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Pertegaz en El Canal de Isabel II

MARÍA TERESA GARCÍA PARDO, DOCTORA EN HISTORIA DEL ARTE

PERTEGAZ EN EL CANAL DE ISABEL II

Sala de Exposiciones Canal de Isabel II. C/ Santa Engracia, 125

 

SALA DE EXPOSICIONES DE EL CANAL DE ISABEL II

El edificio fue construido entre los años 1907 y 1911 por el ingeniero Diego Martín Montalvo y el arquitecto Ramón de Aguinaga.

De estilo ecléctico, es una obra monumental de carácter industrial que destaca por su bella estructura exterior de ladrillo, su planta circular, sus contrafuertes en talud y su cubierta metálica rebajada.

En 1986 el edificio fue restaurado y acondicionado como sala de exposiciones, por los arquitectos Javier Alau y Antonio Lopera.

La sala de exposiciones Canal de Isabel II, está ubicada en un antiguo depósito de agua del Canal, se ha constituido como un espacio de referencia nacional e internacional en el mundo de la fotografía y la imagen, gracias a una línea de programación especializada mantenida desde sus inicios.

 

PERTEGAZ Y LA ELEGANCIA

Manuel Pertegaz, (Olba, Teruel, 1918 – Barcelona, 2014)

De niño su familia se trasladó a Barcelona y trabajó como aprendiz en el taller de una sastrería donde se hizo consciente de su pasión por la moda femenina.

A los 25 tenía ya su propio taller y toda la alta burguesía catalana se ponía en sus manos.

En 1942 puso en marcha su primera casa de alta costura en la Diagonal.

Era creativo, trabajador y constante.

Su primera colección, marcada por la originalidad y la elegancia, le identificaba con los cisnes y con Audrey Hepburn.

Le presentó la condesa de Romanones, con quien inició una gran amistad.

Tras su éxito en Cataluña, decidió abrir sede en Madrid en 1948.

Hizo historia a partir de los años 50, definiendo su estilo como la ausencia del mismo, siendo una esponja de las corrientes de la época.

Era un gran perfeccionista y adaptó las tendencias al gusto de sus clientas.

Elaboraba modelos para el cuerpo y no buscando cuerpos a quienes sentaran bien sus modelos.

Residió siempre en Barcelona, pero Pertegaz logró internacionalizar su marca.

En los años 50 tuvo un gran éxito en Estados Unidos, que precedería sus ventas por medio mundo y sus relaciones con Balenciaga, Dior o Chanel.

En 1954 sus prendas ocuparon escaparates de la Quinta Avenida.

La revista Vogue se hizo eco de sus colecciones y acudió a diversas galas en México junto a Valentino y Oscar de la Renta.

A la muerte de Christian Dior, a los 52 años (1905-1957), su firma le propuso coger su testigo, pero él rechazó la oferta para permanecer fiel a su costura y a sus clientas españolas, que le hicieron sus encargos en lugar de recurrir a las firmas francesas.

Al no marcharse a París a consagrarse, como muchas de las estrellas textiles de su generación, y coincidir en el tiempo con grandes nombres como Dior, Ricci y Givenchy, su presencia en las revistas y en los armarios de las celebridades del momento y su popularidad, fue menor. Pero no su talento.

Vistió a Carmen Polo y a la marquesa de Villaverde. Recordaba los pases de modelos en los que desfilaban Teresa Gimpera y Naty Abascal.

De Doña Sofía decía que una vez le hizo un traje azul para un viaje oficial a Francia en los años 70 y que le recomendó llevar medias azules a juego, pero la reina no aceptó.

Narraba anécdotas de sus clientas más ilustres, entre ellas, aseguraba que siempre cobró a Carmen Polo, y que si le hacía rebaja en el precio era porque también se la hacía su compañero Pedro Rodríguez.

Se cuenta que Pertegaz le aconsejó a Carmen Polo que se pusiera perlas para dulcificar su rostro.

En los 70 tuvo que adaptarse a la moda imperante prêt-à-porter, sin desdeñar su especialidad: la alta costura.

Pertegaz heredó la clientela clásica de Balenciaga cuando éste se retiró.

Cristóbal Balenciaga (Guetaria, Guipúzcoa, 1895 – Valencia, 1972), uno de los creadores más importantes de la alta costura, que desempeñó su trabajo principalmente en la ciudad de París.

Pertegaz tuvo que cerrar su taller a finales de los 70, con la llegada del prêt-à-porter, para reabrirlo después con su clientela fiel que se seguía haciendo trajes a medida.

En esa época su musa era la marquesa de Samaranch, su más íntima amiga, a quien vistió desde su boda en 1955.

Fue pionero en lanzar al mercado perfumes y accesorios.

Su legado fue tan exitoso que en las últimas décadas de su vida se sucedieron los homenajes.

En 1997, con 80 años, se atrevió a presentar sus primeros diseños masculinos, aunque antes había lanzado perfumes.

En 1999 recibió la Medalla de Oro de las Bellas Artes y otros muchos galardones. Eso le animó a no retirarse nunca, lanzando colecciones de joyas.

El Museo Reina Sofía le brindó una retrospectiva en 2004 en la que sus modelos se dispusieron junto a fotografías que evocaban la época en la que fueron creados.

En el mismo año 2004 le dieron la Aguja de Oro y logró el encargo más importante de su vida: el vestido de novia de la futura Reina Letizia.

El vestido, con cuello corola (tipo chimenea) y bordado en flores de lis, fue un éxito de crítica y público.

Pertegaz siempre agradeció este encargo a la Casa Real y se mostró muy orgulloso de él.

Después siguió en su taller de la Diagonal, prácticamente hasta su muerte.

Manuel Pertegaz se lamentaba de que en todas las entrevistas le preguntaran:

· Por qué rechazó la oferta de la casa Dior en 1957, para suceder al diseñador, dejando vía libre a un jovencísimo Yves Saint Laurent.

· Qué sintió cuando desde Casa Real le propusieron crear el vestido de doña Letizia para su boda con el Príncipe Felipe.

Pertegaz ha dejado una obra exquisita a la altura de otros grandes de la moda como Balenciaga o Dior.

Esta exposición es la continuación natural de una primera exposición dedicada a Jesús del pozo en 2016, realizada por la Oficina de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid para resaltar la importancia de la moda como una de las industrias culturales más importantes de nuestro país.

 

La retrospectiva consta de una sala principal que da la bienvenida al visitante con piezas icónicas y representativas de su carrera, una primera y segunda planta donde conviven prendas de alta costura con otras de pret-a-porter en los 70, momento en que versionó con gran habilidad sus creaciones para amoldarse a los nuevos tiempos y a una mujer más universal.

Por último, en la planta tercera se muestra la creatividad del maestro en los trajes de novia, desde el más convencional al más extraordinario.

La muestra es un homenaje a este modisto, uno de los creadores esenciales de la moda española.

Está formada por una amplia selección de piezas cedidas para la ocasión principalmente por Pertegaz Studio, pero también por coleccionistas privados y por instituciones como el Museo del Traje CIPE o el Centro de Documentación y Museo Textil de Terrassa.

Información obtenida de la web Fundación Canal de Isabel II y de otras páginas que hacen referencia a Pertegaz.


Hispanic Sociaty, Exposición en el Museo del Prado de Madrid

HISPANIC SOCIETY OF AMERICA

Exposición en el Museo del Prado de Madrid

del 4 de abril al 10 de septiembre de 2017

MARÍA TERESA GARCÍA PARDO, DOCTORA EN HISTORIA DEL ARTE

Benito Perez Galdos de Joaquin Sorolla

El Museo del Prado, con el patrocinio en exclusiva de la Fundación BBVA, ofrece la excepcional oportunidad de disfrutar de más de doscientas obras pertenecientes a Hispanic Society, con sede en Nueva York creada para la divulgación y estudio de la cultura española en los Estados Unidos de América.

La Hispanic Society posee la más importante colección de arte hispano fuera de nuestro país, con más de 18.000 piezas que abarcan del Paleolítico al siglo XX, y una biblioteca extraordinaria con más de 250.000 manuscritos y 35.000 libros raros, entre los que se incluyen 250 incunables, ediciones de libros hechas desde la invención de la imprenta (1455) hasta el año 1500.

Ninguna otra institución en el mundo, incluyendo España, permite por sí sola un recorrido tan completo por nuestra historia, arte y cultura.

Los tesoros del Museo y Biblioteca de la Hispanic Society, ubicada en la parte alta de Manhattan, en Nueva York, abrió sus puertas en 1904 por el empeño personal de Archer Milton Huntington (1870-1955).

Este coleccionista e hispanista americano quiso crear una institución que, a través de una biblioteca y unas colecciones de arte elegidas de manera erudita, fomentaran la apreciación rigurosa de la cultura española y profundizara en el estudio de la literatura y el arte de España, Portugal y América Latina.

“Tesoros de la Hispanic Society of América. Visiones del mundo hispánico” propone, a través de más de doscientas obras que incluyen pinturas, dibujos y esculturas, piezas arqueológicas y de artes decorativas, además de textiles y mobiliario y manuscritos y documentos de su biblioteca, un fascinante recorrido cronológico y temático por lo más representativo de sus grandes colecciones.

Con esta muestra, que ocupa todas las salas de exposiciones temporales de su ampliación, el Museo del Prado, como ya hiciera con “El Hermitage en el Prado” en 2012 brinda el privilegio de disfrutar de un museo dentro de otro.

La reforma de la sede de la Hispanic Society permite traer a España lo mejor de sus extraordinarias colecciones de arte español y arqueología, así como significativas piezas de arte islámico, colonial y del siglo XIX latinoamericano, junto a documentos y libros manuscritos, que ilustran el espíritu de su fundador.

Muchas de las obras que se presentan no se habían hecho públicas hasta ahora o permanecían inéditas, como los relicarios de santa Marta y santa María Magdalena de Juan de Juni, o el grupo de madera policromada, vidrio y metal titulado las Postrimerías del Hombre, atribuido al ecuatoriano Manuel Chili, y otras, se han recuperado recientemente como el extraordinario Mapa de Tequaltiche, que se creía perdido.

Ningún museo fuera de España puede igualar esta colección.

Es el fruto de la pasión de un coleccionista que puso todos sus recursos y conocimientos al servicio de la idea de crear un museo español en América.

La extraordinaria selección de pintura incluye obras maestras como Retrato de una niña, y Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares de Velázquez, La Piedad de El Greco, El hijo pródigo de Murillo o la emblemática Duquesa de Alba de Goya, expresamente restaurada para la ocasión en el Museo del Prado con la colaboración de Fundación Iberdrola España.

A estas obras se unen otras representativas del modernismo y posimpresionismo español de Zuloaga, Sorolla o Santiago Rusiñol.

La selección de esculturas incluye: la Efigie de Mencía Enríquez de Toledo del Taller de Gil de Siloé, la terracota de Luisa Roldán, el Matrimonio místico de Santa Catalina, o San Martín, una talla policromada de mediados del siglo XV.

La exposición muestra también una importante selección de piezas arqueológicas, entre las que destacan joyas celtibéricas, cuencos campaniformes y un broche de cinturón visigodo. Completa el recorrido una significativa selección de artes decorativas, con piezas de orfebrería renacentista y barroca, cerámica de Manises, Talavera y Alcora, o un delicadísimo Píxide de marfil con monturas de plata dorada. Junto a ellas, curiosas piezas textiles como un Fragmento de la túnica del príncipe Felipe de Castilla y una pieza de seda nazarí.

Los imponentes fondos de la Biblioteca de la Hispanic Society se mostrarán mediante un montaje excepcional que permitirá apreciar en todo su esplendor manuscritos tan relevantes como el Privilegio emitido por Alfonso VII rey de Castilla y León, las excepcionales Biblia sacra iuxta versionem vulgate y Biblia hebrea; cartas únicas como las Instrucciones del Emperador Carlos V a su hijo Felipe, la Carta dirigida a Felipe II de Isabel I, reina de Inglaterra o la Carta manuscrita, firmada “Diego de Silva Velázquez” para Damián Gotiens; y destacados ejemplos cartográficos como el Mapamundi portolan, 15 cartas manuscritas iluminadas, de Battista Agnese o el Mapamundi de Juan Vespucci.

OBRAS

Archer Milton Huntington. Fundador de la Hispanic Society of America

ARCHER MILTON HUNTINGTON. JOSÉ MARÍA LÓPEZ MEZQUITA

ÓLEO SOBRE LIENZO, 235 X 107 CM. 1926

Archer Milton Huntington, hijo de una de las mayores fortunas de los Estados Unidos de América, cultivó desde su adolescencia un profundo interés por el mundo hispánico.

La educación recibida y las vivencias adquiridas durante sus numerosos viajes a Europa despertaron su interés por el coleccionismo, siempre encaminado a la creación de un museo.

Huntington formó en 40 años una biblioteca y un museo concebidos para alentar el estudio del arte hispánico a través de colecciones importantes tanto por la cantidad y calidad de las piezas como por el amplio período que abarcan.

Paralelamente, desarrolló una importante labor editorial para poner al alcance de los hispanistas libros raros y manuscritos en ediciones facsímiles.

Huntington decidió comprar obras fuera de España para no privar al país de sus tesoros artísticos. Huntington convirtió la Hispanic Society en la depositaria enciclopédica de la cultura plástica y literaria española.

Huntington hizo progresar el hispanismo en Estados Unidos en la primera mitad del siglo XX, con el reconocimiento de renombradas universidades americanas.

Participó también activamente en patronatos de numerosos museos españoles y fue elegido miembro de las principales reales academias españolas.

Esta muestra rendirá tributo a Huntington y a la labor realizada por la Hispanic Society Museo y Biblioteca en la divulgación y estudio de la cultura española en los Estados Unidos de América.

LA EXPOSICIÓN

La primera parte de la exposición (salas A y B) propone un recorrido cronológico y temático por la producción artística en España y América Latina, con piezas arqueológicas de yacimientos de la península: escultura romana, ejemplos de cerámicas, vidrios, muebles, tejidos, metalistería y joyas islámicas y cristianas medievales así como del Siglo de Oro.

La planta superior (sala C) ofrece una amplia selección de la mejor pintura española del siglo XIX y principios del XX y una excepcional galería de la intelectualidad española de la época, con la que Huntington tuvo relación.

Tras la Primera Guerra Mundial Huntington frenó su búsqueda de adquisiciones para la Hispanic, pero mantuvo vínculos con el arte español a través de varios pintores, principalmente Joaquín Sorolla, a quien encargó la famosa serie de las regiones de España para la Hispanic Society.

En la sala D se proyecta un documental que acompaña a la exposición y que, trasladará al visitante al Nueva York de principios del siglo XX y narrará la historia la Hispanic Society a través de la pasión coleccionista de su fundador, el gran filántropo Archer Milton Huntington.

MUSEO ESPAÑOL

En 1908 el hispanista y coleccionista norteamericano Archer Milton Huntington materializó su sueño largamente anhelado de crear un “Museo Español” con la apertura en Nueva York de la Hispanic Society Museum & Library.

En ella plasmó su amor por España y el castellano, lengua en la que llegó a escribir versos, y lo hizo cuando la imagen de este país pasaba por sus horas más bajas en los Estados Unidos, tras la guerra de 1898.

La Hispanic Society presentaba la idea de aproximarse a la historia de España, lo que explica su naturaleza dual como museo y biblioteca, y su afán por erigirse en un centro en la investigación y difusión de la cultura española.

Ninguna otra institución, en España o fuera de ella, proporciona una visión tan completa del mundo hispánico, ya sea por su ambicioso alcance geográfico, al incluir América, Portugal y Filipinas, como por su dilatada cronología, que abarca desde la Edad del Cobre hasta los inicios del siglo XX.

Huntington trabó amistad con los principales intelectuales españoles de los que reunió sus retratos y para él trabajaron artistas de vanguardia como Zuloaga, y sobre todo Sorolla, a quienes promocionó en los Estados Unidos.

LA ANTIGÜEDAD

TORSO DE DIANA CAZADORA. ROMANO. MÁRMOL, 59,5 X 35 CM

PERIODO ANTONINO, 138-150 D.C.

En su afán por proporcionar en América una visión integral de la historia de España, Huntington concibió un museo con una cronología amplísima, que inicia sus colecciones en el segundo milenio antes de Cristo, con uno de los más completos conjuntos cerámicos de la llamada cultura campaniforme.

Prosigue con ricas piezas de metalistería celtíbera, y concluye su recorrido por la Antigüedad con muchas obras romanas.

Algunas de estas piezas se encontraron en excavaciones patrocinadas por el propio Huntington, como las de la antigua ciudad romana de Itálica, de donde posiblemente proceden el exquisito busto de joven y el torso de Diana cazadora; otras fueron adquiridas en el extranjero, como las halladas en el yacimiento del Acebuchal, cerca de Carmona (Sevilla), entre los siglos XIX-XX.

ESPAÑA MEDIEVAL

SEDA DE LA ALHAMBRA. NAZARÍ 237,5 X 152,3 CM. GRANADA, 1400

Las colecciones de arte medieval de la Hispanic Society abarcan las diferentes culturas que se sucedieron en la Península Ibérica entre los siglos V y XV.

El arte hispanomusulmán fue una de las pasiones de Huntington, quien compaginó el estudio del castellano y el árabe y quien creía que la herencia islámica en España era tan relevante como la cristiana.

Esta sección incluye una selección de obras del siglo XV y principios del XVI. Mención aparte merece el conjunto de aldabas con motivos animales y antropomórficos, excelente ejemplo de la metalistería tardomedieval.

BIBLIOTECA

BIBLIA HEBREA. MANUSCRITO ILUMINADO SOBRE VITELA, 28 X 17,8 CM

ESPAÑA Y PORTUGAL, H. 1450-1496.

La fascinación de Huntington por la lengua y literatura españolas explican su empeño por contar con una excelente biblioteca.

La estrategia que siguió fue adquirir bibliotecas particulares, entre las que destaca la del marqués de Jerez de los Caballeros, entonces la mejor de fondo antiguo español tras la Biblioteca Nacional, pero sin renunciar al mercado especializado (el librero alemán Hiersemann le proporcionó miles de obras singulares con anterioridad a la Primera Guerra Mundial).

El resultado es fabuloso: 300.000 volúmenes y 1.500 publicaciones periódicas, incluyendo unos 150.000 manuscritos y libros raros anteriores a 1701, de los cuales 250 son incunables (impresos antes de 1500).

Algunos conjuntos sobresalen por su riqueza y singularidad, como los 16 privilegios rodados de los siglos XIII al XV, la colección de cartas autógrafas de personajes fundamentales de nuestra historia y cultura o las más de 600 ejecutorias de hidalguía.

Las cartas de hidalguía eran obtenidas casi siempre tras un costoso litigio. Tuvieron una especial importancia, pues al dar fe de la hidalguía del solicitante confirmaban su rango social, dándoles la oportunidad de ser militares y les eximían de ciertos pagos y obligaciones. Se decoraban y pasaban de generación en generación.

El libro de horas es único, se realizaba para una determinada persona de la nobleza. Suele contener textos de rezos, salmos, así como abundantes iluminaciones alusivas a la devoción cristiana.

EL SIGLO DE ORO

RETRATO DE NIÑA. VELÁZQUEZ. 1638-44. POSIBLEMENTE NIETA DE VELÁZQUEZ.

ÓLEO SOBRE LIENZO, 51,5 X 41 CM.

Velázquez figuraba ya en los mejores museos del mundo y a ellos se añadirían pronto Murillo, el Greco y Zurbarán.

La Hispanic Society posee excelentes obras de todos ellos, así como de Luis de Morales, Alonso Cano o Valdés Leal, pero destacan sus 3 lienzos de Velázquez, dos de ellos expresamente restaurados para la ocasión con la colaboración de la Fundación Iberdrola España como protector del Programa de Restauración del Museo del Prado.

El panorama se completa con la presencia de artistas extranjeros fundamentales en el devenir de la pintura española como Antonio Moro o Rubens, ya sea a través de pinturas o de cartas.

Antonio Moro pinta al Duque de Alba, mano derecha de los Austrias. Se le regala su padre por su boda. Fondo neutro que resalta la figura.

El Greco se empieza a valorar a finales del XIX. Se compraba como inversión porque le valoran las vanguardias y se vendía rápidamente.

En esculturas se incluyen el San Acisclo de Pedro de Mena o los Desposorios de santa Catalina de la Roldana, hija de Pedro Roldan, que al ser mujer tiene menos encargos y hace piezas más pequeñas para burgueses.

Cierra la sección el gran lienzo de Sebastián Muñoz con la exposición en 1689 con el cadáver de la reina María Luisa de Orleans, esposa de Carlos II, único en su género y premonitorio del inminente fin de los Augsburgo en España.

CARTOGRAFÍA

MAPAMUNDI. VESPUCCI, JUAN

TINTA Y COLOR EN CUATRO HOJAS DE PERGAMINO 85 CM X 262 CM. SEVILLA, 1526

Se trata de objetos donde conviven la utilidad y el lujo y que son, a un tiempo, obras de arte y compendios de la sabiduría científica de la época, como los portulanos mediterráneos o el Mapamundi de Giovanni Vespucci.

La mirada europea contrasta con la cosmovisión indígena americana, cuya distinta percepción espacio-temporal ilustra el Mapa de Tequaltiche o el Árbol genealógico de Macuilxochitl.

AMÉRICA

LAS CASTAS: DE MESTIZO E INDIA PRODUCE COYOTE

JUAN RODRÍGUEZ JUÁREZ. MÉXICO. 1716-1720.

ÓLEO SOBRE LIENZO, 104 X 146 CM.

Huntington creía que la historia y la cultura española posterior al siglo XV eran indisociables de América.

Las colecciones de arte americano son muy ambiciosas por cronología, técnicas y medios.

Incluyen pinturas, esculturas y artes decorativas, que supieron adaptar las formas europeas a sus materiales y técnicas tradicionales, al tiempo que asimilaban motivos y materias procedentes de Asia.

El siglo XVIII fue testigo en América del reformismo borbónico y la introducción de ideas e instituciones nacidas de la Ilustración, pero también de la progresiva consolidación entre las élites criollas de un fuerte sentimiento de identidad que culminó, en la siguiente centuria, en los movimientos emancipadores.

Esta sección ilustra algunos hitos de esos fenómenos, como las pinturas de castas, y el orgullo ciudadano de unos criollos que, tras la Independencia, se erigirían en dirigentes de las distintas repúblicas.

EL FIN DEL ANTIGUO RÉGIMEN

LA DUQUESA DE ALBA. GOYA. 1796-1797.

ÓLEO SOBRE LIENZO 210,3 CM X 149,3 CM

La invasión napoleónica, las independencias americanas y la muerte de Fernando VII marcaron un punto de no retorno en la Historia de España.

Con estos acontecimientos se puso fin a un “largo siglo XVIII” que había sido testigo del advenimiento de la dinastía borbónica al trono, del reformismo ilustrado de inspiración europea y de los planes de modernización del país, presentes en las piezas de las reales manufacturas de loza y porcelana de Alcora, de porcelana del Buen Retiro o de vidrio de La Granja, pero también de reacciones castizas como el “majismo”, captado por Goya.

ESPAÑA MODERNA

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ. SOROLLA. 1916

ÓLEO SOBRE LIENZO, 110 X 74,9 CM

Eligió obras de artistas destacados ya fallecidos, como Federico de Madrazo o Mariano Fortuny, pero las más numerosas fueron las que adquirió a artistas vivos, como Joaquín Sorolla.

Le interesó la aproximación por parte de los pintores a los paisajes y tipos españoles, en unos años de transformación profunda del país, aquel empeño revelaba una búsqueda de lo que se consideraba más auténtico de España.

Era muy importante para el coleccionista que el conjunto diera cuenta de la diversidad entre las diferentes regiones, pensamiento que guió el encargo a Joaquín Sorolla de la Visión de España. Constituyó así un amplio conjunto, profundamente singular, con una significación precisa: la de una colección formada en Nueva York a través de una nueva mirada, llena de admiración hacia una nación de rico pasado histórico y cultural.

Documental. Sala D

La exposición “Tesoros de la Hispanic Society of America. Visiones del mundo hispánico” se complementa con la proyección de un documental en la Sala D, producido por el Museo del Prado y patrocinado por la Fundación BBVA.

La cinta traslada al visitante al Nueva York de principios de siglo, momento y lugar claves para la historia de la Hispanic Society.

Este documental contextualiza el origen de la temprana vocación coleccionista de Archer Milton Huntington y la construcción e inauguración de la sede de la Hispanic Society.

Su colección y el fantástico fondo de su biblioteca; sus relaciones con España a través de Alfonso XII y los grandes intelectuales españoles de la época; su amistad con Sorolla en Nueva York; y la filantropía de este gran mecenas que quiso mantener el anonimato durante toda su vida. Todo ello relatado por su director actual, Mitchel Codding, el presidente del patronato Philippe de Montebello y los conservadores.

El documental de 20 minutos aproximados de duración ha sido rodado entre Nueva York y el Museo del Prado, en inglés con subtítulos en español.

Todas las obras descritas en este documento son fondo de New York, Hispanic Society of America

Información basada en: www.museodelprado.es y diversas visitas a la exposición.

Documentación gráfica basada en las obras de la exposición y localizadas en la red.


Tintoretto en Venecia

Documento sobre la obra de Tintoretto en Venecia enfocado para las clases de UNED senior que estoy impartiendo. En él conoceremos la obra existente en su ciudad natal.

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TINTORETTO EN VENECIA

TINTORETTO (1518-1594), TEATRALIDAD

Tintoretto, Jacopo Robusti. Venecia, 1518 – Venecia, 1594

Su apelativo viene de la profesión de su padre, quien se dedicaba a teñir paños de seda, por eso a su hijo se le conoce como Tintoretto.

La carrera de Tintoretto transcurrió enteramente en su Venecia natal, donde trabajó para comitentes locales, especialmente para las cofradías religiosas conocidas como scuole.

Durante un corto periodo de tiempo fue discípulo de Tiziano, si bien no hay consenso de las obras que realizó durante esa década.

En 1548, con el Milagro de San Marcos liberando al esclavo (Galleria dell‘Accademia, Venecia) demuestra una nueva forma de pintar en la que destaca la teatralidad, introduciendo juegos de luces y sombras que consiguen la perspectiva aérea y que se convierten en atributo propio de la pintura.

A partir de 1548 inicia una evolución en los contrastes de luz y sombra, tendiendo a la eliminación de colores. Crea diagonales y composiciones en movimiento.

1549, San Roque entre los apestados (Iglesia San Roque, Venecia).

Entre 1550 y 1553 realiza los lienzos para la Escuela de la Trinidad, San Juan en Patmos (National Gallery of Art, Washington) y Susana y los viejos (Kunsthistorisches Museum, Viena).

En 1564 Tintoretto empieza la primera fase de la decoración de la Escuela de San Rocco, que es su conjunto de mayor envergadura.

La actividad del pintor y de su taller para esta institución terminará en 1587. En algunas de estas pinturas el artista transmite con gran fuerza la visión mística del episodio bíblico, como en la Visión de santa María Egipcíaca o en el Cristo delante de Pilatos (Escuela de San Roque, Venecia), donde la simbiosis entre pintura, luz y figura humana alcanza gran espiritualidad.

Realiza algunas obras para el Palacio Ducale destacando por su calidad una serie de alegorías, entre las que se encuentran Las tres Gracias y Mercurio, Ariadna, Venus y Baco y La fragua de Vulcano (1577-1578), o episodios históricos como la Toma de Zara o la Batalla de Salvore (Palazzo Ducale, Venecia).

Un encargo significativo fue la Excomunión de Federico Barbarroja (destruido) para la Sala del Maggior Consiglio del Palazzo Ducale.

Para el mismo palacio, Tintoretto y su taller, con una intervención señalada de su hijo Doménico, realizaron el controvertido Paraíso destinado a la sala mayor del Consejo.

El Paraíso, pintado entre 1588-90, para el Palazzo Ducale fue encomendado originalmente a Veronés y solo tras su muerte, fue traspasado a Tintoretto.

Su forma de pintar puede apreciarse en las obras encargadas para la iglesia de San Marcuola, La Última Cena y El Lavatorio (Prado), en las que empieza a plasmar un uso peculiar de las figuras y del espacio, y un extraordinario dominio de la perspectiva.

Cristo caminando sobre el Mar de Galilea (National Gallery of Art, Washington) demuestra un interés por la luz similar al que caracteriza a su intervención en la Escuela de San Roque.

Tintoretto recibiría pocos encargos de comitentes extranjeros, siendo eclipsado por la preferencia de éstos hacia Tiziano.

A finales del siglo XVI la aristocracia española empieza a adquirir sus obras. Entre ellas, además de numerosos retratos, se cuentan el Lavatorio, y la «Serie de las historias bíblicas», que en la actualidad se conservan en el Museo del Prado.

Las dos últimas obras pintadas por Tintoretto en 1594, el mismo año de su muerte, estaban destinas a la iglesia de San Jorge el Mayor y representan La caída del maná y La Última Cena.

En 1587, Tintoretto pintó su célebre Autorretrato frontal (Musée du Louvre, París). (Mancini, M. en: E.M.N.P., 2006, tomo VI, pp. 2077-2079).enecia plasma el lujo, la luz y los colores vivos: amarillo, rojo, oro, frente a Florencia que ofrece una pintura muy racional.

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Viaje historia del arte 2014. Venecia, Padua y Vicenza

Venecia, Padua y Vicenza

18 al 22 de Junio de 2014


INTRODUCCIÓN

El miércoles, 18 de junio de 2014, un grupo de 31 personas, amantes del arte y la cultura, nos dimos cita a las 7.30 en el aeropuerto de Madrid, para dirigirnos a Venecia.

El vuelo salió con puntualidad y a nuestra llegada a Venecia 3 taxis acuáticos nos estaban esperando para llevarnos hasta la Plaza de San Marcos.

Atravesamos la plaza más famosa del mundo y llegamos al San Marco Hotels, un agradable hotel con una ubicación privilegiada.

A las 16 horas nos reunimos con Federica, nuestra dulce y simpática guía local, para visitar la Basílica de San Marcos y el Palacio Ducal.

A las 19 horas, iniciamos nuestro tiempo libre y 12 personas del grupo subimos al campanile, que posee ascensor y tiene un precio de 8 euros.

Desde allí hay unas magníficas vistas de Venecia, pero una de las cosas más impactantes que presenciamos fue la salida de un inmenso crucero por el Canal della Giudecca.

A las 20 horas bajamos y nos dirigimos a nuestro hotel para prepararnos para salir a cenar.

Caminamos hasta el Puente de Rialto y, tras una sesión de fotos, nos sentamos en una agradable terraza.

Desafortunadamente la lluvia, para la que habíamos estado preparados durante toda la tarde, hizo acto de presencia cuando ya nos habíamos confiado y habíamos dejado los paraguas en el hotel, así que en lugar de un agradable paseo tras la cena por el Puente de Rialto y la Plaza de San Marcos tuvimos que volver al hotel con premura.

El jueves, 19 de junio, a las 9.30, nuestra guía local nos condujo hasta la Basílica de Santa María dei Frari y la Escuela Grande de San Rocco para ver las pinturas de Tintoretto.

Tras un agradable almuerzo de grupo nos dirigimos a realizar una visita guiada privada por el Gran Canal, que terminó en la Iglesia della Salute.

Por fin pudimos ver esta magnífica iglesia octogonal por dentro y los lienzos de Luca Giordano que la decoran.

A la salida fuimos paseando y contemplando en la distancia las iglesias de San Giorgo Maggiore y el Redentor de Palladio, hasta llegar a una heladería con unas espléndidas vistas.

Caminamos por las calles, campos (plazas) y puentes venecianos hasta llegar al Palacio Contarini del Bovolo, que es un pequeño palacio de Venecia, muy conocido por su escalera de caracol exterior y su gran número de arcos de medio punto.

Continuamos hasta el Puente de la Academia, desde el que hay una bella vista del Gran Canal.

Después nos dirigimos al puente de Rialto y empezamos a callejear para localizar en la Plaza de San Giovanni y San Paolo al imponente Condottiero Colleoni de Verrocchio (1479-1488).

Seguidamente 5 personas nos dirigimos hasta la Iglesia de San Francesco de la Vigna para ver la magnífica fachada que realizó Palladio y nos sorprendió comprobar que en sus inmediaciones se encuentran los edificios en los que está ubicada la comisaría de la serie de TV el comisario Brunetti.

Finalmente, un grupo de 6 personas nos dispusimos a tomar el vaporetto número 1 que recorre el Gran Canal para disfrutar de la iluminación nocturna. Pero ante el precio de 14 euros por persona, decidimos hacer el recorrido más cómodamente en una góndola que cuesta 80 euros hasta las 19 horas y 100 a partir de ese momento y tiene capacidad para 6 personas.

El paseo en góndola, entre las 22.30 y las 23 horas, comenzó en el hotel Danieli y fue una experiencia inolvidable. Contemplamos la bella iluminación de la iglesia della Salute, paseamos por los pequeños canales viendo la casa de Marco Polo, salimos al Puente de Rialto y pasamos bajo él y volvimos a los canales recónditos de Venecia. Todo ello acompañados en el cielo por la Osa Mayor.

Culminamos el día en una visita nocturna de la Plaza de San Marcos y contemplamos el famoso Café Florian desde el exterior.

El Florian es el café más antiguo de Venecia y representa un símbolo de la ciudad. Fue inaugurado el 29 de diciembre de 1720 por Floriano Francesconi con el nombre “Alla Venezia Trionfante”, pero los clientes le denominaron Florian.

El viernes, 20 de junio, a las 9.30 tomamos un barco privado y visitamos Murano, Torcello y Burano.

Almorzamos junto a la Plaza de San Marcos de Venecia y, finalmente, cogimos 3 taxis acuáticos para llegar hasta el autobús que nos llevaría a Padua.

A las 17 horas hicimos una visita a una de las más bellas villas de Palladio, la Villa Foscari o la Malcontenta. Estuvimos en ella hasta las 18 horas disfrutando de su interior, exterior y su bonito entorno.

Sobre las 18.30 horas llegamos al confortable hotel Plaza de Padua. En nuestro tiempo libre paseamos por sus bonitas plazas, su Café Pedrocchi, en el que hasta las 18 horas se puede visitar su emblemática planta superior, y finalmente llegamos al Prato della Valle, una de las plazas más grandes de Europa, que tiene forma elíptica y está rodeada por 78 esculturas distribuidas en un anillo interior y otro exterior.

Próxima al Prato está la basílica de San Antonio de Padua y ante su fachada el famoso Condottiero Gattamelata de Donatello (1447-1453).

Tras esta primera toma de contacto con la ciudad, cenamos una riquísima pizza al horno de leña en la Pizzería Al Borgo, junto a la basílica de San Antonio.

El sábado, 21 de junio, teníamos hora a las 10.20 y a las 10.40, en la Capilla Scrovegni para disfrutar de las maravillosas pinturas restauradas de Giotto.

Hay que pasar en grupos de 25 personas y sólo se puede permanecer en la Capilla durante 20 minutos, pero tuvimos que acudir 45 minutos antes para ver un documental y equilibrar nuestra temperatura y humedad con la de la estancia para no dañar los frescos.

Tras disfrutar de esta obra maestra sin igual, visitamos el museo que se integra en el recinto.

Finalmente, paseamos por las plazas de Padua y tras el almuerzo vimos al Condottiero Gattamelata y la Basílica de San Antonio.

En nuestro tiempo libre, al salir de San Antonio pasamos ante el Jardín Botánico y seguidamente visitamos la iglesia de Santa Justina, ubicada en el Prato della Valle, que cuenta con una bonita cripta paleocristiana.

Es una enorme basílica dedicada a la protomártir cristiana Santa Justina matada en el 304 d.C. en la época de las persecuciones de Maximiano, antes del Edicto de Constantino del 313 d. C.

El edificio que se ve hoy en día es el tercer edificio construido cerca del lugar de su martirio y se remonta al siglo XVII. Guarda en su interior los restos mortales y reliquias de muchos santos, como el sepulcro del Evangelista San Lucas y el de San Matías, además del de Santa Justina y de San Prosdócimo, según la tradición el primer obispo de Padua.

Terminamos nuestra última noche en Italia con una agradable cena entre amigos y un delicioso helado.

El domingo, 22 de junio, salimos hacia Vicenza y antes de llegar paramos para ver la carísima Villa Rotonda, ya que la entrada costaba 20 euros en 2014.

A continuación seguimos hacia Vicenza, ciudad natal de San Cayetano de Thiene, fundador de los Clérigos Regulares, más comúnmente conocidos como Teatinos.

En Vicenza contemplamos con admiración el maravilloso Teatro Olímpico (1580-1583), diseñado por Palladio, que posee una espectacular escenografía.

Después caminamos por esta agradable ciudad para hacer la ruta de Palladio y ver las logias del antiguo Palacio de la Razón (Basílica palladiana), la Logia del Capitaniato y la cúpula de la catedral.

Finalmente, dispusimos de tiempo libre y disfrutamos nuestra última y deliciosa pizza al horno de leña.

A las 15.30 nos recogió el autobús y nos trasladó al aeropuerto de Venecia, ya que a las 19 horas salía nuestro vuelo hacia Madrid.

Llegamos a las 21.45 con la satisfacción de haber realizado un viaje maravilloso en un ambiente inmejorable.

Quiero agradeceros a todos los participantes vuestro interés y cariño.

A Naty, esa gran profesionalidad con la que siempre consigue que nuestros viajes sean inolvidables.

Finalmente, a mi marido, Eduardo, su importantísima colaboración, la elaboración de unos reportajes fotográficos impresionantes y la realización y mantenimiento del blog: maitearte.wordpress.com

Esta introducción forma parte del completo documento que he elaborado durante este tiempo y que puedes leer on-line o descargarlo del enlace siguiente:

Viaje a Venecia amigos y UNED - Campanile, Plaza de San Marcos

https://drive.google.com/open?id=0B_vuxrqL_vgpV2dzbF9Ib1FoNnc