la Torre de la Parada.


DÁNAE RECIBIENDO LA LLUVIA DE ORO

1560 – 1565. Óleo sobre lienzo, 129,8 x 181,2 cm. Museo del Prado

Las primeras poesías que recibió el príncipe Felipe fueron Dánae (1553, The Wellington Collection) y Venus y Adonis (1554, Museo del Prado), versiones de otras anteriores, pero revestidas del prestigio de su propietario, y que se convirtieron a su vez en modelos para múltiples réplicas como Dánae recibiendo la lluvia de oro (1560-65, Museo del Prado).

Tiziano pintó para Felipe II a una sensual Dánae, que recostada en su lecho espera ser poseída por Zeus en forma de lluvia de oro, fruto de cuya unión nacerá el gran héroe Perseo.

Se plasma el momento en que Júpiter la posee en forma de lluvia de oro.

Tiziano pintó la primera Dánae en Roma en 1544-45 para el cardenal Alessandro Farnese, que aludía a los amores del cardenal con una cortesana.

 

Dánae de Tiziano. Museo del Prado

Dánae de Tiziano. Museo del Prado

Esta Dánae fue modelo para la de Felipe II, donde Cupido fue sustituido por una anciana cuidadora, cuya inclusión brinda un sofisticado contraste: juventud frente a vejez; belleza frente a fealdad; figura desnuda frente a vestida.

Felipe II recibió la obra que ahora se conserva en la colección Wellington en 1553 y permaneció en la colección real española, primero en el Alcázar y después en el Buen Retiro, hasta que, tras la Guerra de la Independencia, Fernando VII se la regaló al duque de Wellington.

Su tamaño original era similar al de Venus y Adonis, pero a finales del siglo XVIII se eliminó el tercio superior por razones de conservación. Descripciones antiguas y una copia flamenca, revelan que en ese tercio superior se incluía el rostro de Júpiter y un águila con los rayos, atributos del dios.

En 1565, Tiziano pintó la Dánae que se conserva en el Prado con una factura más deshecha y una extraordinaria calidad.

El responsable de su llegada a España fue Velázquez, a quien en 1634 Jerónimo de Villanueva abonó mil ducados por dieciocho pinturas para el adorno del Buen Retiro, entre las que figuraba la Dánae de Tiziano.

La Dánae del Prado es de gran calidad y sugiere un encargo expreso del comitente y una relación directa entre éste y el pintor. Esta obra es muy superior a las otras réplicas conservadas en Viena y San Petersburgo.

Además presenta una marcada sensualidad, por la expresión de éxtasis del rostro, los labios abiertos y el gesto de la mano. Incluso la aparición del perro podría aludir en este contexto a la lujuria.

(Texto extractado de Falomir, M.; Joannides, P.: «Dánae y Venus y Adonis, las primeras poesías de Tiziano para Felipe II», Boletín del Museo del Prado, 2014, pp. 7-51).

Correggio - Danae

Dánae de Correggio (1489 – 1534) Galleria Borghese, Roma

ÍO Y JÚPITER

Zeus se metamorfoseó en fenómeno atmosférico para envolver en forma de nube a la doncella Ío.

Ío era una doncella de Argos, sacerdotisa de Hera, que fue amada por Zeus. Cuando Hera sospechó la aventura de su esposo, Zeus la transformó en una maravillosa ternera blanca y juró a Hera que jamás la había amado.

Hera exigió que se la ofreciera como presente y la confió a la custodia de Argo o Argos de los Cien Ojos.

Correggio - Jupiter e Io

Júpiter e Ío. Correggio. Museo de Viena


EL RAPTO DE GANÍMEDES. RUBENS. MUSEO DEL PRADO

1636 – 1638. Óleo sobre lienzo, 181 x 87,3 cm.

El rapto de Ganímedes aparece en las Metamorfosis de Ovidio en el libro X, (155-160).

Zeus amó al joven Ganímedes, al que raptó transformado en águila y al que trasladó al Olimpo para que se convirtiera en copero de los dioses.

Según otras versiones le encarga esta misión a su ave favorita y la más poderosa, el águila real, emblema del Imperio Romano.

Ganímedes era un joven héroe perteneciente a la estirpe real de Troya.

El efebo más hermoso de los mortales y Zeus le raptó cuando guardaba los rebaños en las montañas que rodeaban Troya.

En el Olimpo escanciaba el néctar en la copa de Zeus contra la voluntad de Hera (Juno).

Este mito es uno de los raptos representados en la Torre de la Parada que se completaría con otros como el de Europa, Proserpina, Hipodamia o Deyanira (actualmente desaparecidos).

Júpiter, transformado en águila rapta a Ganímedes y Rubens plasma el momento concreto del rapto.

El formato permite centrarse en las dos figuras, dando mayor dramatismo al episodio, como ocurre en muchas obras de la serie.

El rostro del joven, con los ojos enrojecidos y mirando al cielo, marca la tensión del momento, que se aprecia en la falta de movimiento del efebo, impedido por el águila.

Los lienzos para la Torre de la Parada fueron realizados en torno a 1636-1638, para esta casa de recreo situada en los montes del Pardo.

La documentación sobre las obras de arte de este edificio se obtienen de la correspondencia entre el Cardenal Infante Don Fernando, gobernador de Flandes en el momento del encargo, y su hermano el rey Felipe IV.

La decoración de la Torre de la Parada, en cuyo proyecto también participaron otros autores como Velázquez, fue el mayor encargo que Rubens recibió de Felipe IV.

A partir de 1636 se enviaron desde Amberes a Madrid más de 6 obras para esta casa de recreo en los montes del Pardo.

La mayor parte de las escenas narraban las pasiones de los dioses, según fueron descritas en las Metamorfosis del poeta romano Ovidio y otras fuentes clásicas.

Para llevar a cabo un proyecto tan amplio, Rubens realizó pequeños bocetos sobre tabla, que sirvieron de base para la elaboración de los lienzos definitivos.

El Museo del Prado conserva diez de los bocetos de Rubens, nueve de ellos donados en 1889 por la duquesa de Pastrana y uno adquirido en el año 2000.

El Rapto de Ganímedes. Rubens. Museo del Prado

El Rapto de Ganímedes. Rubens. Museo del Prado

El Prado también conserva la mayoría de los lienzos realizados a partir de los diseños de Rubens para la decoración de este lugar (muchos de los cuadros fueron pintados por otros artistas).

(Información revisada y actualizada por el Departamento de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo Nacional del Prado, 2014).


ICONOGRAFÍA

Zeus. Bronce. Museo Arqueológico de Atenas

Zeus. Bronce. Museo Arqueológico de Atenas

La iconografía presenta a Zeus como un guerrero desnudo y barbado que lanza o porta el rayo.

Su segundo tipo iconográfico es el de Zeus entronizado, como garante de justicia y orden. Zeus como juez y árbitro supremo.

Recreación del Zeus de Fidias en Olimpia

Recreación del Zeus de Fidias en Olimpia

La obra más famosa fue la escultura crisoelefantina (de oro y marfil) que hizo Fidias para el templo de Zeus en Olimpia, sólo conocida por la numismática en la actualidad.

Representa al rey de los dioses con el torso desnudo y un manto sobre las piernas.

En Grecia y Roma los templos albergaban las esculturas de los dioses, no tenían la finalidad de reunir a personas.

Sentado en su trono y sosteniendo en una mano el cetro, vara de oro o piedras preciosas, coronada por un águila.

El águila es el animal más poderoso del cielo, impera entre las aves, y fue el emblema del Imperio romano, del emperador Carlos V, etc.

En la otra mano sostiene una Niké o victoria alada, símbolo de triunfo.

Representación de Zeus

NAPOLEÓN I EN EL TRONO IMPERIAL, 1806, INGRES.

ÓLEO SOBRE LIENZO. 260 X 163 CM. Museo del Ejército, París

Napoleón Bonaparte se convierte en emperador de los franceses el 18 de mayo de 1804.

La fastuosa ceremonia de coronación se organizó unos meses más tarde, el 2 de diciembre de 1804, en Nôtre-Dame de París.

Con ese traje, compuesto de un manto de terciopelo púrpura, decorado con abejas de oro, con el que el joven pintor Jean-Auguste-Dominique Ingres le representa en 1806.

Napoleón ostenta en su manto la abeja (siempre laboriosa), junto al poderoso águila, emblema de Zeus y tradicionalmente elegido para manifestar el poder del imperio. La corona de laurel recuerda, junto al color púrpura, a los emperadores de la antigua Roma.

Hay objetos que ya habían sido llevados por los reyes de Francia: el cetro con una estatuilla de Carlomagno en la punta, la mano de Justicia (a la derecha) y la espada legendaria de Carlomagno.

Este retrato es uno de los más conocidos de Napoleón hoy en día, aunque fue mal valorado en su época que lo consideran «gótico» y «bárbaro«.

La originalidad de la composición, de frente, sentado, la cabeza sobresaliendo de un cuerpo perdido dentro de un imponente traje, se acerca aquí a Júpiter Olímpico o a un icono bizantino.

La escenificación de la tradición clásica fue una de las constantes en la producción neoclásica de Ingres.

Su interés por la literatura grecolatina desempeñó un papel esencial, porque le permitía aunar la vocación clasicista de su estética y el valor de los grandes argumentos de la Antigüedad.

 

Napoleón. Ingres. Los Inválidos, París

Napoleón. Ingres. Los Inválidos, París.

BIBLIOGRAFÍA:

Pierre Grimal “Diccionario de Mitología Griega y romana. Paidos.

Mitología Clásica e Iconografía Cristiana. UNED.

Mi blog: maitearte.wordpress.com

www.museodelprado.es

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