Deidades Mitológicas Menores
María Teresa García PardoDoctora en Historia del Arte |
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DEIDADES MITOLÓGICAS MENORES |
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BOTTICELLI. EL NACIMIENTO DE VENUS. GALERÍA DE LOS UFFIZI, FLORENCIA
En tierra aguarda una Hora para cubrirla con un manto de flores.
Las 3 Horas griegas, divinidades de las estaciones, pasan a ser las 4 Estaciones romanas.
BIBLIOGRAFÍA
Grimal, Pierre. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.
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LAS TRES MOIRAS – LAS TRES PARCAS
Las 3 Moiras, hijas de Zeus y Temis (la Justicia) son la personificación del Destino que le corresponde a cada persona en este mundo.
Todo ser humano tiene su Moira, parte de felicidad y parte de desgracia o tristeza en la vida. La Moira siempre es inflexible.
Encarna una ley que ni los mismos dioses pueden transgredir sin poner en peligro el orden del universo.
La Moira es la que impide a un dios socorrer a un héroe cuando le ha llegado “su hora”.
Se las representa como hilanderas que tejen el destino y limitan a su antojo la vida de los hombres.
Regulan la vida desde el nacimiento hasta la muerte, con la ayuda de un hilo:
1. La primera hilaba,
2. La segunda enrollaba y
3. La tercera cortaba el hilo de la vida.
En Roma las Parcas son las divinidades del Destino, identificadas con las Moiras griegas.
Las Parcas son tres hermanas:
1. Una preside el nacimiento
2. Otra, el matrimonio y
3. La tercera, la muerte.
En el Foro las tres Parcas estaban representadas por tres estatuas a las que se llamaban las tres Hadas.
GOYA, PINTURAS NEGRAS. LAS PARCAS (ÁTROPOS)

GOYA. 1820-1823. 123 x 266 cm. PINTURAS NEGRAS. LAS TRES PARCAS.
MUSEO DEL PRADO
Técnica mixta sobre revestimiento mural trasladado a lienzo.
El conjunto de 14 escenas al que pertenece esta obra se conoce como las Pinturas Negras, por el uso de pigmentos oscuros y negros y por lo sombrío de los temas.
Decoraron dos habitaciones, en las plantas baja y alta, de la conocida como Quinta del Sordo, casa de campo a las afueras de Madrid, junto al río Manzanares, conocida por ese nombre antes de su adquisición por Goya en 1819.
Se conocen fotos del conjunto in situ, realizadas hacia 1873 por el fotógrafo francés Jean Laurent (1816-1886), y se incluyeron por primera vez en el catálogo del Museo del Prado de 1900.
La casa fue derribada hacia 1909.
Las Pinturas Negras se pintaron directamente sobre la pared seca, no al fresco, y en la mezcla de los pigmentos se utilizó el óleo.
Esta escena se tituló «Atropos«, nombre de la Parca de la mitología griega que corta el hilo de la vida, en el inventario de las obras en propiedad del hijo de Goya, redactado en fecha indeterminada, a mediados del siglo XIX, por el pintor Antonio Brugada (1804-1863), que regresó a Madrid en 1832 del exilio en Burdeos.
Se describió por primera vez, junto con el resto de las escenas, en la monografía de Charles Yriarte sobre el artista, de 1867, refiriéndose a ella como «Las Parcas«.
Formaba pareja con el «Duelo a garrotazos» en una de las paredes principales de la sala de la planta alta de la Quinta del Sordo.
En el primer catálogo del Prado de 1900 se le dio el mismo título.
BIBLIOGRAFÍA
Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.
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Hermes – Mercurio
María Teresa García PardoDoctora en Historia del Arte |
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HERMES (MERCURIO)DIOS DEL COMERCIO Y PSICOPOMPOS
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Hermes es hijo de Zeus y Maya, la más joven de las Pléyades. Las Pléyades son 7 hermanas, hijas del gigante Atlante, que fueron divinizadas y se convirtieron en 7 estrellas de la constelación homónima. Hermes nació el cuarto día del mes, fue envuelto con bandas y depositado en una cuna. El mismo día de su nacimiento dio muestras de una precocidad extraordinaria. Se desató y se escapó a Tesalia, donde Apolo guardaba los rebaños de Admeto. Hermes le robó parte del rebaño a su hermano Apolo y le llevó hasta Pilos: · 12 vacas · 100 terneras y · 1 toro En Pilos, nombre de una bahía, de una ciudad costera al sudoeste del Peloponeso, en el sur de Grecia, sacrificó 2 de los animales y los dividió en 12 partes, una para cada uno de los 12 dioses. Después ocultó el resto del rebaño y huyó a una gruta. A la entrada de la gruta había una tortuga a la que vació y colocó unas cuerdas fabricadas con los intestinos de los bueyes que había sacrificado. Así quedó construida la primera lira. Apolo buscó el rebaño por todas partes hasta que descubrió el escondite y la lira de bellos sonidos, y seducido por ella cambió su ganado por la lira. Hermes, mientras guardaba los rebaños, inventó la flauta (siringa). Apolo quiso comprársela y le ofreció el cayado de oro que utilizaba para guardar el rebaño. Hermes le pidió además lecciones de arte adivinatoria. Apolo aceptó el trato y así la vara de oro (el caduceo) figura entre los atributos de Hermes. Zeus, satisfecho con la habilidad de su hijo, le consagró a su servicio personal y al de los dioses infernales, Hades y Perséfone. Hermes salvó a Zeus en su lucha contra el monstruo Tifón, logrando recuperar los tendones que le había cortado a Zeus y que había escondido en una piel de oso custodiada por un dragón. Con la ayuda de Pan se volvieron a unir los tendones al cuerpo de Zeus. A Ulises le da a conocer el molly, planta mágica que le protegerá contra los hechizos de Circe y le ahorrará la humillante transformación sufrida por sus compañeros. Su aventura más conocida es la muerte de Argo, designado por Hera como guardián de Ío, transformada en una ternera blanca. Recibió el encargo de acompañar a las 3 diosas, Hera, Atenea y Afrodita, al monte Ida de Frigia ante Paris en su disputa por la belleza, desempeñando un papel decisivo en la decisión que provocaría la Guerra de Troya. Hermes es el dios del Comercio y guiaba a los viajeros en los caminos. Velaba por los pastores y con frecuencia era representado llevando en hombros un cordero, conocido como Hermes Cristóforo. Es el Psicopompos, encargado de acompañar a los Infiernos a las almas de los difuntos. Se le representa calzado con sandalias aladas, un sombrero de ala ancha (el pétaso) y empuñando el caduceo, símbolo de sus funciones como heraldo (mensajero) de los dioses. ÍOZeus se enamoró de la bella doncella Ío, una princesa de la estirpe real de Argos, y pronto Hera sospechó de esta aventura. Para distraer los celos de su esposa, Zeus transformó a Ío en una hermosa ternera blanca y juró que jamás la había amado. Hera exigió la ternera como presente y la confió a la custodia de Argo de los Cien Ojos, pariente de la joven. La ternera anduvo errante por las cercanías de Micenas y por donde pasaba la tierra hacia brotar plantas nuevas para ella. Zeus le encargó a Hermes que la liberase y decidió tocar su flauta mágica adormeciendo los 50 ojos que Argo tenía abiertos, mientras los 50 restantes estaban sumidos en un sueño natural. Después con una espada o sable mató a Argo. A la muerte de Argo, Hera le envió un tábano que la enfureció y atravesó el mar por los estrechos que separan la ribera de Europa de Asia, dando origen al nombre del Bósforo (Paso de la Vaca). Anduvo errante hasta que dio a luz a Épafo, el hijo de Zeus, que dio origen a las Danaides. Posteriormente Ío recuperó su figura, encontró a su hijo y volvió a Egipto para ocupar su trono, donde recibió honores divinos siendo venerada bajo la denominación de Isis. VELÁZQUEZ. MERCURIO Y ARGOS. MUSEO DELPRADOHacia 1659. Óleo sobre lienzo sin forrar, 127 x 250 cm. Mercurio, con su sombrero alado y un instrumento musical, se acerca sigilosamente hacia un pastor al que ha adormecido con la belleza de su música. Zeus se unió a la bella doncella Ío y pronto Hera sospechó de su aventura, por lo que Zeus la transformó en una hermosa ternera blanca y juró a Hera que jamás la había amado. Hera exigió que se la ofreciese como presente y la confió a la custodia de Argo, dotado de 100 ojos distribuidos por todo el cuerpo.
Zeus encargó a Hermes que liberase a Ío, y con su bella música consiguió adormecer los 50 ojos que Argo tenía vigilando. Este episodio procede de las Metamorfosis de Ovidio y fue el tema de una de las cuatro escenas mitológicas que pintó Velázquez para decorar el Salón de los Espejos del Alcázar de Madrid, que era el espacio más importante y representativo. En el Salón de Espejos se exhibían retratos de los monarcas españoles de la Casa de Austria e historias mitológicas y bíblicas. Los otros tres cuadros representaban a Apolo desollando a Marsias, Venus y Adonis y Psiquis y Cupido. Todos desaparecieron como consecuencia del incendio del Alcázar en 1734. El Salón de los Espejos se enriqueció con pinturas para ser un suntuoso escenario para negociar las bodas entre Luis XIV y María Teresa, la hija mayor de Felipe IV. En los últimos años de su carrera, Velázquez lleva a sus últimas consecuencias la plasmación de la perspectiva aérea. El artista se pudo inspirar en distintas versiones de la escultura romana que representa el Galo moribundo, Museos Capitolinos. Al igual que Las Hilanderas, esta obra sufrió un añadido, que consistió en una banda de unos 25 cm que recorre todo el extremo superior, y otra más estrecha (unos 10 cm) en el inferior. VELÁZQUEZ. MERCURIO Y ARGOS. 1659. MUSEO DELPRADO Al igual que otros episodios de la vida amorosa de Zeus, este tema formaba parte de las Metamorfosis de Ovidio, el principal repertorio en el que se basaron las más de 60 escenas mitológicas que adornaban la Torre de la Parada. Texto extractado de Fábulas de Velázquez. Mitología e Historia Sagrada en el Siglo de Oro. J. Portus Pérez. Madrid, Museo Nacional del Prado, 2007, pp. 335-336. RUBENS Y TALLER. MERCURIO Y ARGOS. MUSEO DEL PRADO1636 – 1638. Óleo sobre lienzo, 180 x 298 cm. Se representa el momento en el que Mercurio levanta la espada y la dirige hacia el cuello de Argos, el pastor de cien ojos encargado de vigilar a Ío, convertida en ternera blanca. A partir de 1636 se enviaron desde Amberes a Madrid más de 60 obras para esta casa de recreo situada en los montes del Pardo. La decoración de la Torre de la Parada, en cuyo proyecto también participaron otros autores como Velázquez, fue el mayor encargo que Rubens recibió de Felipe IV. RUBENS. MERCURIO Y ARGOS. 1636-1638. MUSEO DEL PRADO Las escenas narraban las pasiones de los dioses, según fueron descritas en las Metamorfosis de Ovidio y otras fuentes clásicas. Para llevar a cabo un proyecto tan amplio, Rubens realizó pequeños bocetos sobre tabla, donde capta las actitudes de los personajes. Estos bocetos son la base para elaborar los lienzos definitivos. El Museo del Prado conserva 10 bocetos de Rubens, nueve de ellos donados en 1889 por la duquesa de Pastrana y uno adquirido en el año 2000. El Prado también conserva la mayor parte de los cuadros ejecutados a partir de los bocetos, entre ellos los realizados por el propio Rubens o por su taller y muchos pintados por otros artistas. Texto extractado de Vergara, A.; y Pérez Preciado J.J.: Rubens, Guías de la Colección. Museo Nacional del Prado, 2010, p. 52. HERMAFRODITOHermafrodito tiene un nombre que recuerda a los de sus padres, Hermes y Afrodita. Fue criado por las ninfas en los bosques de Ida, en Frigia. Era muy hermoso y a los 15 años decidió recorrer mundo y viajó por Asia Menor. Un día llegó a un bonito lago y Salmacis, la ninfa de ese lago, se enamoró de él, pero Hermafrodito la rechazó. La ninfa se escondió mientras el joven se desnudó y se zambulló en las aguas cristalinas del lago. Cuando le vio en sus dominios se dirigió hacia él y le estrechó entre sus brazos con gran fuerza. La ninfa dirigió una plegaria a los dioses, pidiéndoles que jamás pudiesen separarse sus dos cuerpos. Los dioses la escucharon y los unieron en un nuevo ser dotado de doble naturaleza. De este modo, se denomina hermafroditas a todos los seres que tienen doble naturaleza, masculina y femenina. Hermafrodito obtuvo del cielo que quien se bañase en las aguas del lago Salmacis perdiese la virilidad. Con frecuencia, Hermafrodito aparece representado entre los compañeros de Dioniso. HERMAFRODITO. BRONCE. 1652. MUSEO DEL PRADO HERMAFRODITO. MUSEO DEL PRADO1652. Bronce, 61 x 160 cm. Hermafrodito aparece desnudo y tumbado sobre un lecho en el que hay un almohadón y un paño que cubre parcialmente sus piernas. Es copia del modelo clásico del Hermafrodita, en mármol, que procede de la colección Borghese de Roma, actualmente en el Museo del Louvre. El original fue descubierto cerca de las termas de Diocleciano hacia 1608. Presentado al cardenal Scipione Borghese se convirtió enseguida en una de las estatuas más admiradas de su colección. El tema deriva de un mito helenístico de origen oriental que habla de un ser mitad hombre, mitad mujer, hijo de Hermes y Afrodita. Era un hermoso joven que se bañó en un lago donde vivía la ninfa Salmacis, que se enamoró de él y le abrazó con tal pasión que sus cuerpos quedaron convertidos en uno. Catálogo de la escultura de época moderna Siglos XVI-XVIII, Madrid: Museo Nacional del Prado, 1998, pág. 250) PRAXÍTELES. SIGLO IV A.C. HERMES CON EL NIÑO DIONISOMármol. 213 cm y 370 cm base. Museo Arqueológico de Olimpia. El escultor griego del siglo IV a.C. nació en Atenas en el 400 a. C. y sus obras se caracterizan por la curva praxiteliana. Fue el primero en esculpir un desnudo femenino a tamaño natural, la Afrodita de Gnido. Dioniso es hijo del dios Zeus y de la mortal Sémele, hija del rey de Tebas. Zeus se enamoró de Sémele y se disfrazó de humano, pero ella lo rechazó. Cuando Zeus le dijo quién le aceptó y concibió un hijo. Al sexto mes de embarazo, la celosa Hera, esposa de Zeus, disfrazada de anciana le dijo que ese hombre no era Zeus, y Sémele obligó a Zeus a que se presentara en su máximo esplendor. Zeus, lleno de ira, se transformó en rayo y Sémele cayó fulminada, pero Hermes consiguió salvar al niño que aún no había nacido sacándolo del vientre de su madre y cosiéndolo al muslo de Zeus, donde permaneció durante tres meses hasta el final del embarazo.
PRAXÍTELES. SIGLO IV A.C. HERMES CON EL NIÑO DIONISO. MUSEO ARQUEOLÓGICO DE OLIMPIA. Zeus encargó a Hermes que llevara al niño a las ninfas de la montaña para mantenerle oculto y protegerle de los celos de Hera. La obra representa a Hermes llevando a Dionisio, desde el Olimpo hasta la mansión de las ninfas encargadas de su custodia, en el momento en que Hermes ofrece al niño un racimo de uvas (perdido hoy) con su mano derecha. El racimo de uvas alude a la vinculación de Dioniso con el vino. Esta escultura representa a Hermes con Dioniso niño en brazos y podría ser la única obra original de Praxíteles que perdura. El conjunto escultórico está tallado en un bloque de mármol de 213 centímetros y la obra completa con la base mide 370 centímetros. Se encontró el año 1877 entre las ruinas del templo dedicado a Hera en Olimpia y se encuentra actualmente en el Museo Arqueológico de Olimpia. La obra muestra un elemento característico de Praxíteles, la curva praxiteliana, una forma sinuosa que le otorga una posición relajada, pero dinámica. El rostro y el torso de Hermes están perfectamente pulidos, sin embargo, en la espalda tiene marcas del cincel y el resto de la escultura sólo está pulida parcialmente. HERMES, EL PSICOPOMPOS Hermes era el guardián de las almas de los difuntos, interviniendo en la psicostasia (peso de las almas), que determina la salvación o condenación eterna. El papel del Psicopompos también consistía en guiar al fallecido al Inframundo, lo que conecta con su faceta de dios viajero. En el siglo VI a. C., en los vasos áticos de figuras negras, Hermes sostenía la balanza que determinaba el camino a seguir por el alma del difunto. La representación de Hermes psicopompos destacó en los lécitos blancos de carácter funerario. El lécito se caracteriza por una forma alargada, un cuello estrecho y una embocadura ancha, que permitía a la vez limitar el flujo del aceite y facilitar su aplicación. Desde fines del siglo VI a. C. hasta el segundo cuarto del siglo V a. C. En el lécito de Múnich, Hermes aparece sentado en unas rocas y extiende la mano a una mujer difunta a la derecha. BIBLIOGRAFÍAPierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos. guiadegrecia.com Imágenes de la tradición Clásica y Cristiana. UNED. 2018 maitearte.wordpress.com
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DIONISO (BACO). DIOS DEL VINO
María Teresa García PardoDoctora en Historia del Arte |
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DIONISO (BACO). DIOS DEL VINO |
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Dioniso es hijo de Zeus y Sémele, hija de Cadmo y Harmonía, pertenece por lo tanto a la segunda generación de dioses Olímpicos. Sémele pidió a Zeus que se mostrase en todo su poder, pero no fue capaz de resistir la visión de los relámpagos y cayó fulminada. Zeus le extrajo al hijo que llevaba en su seno y que estaba en el sexto mes de gestación y le cosió a su muslo hasta que llegó la hora de su nacimiento. Dioniso es el dios nacido dos veces. El niño fue confiado a su hermano Hermes, quien encargó de su crianza al rey Atamante y su esposa. Les encargó que le vistiesen con ropas femeninas para burlar los celos de Hera, que buscaba la perdición del niño, fruto de los amores adúlteros de su esposo. Para protegerle Zeus mandó llevar al niño fuera de Grecia, al país llamado Nisa, que unos sitúan en Asia y otros en África y se lo entregó a las ninfas para que le cuidasen. Con objeto de evitar que Hera le reconociese le transformó en cabrito. Este hecho explica el epíteto de cabrito que lleva Dioniso. Las ninfas que criaron a Dioniso posteriormente se convirtieron en las estrellas de la constelación de la Híades. De adulto Dioniso descubrió la vid y su utilidad. Pero Hera le enloqueció y anduvo errante por Egipto y Siria. En las costas de Asia llegó a Frigia, donde le recibió la diosa Cibeles, que le purificó y le inició en los ritos de su culto. Dioniso llegó a la India, sometiéndola con las armas y su poder místico. En esta época tiene origen el cortejo triunfal del que se hace acompañar. En el cortejo triunfal Dioniso va en un carro tirado por panteras y adornado con hiedra. Le acompañan los sátiros, silenos y bacantes y Príapo en ocasiones. De vuelta a Grecia fue a Tebas, donde reinaba Penteo, sucesor de Cadmo, e introdujo las Bacanales. Pero el rey se opuso a estos ritos peligrosos. Las Bacanales eran las fiestas de Dioniso, en las que todo el pueblo y, en especial las mujeres, eran presa de delirios místicos y recorrían el campo profiriendo gritos rituales. Después fue a Argos, donde sus fiestas enloquecieron a las hijas del rey Preto y a las mujeres del país. Después el dios fue a la isla de Naxos, para lo que contrató los servicios de unos piratas. Pero los piratas pusieron rumbo a Asia, con la idea de venderle como esclavo. Cuando Dioniso se dio cuenta transformó los remos en serpientes, llenó el barco de hiedra e hizo que sonaran flautas invisibles. Los piratas enloquecidos se precipitaron al mar, convirtiéndose en delfines, lo que explica que los delfines sean amigos de los hombres y los ayuden en los naufragios, ya que son piratas. A partir de este hecho el poder de Dioniso fue reconocido por todo el mundo, terminó su misión y se implantó su culto. Pero antes descendió al Inframundo en busca de su madre Sémele, para devolverla a la vida. Dioniso pidió a Hades que liberase a su madre y el dios del Inframundo accedió a cambio de que Dioniso le diese a cambio algo que estimara mucho. Entre sus plantas predilectas Dioniso cedió el mirto y éste es el origen de la costumbre que tenían los iniciados en los misterios dionisiacos de coronarse la frente con mirto. Dioniso es el dios de la viña, del vino y del delirio místico. Se le festejaba con procesiones tumultuosas en las que se evocaban con máscaras los genios de la Tierra y la fecundidad. Estos cortejos dieron origen a las representaciones teatrales de la comedia y la tragedia. En la época romana, los Misterios de Dioniso, por su carácter orgiástico se hicieron muy populares. El Senado Romano prohibió la celebración de las Bacanales en el 186 a.C., pero se siguieron las tradiciones dionisiacas. El atributo de Dioniso es el tirso, bastón de vides enrolladas y rematado con una piña. Su iconografía evolucionó desde un hombre con afilada barba y larga túnica en la cerámica del siglo VI a.C., hasta la de un joven desnudo e imberbe, enturbiado por la bebida en contraposición al prudente Apolo. Los cultos orgiásticos establecen una estrecha relación entre el dios y sus seguidores. Así Nietzsche plasmó la oposición entre lo apolíneo (distante) y lo dionisiaco (cercano). Dioniso/Apolo. Las ménades “mujeres posesas” son las bacantes divinas que siguen a Dioniso. Se las representa desnudas o con velos ligeros. Llevan coronas de hiedra y a veces tocan la doble flauta, entregándose a danzas apasionadas. Las ménades personifican los espíritus orgiásticos de la naturaleza. MIGUEL ÁNGEL. BACO. 1496-1497. M. BARGELLO, FLORENCIA Mármol. 1496-1497. Museo del Bargello, Florencia. Las colecciones del cardenal Giuliano della Rovere, futuro papa Julio II, y de Jacobo Galli, otro de los primeros clientes del artista, le brindaban la posibilidad de estudiar y examinar la escultura clásica. Este extraordinario escultor estudió la Antigüedad y se inspiró en ella, pero no la copió. Miguel Ángel estuvo en Roma entre 1496 y 1501 y en este periodo esculpió 2 obras maestras: · El Baco, escultura de mármol de 203 cm, que realizó entre 1496-97, y se encuentra en el Museo del Bargello, Florencia. · La Piedad, escultura de mármol de 176 cm, que realizó entre 1498-99, y se encuentra en la Basílica Vaticana. Miguel Ángel (1475- 1564) realizó el Baco entre 1496 y 1497, a los 22 años, obteniendo el máximo reconocimiento como escultor. La figura del joven sátiro, comiéndose las uvas del dios y sonriendo con malicia, sirve para sostener esta escultura sinuosa, al igual que hacia Praxíteles en el siglo IV a.C. en Grecia. Este recurso, que se utiliza desde la Antigüedad, ayuda a crear múltiples puntos de vista. Miguel Ángel esculpió una base rocosa que imprime gran naturalidad al suelo, donde Baco se representó coronado por vides y el pequeño sátiro sonriente degustando un racimo de uvas.
MIGUEL ÁNGEL. BACO. (1496-1497). MUSEO DEL BARGELLO, FLORENCIA Los sátiros suelen representarse con torso de hombre y los miembros inferiores de macho cabrío, una larga cola semejante a la de los caballos y un miembro viril perpetuamente erecto. Con el paso del tiempo los miembros inferiores se convierten en humanos y sólo queda la cola, que también se pierde con el tiempo. Baco representa la belleza y la delicadeza en un suave contraposto. Miguel Ángel utilizó aquí por primera vez el trépano, técnica muy utilizada en Roma que permite crear efectos de volumen y claroscuro. El dios del vino aparece con una copa de ese licor en un formato de cerámica clásica, recordando los hallazgos arqueológicos del momento. El Baco de Miguel Ángel es el paradigma del hedonismo clásico. El hedonismo es la doctrina filosófica que busca el placer y la supresión del dolor como objetivo de la vida. Miguel Ángel estudió la Antigüedad y encontró inspiración en ella. Su Baco podría ser una escultura helenística, a la altura de una de las obras más famosas de la Antigüedad, el Apolo Belvedere. Apolo Belvedere es una famosa estatua de mármol sobre el dios griego Apolo, que se conserva en los Museos Vaticanos. Está considerada una copia romana de un original griego que se perdió. Redescubierta en el Renacimiento, fue expuesta en el Cortile del Belvedere del Vaticano a partir de 1511 y de ahí recibió su nombre. Durante mucho tiempo fue considerada la representación ideal de la perfección física masculina y una de las más importantes esculturas de la Antigüedad clásica. Fue reproducida en grabados de gran circulación y constituyó uno de los principales símbolos de la civilización occidental. DIONISO (BACO) Y ARIADNA Minos, hijo de Zeus y Europa, era el rey de Creta y se casó con Pasifae, hija del Sol (Helio). Entre sus hijas destacan Ariadna y Fedra. Cuando Teseo llegó a Creta para combatir al Minotauro, la bellísima Ariadna se enamoró de él y por este motivo le ayudó a salir del Laberinto, la prisión del Minotauro. Ariadna le entregó un ovillo a Teseo, cuyo hilo fue devanando y le sirvió para encontrar el camino de regreso y poder salir del Laberinto. Ariadna, que había traicionado a su familia por amor, huyó con Teseo para escapar de la ira de Minos, pero no consiguió llegar a Atenas. Pero en un descanso en la isla de Naxos, Teseo abandonó a Ariadna mientras dormía. Por fortuna para Ariadna, pronto llegaron Dioniso y su cortejo a Naxos. El dios, montado en un carro tirado por panteras, quedó fascinado por la belleza de Ariadna y se casó con ella, conduciéndola al Olimpo. El regalo de bodas de Dioniso a la hermosa Ariadna fue una diadema de oro realizada por Hefesto. TALLER ROMANO. ARIADNA DORMIDA. MUSEO DEL PRADO 150 – 175. Mármol blanco, 99 x 238 cm. En la pintura de Velázquez, que representa una vista del jardín de la Villa Médicis en Roma, se identifica en una logia la estatua de una figura yacente apenas esbozada por el artista. Esa figura recostada en 1787 pasó a Florencia, primero al Palazzo Pitti, y posteriormente al Museo Arqueológico. Se conocían otras dos réplicas de tamaño mayor que el natural, en Roma: una en el Vaticano y la otra en la Colección de la reina Cristina de Suecia. Ésta última fue enviada en 1724 a España e ingresó en 1830 en el Museo del Prado. Por el brazalete en forma de serpiente, enroscado en el brazo izquierdo, la estatua fue identificada erróneamente con Cleopatra. La figura femenina duerme al aire libre sobre un lecho liso de roca y viste una tela fina rica en pliegues, que es sostenida con un nudo sobre el hombro derecho. Además del brazalete, calza sandalias. Su cabeza descansa con los ojos cerrados sobre el dorso de la mano izquierda; mientras el brazo derecho está flexionado y reposa sobre la cabeza, postura frecuente en la Antigüedad.
TALLER ROMANO. ARIADNA DORMIDA. MUSEO DEL PRADO Su cabello, con raya en medio, cae libre sobre la espalda y está ceñida por una cinta, anudada en la parte posterior de la cabeza, lo que nos lleva a pensar también en una bacante. La figura dormida puede indicar una ménade exhausta después de la danza orgiástica del culto a Dioniso o a Ariadna, abandonada por Teseo mientras dormía. En el siglo XVII, la escultura fue restaurada en el taller de Bernini. VELÁZQUEZ. JARDÍN DE LA VILLA MÉDICIS CON LA ESTATUA DE ARIADNA DORMIDA. MUSEO DEL PRADO Hacia 1630. Óleo sobre lienzo, 44 x 38 cm. Es una obra maestra del paisaje en la que Velázquez plasmó un paisaje al aire libre sin ningún pretexto narrativo. No existe un tema. Esta vista romana y su compañera combinan la arquitectura, vegetación, escultura y personajes de manera natural. La luz y el aire son los protagonistas de estos cuadros. También parecen plasmar un momento concreto y unas circunstancias atmosféricas determinadas, lo que ha llevado a la teoría de que nos encontramos ante una representación de la «tarde» y el «mediodía«, anticipando lo que haría Monet dos siglos más tarde con sus famosas series de la catedral de Rouen. Velázquez utiliza una serliana, estructura arquitectónica que combina un arco de medio punto, flanqueado a ambos lados por vanos adintelados. Son pinturas que representan de manera fidedigna rincones de la Villa Médicis, uno de los palacios más importantes de Roma. En la obra hay una escultura en mármol de Ariadna dormida. Dos son los factores que singularizan estas obras: · La ausencia de tema. · La plasmación directa de la naturaleza. En el siglo XVII el paisaje se convirtió en un género pictórico de importancia, sin embargo, debía estar acompañado de una «historia» mitológica, sagrada, etc., o debía plasmar una vista urbana o monumental. Velázquez, en cambio, transmite una visión directa de la naturaleza. Claudio de Lorena salía al campo a tomar apuntes directos del paisaje en sus cuadernos y Velázquez también pintó del natural en Roma, por este motivo resultan tan singulares estas dos obras. Velázquez refleja la experiencia de un momento en la naturaleza. Es muy poco lo que se conoce sobre estas obras, actualmente se tiende a pensar que se trata de cuadros acabados en sí mismos. Desde un punto de vista técnico, las obras están pintadas sobre una preparación marrón, similar a la que utilizó en su primer viaje a Italia, y que no volvió a usar desde su vuelta a Madrid en 1631. Además, en su primer viaje a Italia Velázquez vivió durante dos meses en la Villa Médicis. La hipótesis del segundo viaje se basa en lo avanzado de su estilo y en que en esa época la gruta de acceso a la serliana estaba en obras. Son dos magníficas obras maestras de la historia del paisaje occidental, precursoras de la pintura del siglo XIX.
VELÁZQUEZ. JARDÍN DE LA VILLA MEDICIS CON LA ESTATUA DE ARIADNA DORMIDA. MUSEO DEL PRADO TIZIANO. LA BACANAL DE LOS ANDRIOS. MUSEO DEL PRADO 1523 – 1526. Óleo sobre lienzo, 175 x 193 cm. Tras entregar Baco y Ariadna en 1523, Tiziano pintó La bacanal de los Andrios, también inspirada en el filósofo griego Filostrato. La escena transcurre en la isla de Andros, tan favorecida por Baco que el vino manaba de un arroyo. Dioses, hombres y niños se unen en la celebración del vino, cuyo consumo, según Filostrato, hacía a los hombres ricos, dominantes, dadivosos, guapos y altos. Refuerza esa idea la partitura en primer plano: Quien bebe y no repite no sabe lo que es beber. Tiziano alude a Las tres edades del hombre e incluye personajes no citados por Filostrato, pero apropiados a un contexto báquico, como la ninfa dormida en el ángulo inferior derecho o el niño haciendo pis. El anciano, que yace al fondo, es una probable personificación del dios del río tal como lo describe Filostrato, el río, presa de gran agitación, yace sobre un lecho de racimos. La ninfa del ángulo inferior derecho es uno de los desnudos femeninos más bellos y sensuales de la Historia del Arte y no es Ariadna, cuyo abandono tuvo lugar en Naxos y no en Andros. El personaje masculino desnudo que escancia vino a la izquierda hace referencia a la estatuaria clásica. El realismo de las figuras revela su estudio de modelos del natural. El 14 de abril de 1522 el agente de Alfonso d`Este en Venecia le comunicaba que Tiziano no quería abandonar la ciudad y acudir a Ferrara por tener allí meretrices y hombres que le servían de modelos para los desnudos. Aunque las fechas coinciden con su Baco y Ariadna, es lógico pensar que mantendría dicha práctica. Tiziano plasma el diferente efecto de beber vino en las personas: · El anciano duerme · El niño hace pi pí · Las parejas bailan · La mujer manifiesta abiertamente su sensualidad
TIZIANO. LA BACANAL DE LOS ANDRIOS. 1523 – 1526. MUSEO DEL PRADO POUSSIN. BACANAL. MUSEO DEL PRADO 1625 – 1626. Óleo sobre lienzo, 122 x 169 cm. El poeta romano Ovidio narra el encuentro entre Baco y Ariadna en la isla de Naxos, donde ésta había sido abandonada por Teseo tras haberle ayudado a salir del laberinto del Minotauro (Metamorfosis, VIII). En la pintura el dios del vino ayuda a Ariadna a subir a su carro tirado por panteras. Les acompaña su cortejo habitual, sátiros y ménades precedidos por Sileno sobre un asno, entre la vegetación y con el mar al fondo.
POUSSIN. BACANAL. 1625 – 1626. MUSEO DEL PRADO Resalta la influencia de Tiziano, como en otras obras de Poussin y el interés por el detallismo y los elementos secundarios. Este cuadro se cita en la colección del rey Felipe V en el Palacio de La Granja de San Ildefonso, lugar del que se trasladó en 1829 al Museo del Prado. ANNIBALE CARRACCI. TRIUNFO DE BACO Y ARIADNA. 1595-1605. PALACIO FARNESE, ROMAEl Palacio Farnesio es uno de los edificios del Renacimiento más bellos de Roma, ubicado en Piazza Farnese, 67. Antonio Sangallo inició su construcción en el año 1514, después Miguel Ángel y, finalmente, Giacomo della Porta, fueron los encargados de su edificación. El Palacio perteneció a una de las familias más importantes del Renacimiento y actualmente es la sede de la Embajada de Francia en Italia. La escena se desarrolla en la parte central de la bóveda de la Galería del Palacio Farnesio, Roma. Ejecutada entre 1595 y 1605. La obra maestra de Annibale Carracci es la decoración del gran salón del Palacio Farnesio de Roma. Los frescos que adornan esta estrecha galería, sólo mide 27 metros, privilegian el arte de trampantojo y de la arquitectura. La arquitectura se prolongaba en los frescos con recursos ilusionistas, parecían cuadros con sus marcos de estuco. Baco está sentado en un carro dorado, mirando al espectador, con el tirso en su mano derecha y un racimo de uvas en su izquierda. El carro debería ir tirado por panteras, pero aquí aparecen tigres, aludiendo a la difusión del culto del dios Baco por Asia. Ariadna sentada en un carro tirado por cabras, animales unidos a Baco, está recibiendo la corona de oro realizada por Vulcano para su matrimonio con el dios. La bóveda es un canto al amor terrenal y al amor divino.
ANNIBALE CARRACCI. TRIUNFO DE BACO Y ARIADNA. 1595 y 1605. PALACIO FARNESE, ROMA El cortejo va precedido de sátiros y de Sileno subido a un asno. Las bacantes portan una pandereta y un cesto, en alusión a las fiestas dionisiacas o bacanales. En la parte superior unos amorcillos portan un jarrón y un cuenco. En la bóveda, el fresco central ilustra los amores de Baco y Ariadna, pero en las figuras mitológicas, los pintores representaron la glorificación de Ranuccio Farnesio y de Margarita Aldobrandini, sobrina del papa Clemente VIII. Esta decoración fue encargada con motivo de su matrimonio, el 7 de mayo de 1599, cuando la joven esposa tenía sólo 11 años. Por primera vez, la galería Carracci se ha beneficiado de una gran restauración de 18 meses, que ha finalizado en 2015. El palacio Farnesio es la sede de la embajada de Francia en Italia y se trata del éxito de una colaboración franco-italiana. La galería está considerada como la obra maestra de Aníbal Carracci, quien realizó lo esencial de la decoración. La restauración ha recibido el mecenazgo exclusivo de la World Monuments Fund (WMF), organización internacional dedicada a la conservación de monumentos históricos. Los estucos han reencontrado su esplendor original. Se pueden realizar visitas guiadas a esta bella galería. Es una gran oportunidad, según la embajadora de Francia en Italia, Catherine Colonna, de constatar “el compromiso renovado de Francia en transmitir este patrimonio común de la humanidad que hemos recibido en herencia”. BIBLIOGRAFÍAPierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos. museodelprado.es turismoroma.it es.aleteia.org William E, Wallace. Miguel Ángel. Obra completa. Electa. maitearte.wordpress.com Descarga el pdf aquí
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Afrodita (Venus). Diosa del Amor y la Belleza.
AFRODITA (VENUS)
DIOSA DEL AMOR Y DE LA BELLEZA
María Teresa García Pardo
Doctora en Historia del Arte
TRONO LUDOVISI. PALACIO ALTEMPS, ROMA. Viaje 2014
Afrodita es la diosa del Amor. Se identifica en Roma con Venus.
Sobre su nacimiento hay dos tradiciones, una que la considera hija de Zeus y otra hija de Urano.
Cuando el Titán Crono cortó los genitales de su padre Urano, cayeron al mar y engendraron con las olas a la diosa Afrodita, surgida de la espuma del mar que rodeaba los genitales de Urano.
Afrodita, nació adulta como Atenea, pero siempre se la representó desnuda.
Montada sobre una concha marina recorrió el Mediterráneo hasta que eligió su residencia en Pafos, Chipre, su principal lugar de culto.
El relato de Hesíodo inspiró el relieve del Trono Ludovisi (Palacio Altemps, Roma. Museo Nazionale Romano), en el que Afrodita surge de las aguas asistida por las Horas, que cubren su desnudez.
Las tres Horas griegas serán las cuatro Estaciones romanas.
PALAZZO ALTEMPS, ROMA
El Palacio Altemps fue erigido en el siglo XV por la familia Riario y reformado un siglo después bajo las órdenes del cardenal Marco Sittico Altemps.
El Palazzo Altemps fue inaugurado en 1997 como parte del Museo Nacional Romano.
Alberga una importante colección de esculturas clásicas que pertenecieron a diferentes familias de la nobleza romana entre los siglos XVI y XVII.
Las obras se encuentran expuestas en habitaciones decoradas con frescos en sus paredes y techos.
Las figuras pertenecientes a la Colección Altemps se encuentran expuestas en el precioso patio y junto a la escalera monumental.
Aunque la colección del cardenal Altemps incluye más de cien obras, gran parte de ellas se encuentran expuestas en otros museos como el Museo del Louvre.
La colección Ludovisi se extiende por la mayor parte del museo. Comprende más de 100 obras entre las que destacan el Suicidio del Gálata, Ares Ludovisi y el Trono Ludovisi.
El Trono Ludovisi presenta un relieve frontal, en el cual las Horas ayudan a vestirse a Afrodita y recoge en su lateral el primer desnudo femenino de la Historia del Arte griego.
TRONO LUDOVISI. PALACIO ALTEMPS, ROMA. Viaje 2014
En Grecia la belleza reside en el cuerpo masculino desnudo y la elegancia en el cuerpo femenino vestido.
Afrodita es la diosa del Amor y desde el Juicio de Paris también es la diosa de la Belleza.
Hallándose los dioses reunidos en ocasión de la boda de Tetis y Peleo, Éride, que es la personificación de la Discordia, echó sobre la mesa una manzana de oro para la más bella de las diosas.
Atenea, Hera y Afrodita se consideraban la más hermosa e intentaron coger la manzana.
Se suscitó la disputa entre ellas y como nadie quería pronunciarse, Zeus delegó la elección en Paris.
Zeus encargó a Hermes que condujera a Hera, Atenea y Afrodita al monte Ida, para que Paris fallase el pleito.
Hera le ofreció poder y el imperio de Asia.
Atenea le ofreció sabiduría y victorias en todos los combates.
Afrodita le ofreció el amor de la mujer más bella, Helena de Esparta.
Paris se decantó por Afrodita y esta decisión tuvo como consecuencia la Guerra de Troya.
RUBENS. EL JUICIO DE PARIS. MUSEO DEL PRADO
Hacia 1638. Óleo sobre lienzo, 199 x 381 cm.
El relato mitológico del Juicio de Paris tiene su origen en la boda de Tetis y Peleo, donde la diosa Discordia reto a la diosa más bella a recoger una manzana de oro que había lanzado entre los presentes.
Hera, Atenea y Afrodita comenzaron una disputa y Zeus decidió que Hermes acompañase a las diosas ante Paris, quien se convertiría en el juez de la contienda.
Es tema es narrado por el poeta Ovidio en su obra Heroidas (XVI, 65-88), donde Paris escogió a Afrodita como vencedora y la diosa le concedió el amor de la mujer más bella del mundo, Helena, hija de Zeus y reina de Esparta, desencadenándose así la Guerra de Troya.
El Juicio de Paris fue utilizado por Rubens en varias ocasiones, recreando el ideal de belleza femenino y el tema moral de las consecuencias del amor y la pasión.
Esta versión está basada en un diseño para un aguamanil diseñado por el artista. En el dibujo, la escena es más alargada y con más figuras.
La pintura se centró en las tres diosas desnudas con cuerpos exuberantes.
A la izquierda, cubriendo su desnudez, aparece la diosa Virgen Atenea, que tiene a sus pies su escudo, su casco y su lanza.
En el centro aparece la diosa Afrodita, acompañada de su hijo Eros, que recibe una corona de flores al ser elegida como diosa de la Belleza.
A la derecha, pintada de espaldas, se encuentra Hera, la esposa de Zeus, acompañada del pavo real con los ojos de Argos en su plumaje.
La obra fue un encargo personal del rey Felipe IV a Rubens entre 1638-1639, cuando el artista trabajaba en diversos encargos para el monarca.
RUBENS. EL JUICIO DE PARIS. MUSEO DEL PRADO
El hermano del rey, el Cardenal-Infante don Fernando de Austria, gobernador de los Países Bajos meridionales, consideraba ésta pintura como una de las mejores obras de Rubens, aunque se mostraba reticente ante la excesiva sensualidad de las tres mujeres.
La pintura se envió a Madrid en 1639 y decoró el Palacio del Buen Retiro, lugar para el que fue encargada, según el inventario de 1666.
El Museo del Prado posee otra versión realizada por Rubens en 1608, en su etapa de juventud.
ICONOGRAFÍA
La iconografía más habitual de la diosa la representa desnuda, reclinada o de pie sobre una concha, surgiendo de la espuma del mar amparada por tritones o náyades.
Tritón es un dios marino, hijo de Poseidón, al que se le representa con torso humano y cola de pez. El atributo especial de Tritón era una concha de caracol que tocaba como una trompeta para calmar o agitar las olas del mar.
Las náyades son las ninfas de agua dulce: fuentes, pozos, manantiales y arroyos. Son muy longevas, pero mortales.
Las ninfas son deidades femeninas de la naturaleza. Suelen ser representadas en las obras de arte como hermosas doncellas, desnudas o semidesnudas, que cantan y bailan. Se caracterizan por ser mortales.
BOTTICELLI. EL NACIMIENTO DE VENUS. UFFIZI, FLORENCIA
En el Renacimiento Botticelli recuperó la temática mitológica, como un pretexto para la plasmación del desnudo femenino.
BOTTICELLI. EL NACIMIENTO DE VENUS. GALERÍA DE LOS UFFIZI, FLORENCIA
El pintor presenta a una diosa púdica que arriba a las costas de Chipre impulsada por el soplo del dios del viento calmado y favorable Céfiro y de su esposa Cloris.
Céfiro es el Viento del oeste. Viento suave y agradable de primavera.
Cloris (Flora en Roma) reinaba sobre las flores y los jardines.
En tierra aguarda una Hora para cubrirla con un manto de flores.
Las 3 Horas griegas, divinidades de las estaciones, pasan a ser las 4 Estaciones romanas.
GIORGIONE. VENUS DORMIDA. GALERÍA DE DRESDE, ALEMANIA.
Óleo sobre lienzo. 1510. 108,5 cm de altura por 175 cm de longitud.
La pintura presenta una Venus desnuda con un fondo de paisaje.
La textura de las telas y el armonioso paisaje dotan a este cuadro de placidez y sensualidad.
GIORGIONE. VENUS DORMIDA. DRESDE ALEMANIA
La obra quedó inconclusa debido al fallecimiento del Giorgione y el cielo fue posteriormente acabado por Tiziano.
La elección del artista de un desnudo femenino al aire libre, señala una revolución en la historia del arte y es considerada por muchos como el punto de inicio para el arte moderno.
La mujer aparece en un sueño recatado. Esta obra maestra del desnudo ha influido en muchos pintores posteriores como Tiziano en la Venus de Urbino, Ingres y Manet.
TIZIANO. VENUS DE URBINO. GALERÍA UFFIZI, FLORENCIA
Óleo sobre lienzo. 119 cm x 165 cm, realizada en 1538 por Tiziano.
Es la primera vez que Tiziano pinta una figura de Venus en un interior, situada sobre un diván rojo cubierto con una sábana blanca.
Tiziano dirige el foco de luz sobre el cuerpo de Venus.
La claridad de la carnación y las telas blancas sirven de contraste con la pared oscura y con la tela del diván.

TIZIANO. VENUS DE URBINO. GALERÍA UFFIZI. FLORENCIA
Venus dirige la mirada directa al espectador con cierta provocación. Además su cabello rubio cae sobre los hombros, creando una figura cargada de sensualidad.
En su mano derecha porta unas flores mientras que con la izquierda cubre su desnudez.
Pinta una mujer real, olvidando la belleza ideal de Botticelli.
Al fondo, una ventana permite ver el cielo y un árbol.
Dos jóvenes buscan ropas en un arcón, siendo esta escena un perfecto complemento al desnudo.
Tiziano plasma la perspectiva a través de las baldosas, la columna del fondo, el árbol y el menor tamaño de las 2 figuras femeninas.
La Venus de Urbino sirvió de inspiración a la Olimpia de Manet.
TIZIANO. VENUS RECREÁNDOSE EN LA MÚSICA. MUSEO PRADO
Hacia 1550. Óleo sobre lienzo, 138 x 222,4 cm.
Las 5 pinturas de esta temática conservadas son variaciones sobre una misma idea.
Ambientadas en una villa, muestran a Venus recostada ante un gran ventanal escuchando música.
TIZIANO. VENUS RECREÁNDOSE EN LA MÚSICA. MUSEO DEL PRADO
A sus pies un organista (Prado y Gemäldegalerie de Berlín) o un tañedor de laúd (Metropolitan Museum de Nueva York y Fitzwilliam Museum de Cambridge) tocan sus instrumentos mientras contemplan la desnudez de la diosa, suavizada en las tres versiones no conservadas en el Prado por una gasa transparente, y rehuyendo sus miradas por la presencia de un perrito o de Cupido.
Estas pinturas constituyen la última etapa en el desarrollo de un subgénero: el de la Venus tumbada, iniciado en la Venus dormida de Giorgione/Tiziano y continuado en La Venus de Urbino.
Las pinturas de Venus y la música han sido objeto de interpretaciones dispares, si para algunos historiadores son obras eróticas carentes de un significado más profundo, para Panofsky posee un alto valor simbólico, entendiendo la vista y el oído como instrumentos de conocimiento de la belleza.
Venus recreándose en la música tiene un contexto matrimonial.
La mujer exhibe una alianza en la mano derecha y es la única a la que no acompaña Cupido.
El jardín es una metáfora del matrimonio bien avenido, el perro aludiría a la fidelidad y el pavo real a la fecundidad.
La adquirió Felipe IV y estaba inventariada en el Alcázar de Madrid entre 1666 y 1734.
Durante el siglo XVIII colgó en el Palacio Real Nuevo, e ingresó en el Museo del Prado en 1827.
TIZIANO. VENUS, EL AMOR Y LA MÚSICA, MUSEO DEL PRADO.
Hacia 1555. Óleo sobre lienzo, 150,2 x 218,2 cm.
El artista retomaba el tema de la reunión de músicos y mujeres desnudas en un espacio abierto, abordado ya al inicio de su carrera en el Concierto campestre (París, Musée du Louvre).
Para Venus recreándose en el Amor y la Música Tiziano se basó en la versión anterior.
El cambio más importante fue la sustitución del perro por Cupido, lo que obligó a modificar la parte superior del cuerpo de la diosa y la posición de su cabeza y mano izquierda.
En el músico se cambia el rostro por el de un hombre joven.
TIZIANO. VENUS CON EL AMOR Y LA MÚSICA. MUSEO DEL PRADO
El paisaje, los pliegues del cortinaje y la manta de terciopelo sobre la que yace Venus son muy similares.
El cuadro de Venus recreándose en el Amor y la Música aparece citado por primera vez en 1626, en el Alcázar de Madrid.
Procede de la colección real, ingresó en el Museo en 1838.
EROS (CUPIDO), DIOS DEL AMOR
En las teogonías más antiguas, Eros es considerado un dios nacido a la par que la Tierra y surgido del Caos.
Eros es la una fuerza fundamental del mundo porque asegura la continuidad de las especies.
La tradición más utilizada en el arte le presenta como hijo de Ares y Afrodita. Con frecuencia Eros o Cupido acompaña a su madre.
Bajo los influjos de los poetas ha ido adquiriendo su iconografía habitual. Se le representa como un niño, con o sin alas, que lleva la inquietud a los corazones que hiere con sus flechas.
Bajo su apariencia inocente hay un dios poderoso, que puede producir un dolor cruel.
AFRODITA Y ARES (VENUS Y MARTE)
Afrodita se casó con Hefesto, el dios cojo, pero amaba a Ares, dios de la Guerra.
Homero cuenta como de madrugada fueron sorprendidos los amantes Afrodita y Ares por el dios Sol, quien acudió a contar la aventura a Hefesto.
Hefesto (Vulcano) preparó una trampa que consistía en una red mágica que él sólo podía accionar.
Una noche, en la que los amantes se encontraban en el lecho de Afrodita, Hefesto lanzó la red sobre ellos y llamó a todos los dioses del Olimpo, causando el espectáculo gran regocijo.
Por ruego de Poseidón, Hefesto retiró la red. Afrodita escapó avergonzada a Chipre y Ares se fue a Tracia.
De los amores de Ares y Afrodita nacieron Eros y Anteros, Deimo y Fobo (el Terror y el Temor) y Harmonía, esposa de Cadmo en Tebas.
ANTONIO CANOVA (CÍRCULO). VENUS Y MARTE. MUSEO PRADO
1820 – 1830. Mármol, 233 x 125 cm.
El Marqués de Salamanca ofreció en venta al Museo del Prado una obra de Antonio Canova, Venus y Marte, autoría con la que se adquirió y que ha sido mantenida durante décadas, pero que Pavanello en 1976, al catalogar toda la obra de Canova la consideró como copia.
Esta espectacular escultura de mármol de Carrara, representa a la diosa del Amor y la Belleza acompañada de su gran amor, Marte, el dios de la Guerra.
Venus, diosa del amor, intenta retener a Marte con su sensual mirada, atrayéndole para que no vaya a la guerra.
La fortaleza de Marte se equilibra con la belleza de Venus.
El Museo del Prado compró el 16 de junio de 1881 el grupo de Venus y Marte y un conjunto de cuadros por un alto precio, 40.000 pesetas de la época. A finales de junio esta obra había ingresado en el Museo del Prado.
Este grupo es magnífico y son muy pocos los detalles que se aprecian diferentes en relación con la primera versión marmórea de Canova en Londres, ambas de tamaño natural.
CÍRCULO DE CANOVA. VENUS Y MARTE. MUSEO DEL PRADO
La factura de la obra del Prado es menos pulida en su acabado general y varían matices como el tratamiento de los pliegues de la tela que porta Venus.
El modelado de los cuerpos es similar, así como la vinculación de la pareja a través de su intensa mirada.
VENUS Y ADONIS
El mito de Adonis es una leyenda siria a la que alude Hesíodo.
Tías, rey de Siria, tenía una hija, Mirra, a quien la cólera de Afrodita impulsó a desear un incesto con su padre.
Ayudada por su nodriza logró engañar a su padre y unirse a él durante 12 noches. La última noche su padre se dio cuenta del engaño y la persiguió con un cuchillo para matarla.
Ante el peligro Mirra invocó la protección de los dioses, quienes la escucharon y la transformaron en el árbol de la mirra.
9 meses después la corteza del árbol se levantó y de allí salió un niño al que se llamó Adonis.
Afrodita, ante la belleza del niño, se le confió en secreto a Perséfone para que le cuidara, quien se prendó del niño y se negó a devolvérselo a Afrodita.
La disputa entre las dos diosas fue zanjada por Zeus, decidiendo que Adonis pasara un tercio del año con Afrodita, otro con Perséfone y el otro con quien el deseara, que siempre era con su amada Afrodita.
Más tarde, la cólera de Artemisa o los celos de Ares lanzaron contra Adonis un jabalí, que le hirió mortalmente en una cacería.
TIZIANO. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO
1554. Óleo sobre lienzo, 186 x 207 cm.
Las primeras poesías que recibió el príncipe Felipe fueron Dánae (1553, The Wellington Collection) y Venus y Adonis (1554), versiones de otras anteriores, que se convirtieron a su vez en modelos para múltiples réplicas.
Tiziano retomó el asunto veinte años después en varias composiciones, una de las cuales fue el punto de partida de la conservada en el Prado.
En esta obra, realizada en 1554, Tiziano presenta a la diosa de espaldas para demostrar, mediante la contemplación conjunta de Dánae (The Wellington Collection) y Venus y Adonis, que la pintura podía representar distintos puntos de vista, equiparándose así con la escultura.
Venus y Adonis es una obra de gran calidad, sensualidad y belleza.
La reflectografía infrarroja muestra que para Venus y Adonis Tiziano partió de la versión en Moscú (colección particular, 1542-1546).
Las figuras y las partes principales fueron trasladadas mediante un calco y dicho calco coincide con precisión con el cuadro de Moscú.
TIZIANO. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO
Tiziano, como era habitual al realizar réplicas, incluyó pequeños cambios en la versión de Felipe II.
Las réplicas con pequeñas variantes eran muy habituales en la época, así como la copia de obras de grandes artistas anteriores.
Los cambios más notables se aprecian sólo en superficie, en la zona del abrazo, en el perfil de Venus y el cuerpo de Adonis.
Venus y Adonis pareció a sus contemporáneos la poesía más erótica, ya que las nalgas de Venus eran la parte de la anatomía femenina que más suscitaba la imaginación masculina.
Se denominan poesías al conjunto de obras mitológicas de Tiziano que pintó para Felipe II entre 1553 y 1562, integrado por Dánae (The Wellington Collection, Apsley House), Venus y Adonis (Madrid, Museo del Prado), Perseo y Andrómeda (Londres, The Wallace Collection), Diana y Acteón y Diana y Calisto (Edimburgo, National Galleries of Scotland-Londres, National Gallery) y El rapto de Europa (Boston, Isabella Stewart Gardner Museum).
El primer documento que alude a las poesías es una carta fechada en Venecia el 23 de marzo de 1553 en la que Tiziano anuncia el envío de un retrato del entonces príncipe y que trabajaba en un proyecto conocido por ambos.
Probablemente fue el príncipe Felipe quien encargó a Tiziano en Augsburgo un conjunto de pinturas mitológicas, dándole después libertad para elegir los temas y su plasmación pictórica.
Las poesías fueron concebidas para exhibirse conjuntamente, como afirmaba Tiziano el 10-9-1554, pero no se realizaron para un espacio concreto, ya que hasta agosto de 1559 Felipe no poseyó una residencia estable.
Tiziano se preocupaba por las condiciones lumínicas de los espacios que debían acoger sus obras y la falta de referencias podría explicar la uniformidad lumínica que exhiben las poesías, donde las figuras apenas proyectan sombras, en contraste con obras contemporáneas como San Nicolás de Bari, la Transfiguración o la Anunciación, destinadas a iglesias venecianas.
Las poesías colgaron juntas en el Alcázar de Madrid. Así se citan en el siglo XVII.
Dánae y Venus y Adonis no compartían espacio, deshaciéndose así el propósito especular con que las concibió Tiziano.
VERONÉS. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO
Hacia 1580. Óleo sobre lienzo, 162 x 191 cm.
Como su pareja, Céfalo y Procris (Museo de Estrasburgo), ilustra un pasaje de Las Metamorfosis del poeta romano Ovidio que cuenta un amor truncado por la muerte repentina de Adonis.
VERONÉS. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO
Veronés muestra a Venus y Adonis en un momento de reposo y fue pintado tras una estancia en Roma.
Veronés se sirve para la figura de Cupido de una escultura helenística, El niño de la oca, mientras Adonis recuerda el Endimión de un sarcófago romano conservado en San Juan de Letrán.
Fue comprada por Velázquez durante su segundo viaje a Italia entre 1649 y 1651.
CARRACCI, ANNIBALE. VENUS, ADONIS Y CUPIDO. MUSEO PRADO
Hacia 1590. Óleo sobre lienzo, 212 x 268 cm.
Venus, diosa del Amor y la Belleza, es accidentalmente herida por su hijo Cupido con una flecha, desencadenándose así su pasión por Adonis, una historia de amor que acabara con la trágica muerte del hermoso joven.
La escena está basada en el libro X de las Metamorfosis de Ovidio.
El paisaje y la luz enlazan con el color veneciano de Tiziano, mientras que el clasicismo de las figuras fue desarrollado por Carracci a partir de la escultura greco-romana y las obras de Correggio, Rafael y Miguel Ángel.
CARRACCI, ANNIBALE. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO
Se conservan varios dibujos preparatorios para esta obra en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, en la Galería degli Uffizi en Florencia y en el British Museum en Londres, y una copia antigua en el Museum de Viena.
Es una obra maestra del menor y más reputado miembro de la familia Carracci.
Fue adquirida por Felipe IV en 1664 a los herederos del aristócrata genovés Giovanni Francesco Serra (1609-1656).
BIBLIOGRAFÍA
Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.
https://maitearte.wordpress.com
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