DIONISO (BACO). DIOS DEL VINO
María Teresa García PardoDoctora en Historia del Arte |
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DIONISO (BACO). DIOS DEL VINO |
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Dioniso es hijo de Zeus y Sémele, hija de Cadmo y Harmonía, pertenece por lo tanto a la segunda generación de dioses Olímpicos. Sémele pidió a Zeus que se mostrase en todo su poder, pero no fue capaz de resistir la visión de los relámpagos y cayó fulminada. Zeus le extrajo al hijo que llevaba en su seno y que estaba en el sexto mes de gestación y le cosió a su muslo hasta que llegó la hora de su nacimiento. Dioniso es el dios nacido dos veces. El niño fue confiado a su hermano Hermes, quien encargó de su crianza al rey Atamante y su esposa. Les encargó que le vistiesen con ropas femeninas para burlar los celos de Hera, que buscaba la perdición del niño, fruto de los amores adúlteros de su esposo. Para protegerle Zeus mandó llevar al niño fuera de Grecia, al país llamado Nisa, que unos sitúan en Asia y otros en África y se lo entregó a las ninfas para que le cuidasen. Con objeto de evitar que Hera le reconociese le transformó en cabrito. Este hecho explica el epíteto de cabrito que lleva Dioniso. Las ninfas que criaron a Dioniso posteriormente se convirtieron en las estrellas de la constelación de la Híades. De adulto Dioniso descubrió la vid y su utilidad. Pero Hera le enloqueció y anduvo errante por Egipto y Siria. En las costas de Asia llegó a Frigia, donde le recibió la diosa Cibeles, que le purificó y le inició en los ritos de su culto. Dioniso llegó a la India, sometiéndola con las armas y su poder místico. En esta época tiene origen el cortejo triunfal del que se hace acompañar. En el cortejo triunfal Dioniso va en un carro tirado por panteras y adornado con hiedra. Le acompañan los sátiros, silenos y bacantes y Príapo en ocasiones. De vuelta a Grecia fue a Tebas, donde reinaba Penteo, sucesor de Cadmo, e introdujo las Bacanales. Pero el rey se opuso a estos ritos peligrosos. Las Bacanales eran las fiestas de Dioniso, en las que todo el pueblo y, en especial las mujeres, eran presa de delirios místicos y recorrían el campo profiriendo gritos rituales. Después fue a Argos, donde sus fiestas enloquecieron a las hijas del rey Preto y a las mujeres del país. Después el dios fue a la isla de Naxos, para lo que contrató los servicios de unos piratas. Pero los piratas pusieron rumbo a Asia, con la idea de venderle como esclavo. Cuando Dioniso se dio cuenta transformó los remos en serpientes, llenó el barco de hiedra e hizo que sonaran flautas invisibles. Los piratas enloquecidos se precipitaron al mar, convirtiéndose en delfines, lo que explica que los delfines sean amigos de los hombres y los ayuden en los naufragios, ya que son piratas. A partir de este hecho el poder de Dioniso fue reconocido por todo el mundo, terminó su misión y se implantó su culto. Pero antes descendió al Inframundo en busca de su madre Sémele, para devolverla a la vida. Dioniso pidió a Hades que liberase a su madre y el dios del Inframundo accedió a cambio de que Dioniso le diese a cambio algo que estimara mucho. Entre sus plantas predilectas Dioniso cedió el mirto y éste es el origen de la costumbre que tenían los iniciados en los misterios dionisiacos de coronarse la frente con mirto. Dioniso es el dios de la viña, del vino y del delirio místico. Se le festejaba con procesiones tumultuosas en las que se evocaban con máscaras los genios de la Tierra y la fecundidad. Estos cortejos dieron origen a las representaciones teatrales de la comedia y la tragedia. En la época romana, los Misterios de Dioniso, por su carácter orgiástico se hicieron muy populares. El Senado Romano prohibió la celebración de las Bacanales en el 186 a.C., pero se siguieron las tradiciones dionisiacas. El atributo de Dioniso es el tirso, bastón de vides enrolladas y rematado con una piña. Su iconografía evolucionó desde un hombre con afilada barba y larga túnica en la cerámica del siglo VI a.C., hasta la de un joven desnudo e imberbe, enturbiado por la bebida en contraposición al prudente Apolo. Los cultos orgiásticos establecen una estrecha relación entre el dios y sus seguidores. Así Nietzsche plasmó la oposición entre lo apolíneo (distante) y lo dionisiaco (cercano). Dioniso/Apolo. Las ménades “mujeres posesas” son las bacantes divinas que siguen a Dioniso. Se las representa desnudas o con velos ligeros. Llevan coronas de hiedra y a veces tocan la doble flauta, entregándose a danzas apasionadas. Las ménades personifican los espíritus orgiásticos de la naturaleza. MIGUEL ÁNGEL. BACO. 1496-1497. M. BARGELLO, FLORENCIA Mármol. 1496-1497. Museo del Bargello, Florencia. Las colecciones del cardenal Giuliano della Rovere, futuro papa Julio II, y de Jacobo Galli, otro de los primeros clientes del artista, le brindaban la posibilidad de estudiar y examinar la escultura clásica. Este extraordinario escultor estudió la Antigüedad y se inspiró en ella, pero no la copió. Miguel Ángel estuvo en Roma entre 1496 y 1501 y en este periodo esculpió 2 obras maestras: · El Baco, escultura de mármol de 203 cm, que realizó entre 1496-97, y se encuentra en el Museo del Bargello, Florencia. · La Piedad, escultura de mármol de 176 cm, que realizó entre 1498-99, y se encuentra en la Basílica Vaticana. Miguel Ángel (1475- 1564) realizó el Baco entre 1496 y 1497, a los 22 años, obteniendo el máximo reconocimiento como escultor. La figura del joven sátiro, comiéndose las uvas del dios y sonriendo con malicia, sirve para sostener esta escultura sinuosa, al igual que hacia Praxíteles en el siglo IV a.C. en Grecia. Este recurso, que se utiliza desde la Antigüedad, ayuda a crear múltiples puntos de vista. Miguel Ángel esculpió una base rocosa que imprime gran naturalidad al suelo, donde Baco se representó coronado por vides y el pequeño sátiro sonriente degustando un racimo de uvas.
MIGUEL ÁNGEL. BACO. (1496-1497). MUSEO DEL BARGELLO, FLORENCIA Los sátiros suelen representarse con torso de hombre y los miembros inferiores de macho cabrío, una larga cola semejante a la de los caballos y un miembro viril perpetuamente erecto. Con el paso del tiempo los miembros inferiores se convierten en humanos y sólo queda la cola, que también se pierde con el tiempo. Baco representa la belleza y la delicadeza en un suave contraposto. Miguel Ángel utilizó aquí por primera vez el trépano, técnica muy utilizada en Roma que permite crear efectos de volumen y claroscuro. El dios del vino aparece con una copa de ese licor en un formato de cerámica clásica, recordando los hallazgos arqueológicos del momento. El Baco de Miguel Ángel es el paradigma del hedonismo clásico. El hedonismo es la doctrina filosófica que busca el placer y la supresión del dolor como objetivo de la vida. Miguel Ángel estudió la Antigüedad y encontró inspiración en ella. Su Baco podría ser una escultura helenística, a la altura de una de las obras más famosas de la Antigüedad, el Apolo Belvedere. Apolo Belvedere es una famosa estatua de mármol sobre el dios griego Apolo, que se conserva en los Museos Vaticanos. Está considerada una copia romana de un original griego que se perdió. Redescubierta en el Renacimiento, fue expuesta en el Cortile del Belvedere del Vaticano a partir de 1511 y de ahí recibió su nombre. Durante mucho tiempo fue considerada la representación ideal de la perfección física masculina y una de las más importantes esculturas de la Antigüedad clásica. Fue reproducida en grabados de gran circulación y constituyó uno de los principales símbolos de la civilización occidental. DIONISO (BACO) Y ARIADNA Minos, hijo de Zeus y Europa, era el rey de Creta y se casó con Pasifae, hija del Sol (Helio). Entre sus hijas destacan Ariadna y Fedra. Cuando Teseo llegó a Creta para combatir al Minotauro, la bellísima Ariadna se enamoró de él y por este motivo le ayudó a salir del Laberinto, la prisión del Minotauro. Ariadna le entregó un ovillo a Teseo, cuyo hilo fue devanando y le sirvió para encontrar el camino de regreso y poder salir del Laberinto. Ariadna, que había traicionado a su familia por amor, huyó con Teseo para escapar de la ira de Minos, pero no consiguió llegar a Atenas. Pero en un descanso en la isla de Naxos, Teseo abandonó a Ariadna mientras dormía. Por fortuna para Ariadna, pronto llegaron Dioniso y su cortejo a Naxos. El dios, montado en un carro tirado por panteras, quedó fascinado por la belleza de Ariadna y se casó con ella, conduciéndola al Olimpo. El regalo de bodas de Dioniso a la hermosa Ariadna fue una diadema de oro realizada por Hefesto. TALLER ROMANO. ARIADNA DORMIDA. MUSEO DEL PRADO 150 – 175. Mármol blanco, 99 x 238 cm. En la pintura de Velázquez, que representa una vista del jardín de la Villa Médicis en Roma, se identifica en una logia la estatua de una figura yacente apenas esbozada por el artista. Esa figura recostada en 1787 pasó a Florencia, primero al Palazzo Pitti, y posteriormente al Museo Arqueológico. Se conocían otras dos réplicas de tamaño mayor que el natural, en Roma: una en el Vaticano y la otra en la Colección de la reina Cristina de Suecia. Ésta última fue enviada en 1724 a España e ingresó en 1830 en el Museo del Prado. Por el brazalete en forma de serpiente, enroscado en el brazo izquierdo, la estatua fue identificada erróneamente con Cleopatra. La figura femenina duerme al aire libre sobre un lecho liso de roca y viste una tela fina rica en pliegues, que es sostenida con un nudo sobre el hombro derecho. Además del brazalete, calza sandalias. Su cabeza descansa con los ojos cerrados sobre el dorso de la mano izquierda; mientras el brazo derecho está flexionado y reposa sobre la cabeza, postura frecuente en la Antigüedad.
TALLER ROMANO. ARIADNA DORMIDA. MUSEO DEL PRADO Su cabello, con raya en medio, cae libre sobre la espalda y está ceñida por una cinta, anudada en la parte posterior de la cabeza, lo que nos lleva a pensar también en una bacante. La figura dormida puede indicar una ménade exhausta después de la danza orgiástica del culto a Dioniso o a Ariadna, abandonada por Teseo mientras dormía. En el siglo XVII, la escultura fue restaurada en el taller de Bernini. VELÁZQUEZ. JARDÍN DE LA VILLA MÉDICIS CON LA ESTATUA DE ARIADNA DORMIDA. MUSEO DEL PRADO Hacia 1630. Óleo sobre lienzo, 44 x 38 cm. Es una obra maestra del paisaje en la que Velázquez plasmó un paisaje al aire libre sin ningún pretexto narrativo. No existe un tema. Esta vista romana y su compañera combinan la arquitectura, vegetación, escultura y personajes de manera natural. La luz y el aire son los protagonistas de estos cuadros. También parecen plasmar un momento concreto y unas circunstancias atmosféricas determinadas, lo que ha llevado a la teoría de que nos encontramos ante una representación de la «tarde» y el «mediodía«, anticipando lo que haría Monet dos siglos más tarde con sus famosas series de la catedral de Rouen. Velázquez utiliza una serliana, estructura arquitectónica que combina un arco de medio punto, flanqueado a ambos lados por vanos adintelados. Son pinturas que representan de manera fidedigna rincones de la Villa Médicis, uno de los palacios más importantes de Roma. En la obra hay una escultura en mármol de Ariadna dormida. Dos son los factores que singularizan estas obras: · La ausencia de tema. · La plasmación directa de la naturaleza. En el siglo XVII el paisaje se convirtió en un género pictórico de importancia, sin embargo, debía estar acompañado de una «historia» mitológica, sagrada, etc., o debía plasmar una vista urbana o monumental. Velázquez, en cambio, transmite una visión directa de la naturaleza. Claudio de Lorena salía al campo a tomar apuntes directos del paisaje en sus cuadernos y Velázquez también pintó del natural en Roma, por este motivo resultan tan singulares estas dos obras. Velázquez refleja la experiencia de un momento en la naturaleza. Es muy poco lo que se conoce sobre estas obras, actualmente se tiende a pensar que se trata de cuadros acabados en sí mismos. Desde un punto de vista técnico, las obras están pintadas sobre una preparación marrón, similar a la que utilizó en su primer viaje a Italia, y que no volvió a usar desde su vuelta a Madrid en 1631. Además, en su primer viaje a Italia Velázquez vivió durante dos meses en la Villa Médicis. La hipótesis del segundo viaje se basa en lo avanzado de su estilo y en que en esa época la gruta de acceso a la serliana estaba en obras. Son dos magníficas obras maestras de la historia del paisaje occidental, precursoras de la pintura del siglo XIX.
VELÁZQUEZ. JARDÍN DE LA VILLA MEDICIS CON LA ESTATUA DE ARIADNA DORMIDA. MUSEO DEL PRADO TIZIANO. LA BACANAL DE LOS ANDRIOS. MUSEO DEL PRADO 1523 – 1526. Óleo sobre lienzo, 175 x 193 cm. Tras entregar Baco y Ariadna en 1523, Tiziano pintó La bacanal de los Andrios, también inspirada en el filósofo griego Filostrato. La escena transcurre en la isla de Andros, tan favorecida por Baco que el vino manaba de un arroyo. Dioses, hombres y niños se unen en la celebración del vino, cuyo consumo, según Filostrato, hacía a los hombres ricos, dominantes, dadivosos, guapos y altos. Refuerza esa idea la partitura en primer plano: Quien bebe y no repite no sabe lo que es beber. Tiziano alude a Las tres edades del hombre e incluye personajes no citados por Filostrato, pero apropiados a un contexto báquico, como la ninfa dormida en el ángulo inferior derecho o el niño haciendo pis. El anciano, que yace al fondo, es una probable personificación del dios del río tal como lo describe Filostrato, el río, presa de gran agitación, yace sobre un lecho de racimos. La ninfa del ángulo inferior derecho es uno de los desnudos femeninos más bellos y sensuales de la Historia del Arte y no es Ariadna, cuyo abandono tuvo lugar en Naxos y no en Andros. El personaje masculino desnudo que escancia vino a la izquierda hace referencia a la estatuaria clásica. El realismo de las figuras revela su estudio de modelos del natural. El 14 de abril de 1522 el agente de Alfonso d`Este en Venecia le comunicaba que Tiziano no quería abandonar la ciudad y acudir a Ferrara por tener allí meretrices y hombres que le servían de modelos para los desnudos. Aunque las fechas coinciden con su Baco y Ariadna, es lógico pensar que mantendría dicha práctica. Tiziano plasma el diferente efecto de beber vino en las personas: · El anciano duerme · El niño hace pi pí · Las parejas bailan · La mujer manifiesta abiertamente su sensualidad
TIZIANO. LA BACANAL DE LOS ANDRIOS. 1523 – 1526. MUSEO DEL PRADO POUSSIN. BACANAL. MUSEO DEL PRADO 1625 – 1626. Óleo sobre lienzo, 122 x 169 cm. El poeta romano Ovidio narra el encuentro entre Baco y Ariadna en la isla de Naxos, donde ésta había sido abandonada por Teseo tras haberle ayudado a salir del laberinto del Minotauro (Metamorfosis, VIII). En la pintura el dios del vino ayuda a Ariadna a subir a su carro tirado por panteras. Les acompaña su cortejo habitual, sátiros y ménades precedidos por Sileno sobre un asno, entre la vegetación y con el mar al fondo.
POUSSIN. BACANAL. 1625 – 1626. MUSEO DEL PRADO Resalta la influencia de Tiziano, como en otras obras de Poussin y el interés por el detallismo y los elementos secundarios. Este cuadro se cita en la colección del rey Felipe V en el Palacio de La Granja de San Ildefonso, lugar del que se trasladó en 1829 al Museo del Prado. ANNIBALE CARRACCI. TRIUNFO DE BACO Y ARIADNA. 1595-1605. PALACIO FARNESE, ROMAEl Palacio Farnesio es uno de los edificios del Renacimiento más bellos de Roma, ubicado en Piazza Farnese, 67. Antonio Sangallo inició su construcción en el año 1514, después Miguel Ángel y, finalmente, Giacomo della Porta, fueron los encargados de su edificación. El Palacio perteneció a una de las familias más importantes del Renacimiento y actualmente es la sede de la Embajada de Francia en Italia. La escena se desarrolla en la parte central de la bóveda de la Galería del Palacio Farnesio, Roma. Ejecutada entre 1595 y 1605. La obra maestra de Annibale Carracci es la decoración del gran salón del Palacio Farnesio de Roma. Los frescos que adornan esta estrecha galería, sólo mide 27 metros, privilegian el arte de trampantojo y de la arquitectura. La arquitectura se prolongaba en los frescos con recursos ilusionistas, parecían cuadros con sus marcos de estuco. Baco está sentado en un carro dorado, mirando al espectador, con el tirso en su mano derecha y un racimo de uvas en su izquierda. El carro debería ir tirado por panteras, pero aquí aparecen tigres, aludiendo a la difusión del culto del dios Baco por Asia. Ariadna sentada en un carro tirado por cabras, animales unidos a Baco, está recibiendo la corona de oro realizada por Vulcano para su matrimonio con el dios. La bóveda es un canto al amor terrenal y al amor divino.
ANNIBALE CARRACCI. TRIUNFO DE BACO Y ARIADNA. 1595 y 1605. PALACIO FARNESE, ROMA El cortejo va precedido de sátiros y de Sileno subido a un asno. Las bacantes portan una pandereta y un cesto, en alusión a las fiestas dionisiacas o bacanales. En la parte superior unos amorcillos portan un jarrón y un cuenco. En la bóveda, el fresco central ilustra los amores de Baco y Ariadna, pero en las figuras mitológicas, los pintores representaron la glorificación de Ranuccio Farnesio y de Margarita Aldobrandini, sobrina del papa Clemente VIII. Esta decoración fue encargada con motivo de su matrimonio, el 7 de mayo de 1599, cuando la joven esposa tenía sólo 11 años. Por primera vez, la galería Carracci se ha beneficiado de una gran restauración de 18 meses, que ha finalizado en 2015. El palacio Farnesio es la sede de la embajada de Francia en Italia y se trata del éxito de una colaboración franco-italiana. La galería está considerada como la obra maestra de Aníbal Carracci, quien realizó lo esencial de la decoración. La restauración ha recibido el mecenazgo exclusivo de la World Monuments Fund (WMF), organización internacional dedicada a la conservación de monumentos históricos. Los estucos han reencontrado su esplendor original. Se pueden realizar visitas guiadas a esta bella galería. Es una gran oportunidad, según la embajadora de Francia en Italia, Catherine Colonna, de constatar “el compromiso renovado de Francia en transmitir este patrimonio común de la humanidad que hemos recibido en herencia”. BIBLIOGRAFÍAPierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos. museodelprado.es turismoroma.it es.aleteia.org William E, Wallace. Miguel Ángel. Obra completa. Electa. maitearte.wordpress.com Descarga el pdf aquí
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Afrodita (Venus). Diosa del Amor y la Belleza.
AFRODITA (VENUS)
DIOSA DEL AMOR Y DE LA BELLEZA
María Teresa García Pardo
Doctora en Historia del Arte
TRONO LUDOVISI. PALACIO ALTEMPS, ROMA. Viaje 2014
Afrodita es la diosa del Amor. Se identifica en Roma con Venus.
Sobre su nacimiento hay dos tradiciones, una que la considera hija de Zeus y otra hija de Urano.
Cuando el Titán Crono cortó los genitales de su padre Urano, cayeron al mar y engendraron con las olas a la diosa Afrodita, surgida de la espuma del mar que rodeaba los genitales de Urano.
Afrodita, nació adulta como Atenea, pero siempre se la representó desnuda.
Montada sobre una concha marina recorrió el Mediterráneo hasta que eligió su residencia en Pafos, Chipre, su principal lugar de culto.
El relato de Hesíodo inspiró el relieve del Trono Ludovisi (Palacio Altemps, Roma. Museo Nazionale Romano), en el que Afrodita surge de las aguas asistida por las Horas, que cubren su desnudez.
Las tres Horas griegas serán las cuatro Estaciones romanas.
PALAZZO ALTEMPS, ROMA
El Palacio Altemps fue erigido en el siglo XV por la familia Riario y reformado un siglo después bajo las órdenes del cardenal Marco Sittico Altemps.
El Palazzo Altemps fue inaugurado en 1997 como parte del Museo Nacional Romano.
Alberga una importante colección de esculturas clásicas que pertenecieron a diferentes familias de la nobleza romana entre los siglos XVI y XVII.
Las obras se encuentran expuestas en habitaciones decoradas con frescos en sus paredes y techos.
Las figuras pertenecientes a la Colección Altemps se encuentran expuestas en el precioso patio y junto a la escalera monumental.
Aunque la colección del cardenal Altemps incluye más de cien obras, gran parte de ellas se encuentran expuestas en otros museos como el Museo del Louvre.
La colección Ludovisi se extiende por la mayor parte del museo. Comprende más de 100 obras entre las que destacan el Suicidio del Gálata, Ares Ludovisi y el Trono Ludovisi.
El Trono Ludovisi presenta un relieve frontal, en el cual las Horas ayudan a vestirse a Afrodita y recoge en su lateral el primer desnudo femenino de la Historia del Arte griego.
TRONO LUDOVISI. PALACIO ALTEMPS, ROMA. Viaje 2014
En Grecia la belleza reside en el cuerpo masculino desnudo y la elegancia en el cuerpo femenino vestido.
Afrodita es la diosa del Amor y desde el Juicio de Paris también es la diosa de la Belleza.
Hallándose los dioses reunidos en ocasión de la boda de Tetis y Peleo, Éride, que es la personificación de la Discordia, echó sobre la mesa una manzana de oro para la más bella de las diosas.
Atenea, Hera y Afrodita se consideraban la más hermosa e intentaron coger la manzana.
Se suscitó la disputa entre ellas y como nadie quería pronunciarse, Zeus delegó la elección en Paris.
Zeus encargó a Hermes que condujera a Hera, Atenea y Afrodita al monte Ida, para que Paris fallase el pleito.
Hera le ofreció poder y el imperio de Asia.
Atenea le ofreció sabiduría y victorias en todos los combates.
Afrodita le ofreció el amor de la mujer más bella, Helena de Esparta.
Paris se decantó por Afrodita y esta decisión tuvo como consecuencia la Guerra de Troya.
RUBENS. EL JUICIO DE PARIS. MUSEO DEL PRADO
Hacia 1638. Óleo sobre lienzo, 199 x 381 cm.
El relato mitológico del Juicio de Paris tiene su origen en la boda de Tetis y Peleo, donde la diosa Discordia reto a la diosa más bella a recoger una manzana de oro que había lanzado entre los presentes.
Hera, Atenea y Afrodita comenzaron una disputa y Zeus decidió que Hermes acompañase a las diosas ante Paris, quien se convertiría en el juez de la contienda.
Es tema es narrado por el poeta Ovidio en su obra Heroidas (XVI, 65-88), donde Paris escogió a Afrodita como vencedora y la diosa le concedió el amor de la mujer más bella del mundo, Helena, hija de Zeus y reina de Esparta, desencadenándose así la Guerra de Troya.
El Juicio de Paris fue utilizado por Rubens en varias ocasiones, recreando el ideal de belleza femenino y el tema moral de las consecuencias del amor y la pasión.
Esta versión está basada en un diseño para un aguamanil diseñado por el artista. En el dibujo, la escena es más alargada y con más figuras.
La pintura se centró en las tres diosas desnudas con cuerpos exuberantes.
A la izquierda, cubriendo su desnudez, aparece la diosa Virgen Atenea, que tiene a sus pies su escudo, su casco y su lanza.
En el centro aparece la diosa Afrodita, acompañada de su hijo Eros, que recibe una corona de flores al ser elegida como diosa de la Belleza.
A la derecha, pintada de espaldas, se encuentra Hera, la esposa de Zeus, acompañada del pavo real con los ojos de Argos en su plumaje.
La obra fue un encargo personal del rey Felipe IV a Rubens entre 1638-1639, cuando el artista trabajaba en diversos encargos para el monarca.
RUBENS. EL JUICIO DE PARIS. MUSEO DEL PRADO
El hermano del rey, el Cardenal-Infante don Fernando de Austria, gobernador de los Países Bajos meridionales, consideraba ésta pintura como una de las mejores obras de Rubens, aunque se mostraba reticente ante la excesiva sensualidad de las tres mujeres.
La pintura se envió a Madrid en 1639 y decoró el Palacio del Buen Retiro, lugar para el que fue encargada, según el inventario de 1666.
El Museo del Prado posee otra versión realizada por Rubens en 1608, en su etapa de juventud.
ICONOGRAFÍA
La iconografía más habitual de la diosa la representa desnuda, reclinada o de pie sobre una concha, surgiendo de la espuma del mar amparada por tritones o náyades.
Tritón es un dios marino, hijo de Poseidón, al que se le representa con torso humano y cola de pez. El atributo especial de Tritón era una concha de caracol que tocaba como una trompeta para calmar o agitar las olas del mar.
Las náyades son las ninfas de agua dulce: fuentes, pozos, manantiales y arroyos. Son muy longevas, pero mortales.
Las ninfas son deidades femeninas de la naturaleza. Suelen ser representadas en las obras de arte como hermosas doncellas, desnudas o semidesnudas, que cantan y bailan. Se caracterizan por ser mortales.
BOTTICELLI. EL NACIMIENTO DE VENUS. UFFIZI, FLORENCIA
En el Renacimiento Botticelli recuperó la temática mitológica, como un pretexto para la plasmación del desnudo femenino.
BOTTICELLI. EL NACIMIENTO DE VENUS. GALERÍA DE LOS UFFIZI, FLORENCIA
El pintor presenta a una diosa púdica que arriba a las costas de Chipre impulsada por el soplo del dios del viento calmado y favorable Céfiro y de su esposa Cloris.
Céfiro es el Viento del oeste. Viento suave y agradable de primavera.
Cloris (Flora en Roma) reinaba sobre las flores y los jardines.
En tierra aguarda una Hora para cubrirla con un manto de flores.
Las 3 Horas griegas, divinidades de las estaciones, pasan a ser las 4 Estaciones romanas.
GIORGIONE. VENUS DORMIDA. GALERÍA DE DRESDE, ALEMANIA.
Óleo sobre lienzo. 1510. 108,5 cm de altura por 175 cm de longitud.
La pintura presenta una Venus desnuda con un fondo de paisaje.
La textura de las telas y el armonioso paisaje dotan a este cuadro de placidez y sensualidad.
GIORGIONE. VENUS DORMIDA. DRESDE ALEMANIA
La obra quedó inconclusa debido al fallecimiento del Giorgione y el cielo fue posteriormente acabado por Tiziano.
La elección del artista de un desnudo femenino al aire libre, señala una revolución en la historia del arte y es considerada por muchos como el punto de inicio para el arte moderno.
La mujer aparece en un sueño recatado. Esta obra maestra del desnudo ha influido en muchos pintores posteriores como Tiziano en la Venus de Urbino, Ingres y Manet.
TIZIANO. VENUS DE URBINO. GALERÍA UFFIZI, FLORENCIA
Óleo sobre lienzo. 119 cm x 165 cm, realizada en 1538 por Tiziano.
Es la primera vez que Tiziano pinta una figura de Venus en un interior, situada sobre un diván rojo cubierto con una sábana blanca.
Tiziano dirige el foco de luz sobre el cuerpo de Venus.
La claridad de la carnación y las telas blancas sirven de contraste con la pared oscura y con la tela del diván.

TIZIANO. VENUS DE URBINO. GALERÍA UFFIZI. FLORENCIA
Venus dirige la mirada directa al espectador con cierta provocación. Además su cabello rubio cae sobre los hombros, creando una figura cargada de sensualidad.
En su mano derecha porta unas flores mientras que con la izquierda cubre su desnudez.
Pinta una mujer real, olvidando la belleza ideal de Botticelli.
Al fondo, una ventana permite ver el cielo y un árbol.
Dos jóvenes buscan ropas en un arcón, siendo esta escena un perfecto complemento al desnudo.
Tiziano plasma la perspectiva a través de las baldosas, la columna del fondo, el árbol y el menor tamaño de las 2 figuras femeninas.
La Venus de Urbino sirvió de inspiración a la Olimpia de Manet.
TIZIANO. VENUS RECREÁNDOSE EN LA MÚSICA. MUSEO PRADO
Hacia 1550. Óleo sobre lienzo, 138 x 222,4 cm.
Las 5 pinturas de esta temática conservadas son variaciones sobre una misma idea.
Ambientadas en una villa, muestran a Venus recostada ante un gran ventanal escuchando música.
TIZIANO. VENUS RECREÁNDOSE EN LA MÚSICA. MUSEO DEL PRADO
A sus pies un organista (Prado y Gemäldegalerie de Berlín) o un tañedor de laúd (Metropolitan Museum de Nueva York y Fitzwilliam Museum de Cambridge) tocan sus instrumentos mientras contemplan la desnudez de la diosa, suavizada en las tres versiones no conservadas en el Prado por una gasa transparente, y rehuyendo sus miradas por la presencia de un perrito o de Cupido.
Estas pinturas constituyen la última etapa en el desarrollo de un subgénero: el de la Venus tumbada, iniciado en la Venus dormida de Giorgione/Tiziano y continuado en La Venus de Urbino.
Las pinturas de Venus y la música han sido objeto de interpretaciones dispares, si para algunos historiadores son obras eróticas carentes de un significado más profundo, para Panofsky posee un alto valor simbólico, entendiendo la vista y el oído como instrumentos de conocimiento de la belleza.
Venus recreándose en la música tiene un contexto matrimonial.
La mujer exhibe una alianza en la mano derecha y es la única a la que no acompaña Cupido.
El jardín es una metáfora del matrimonio bien avenido, el perro aludiría a la fidelidad y el pavo real a la fecundidad.
La adquirió Felipe IV y estaba inventariada en el Alcázar de Madrid entre 1666 y 1734.
Durante el siglo XVIII colgó en el Palacio Real Nuevo, e ingresó en el Museo del Prado en 1827.
TIZIANO. VENUS, EL AMOR Y LA MÚSICA, MUSEO DEL PRADO.
Hacia 1555. Óleo sobre lienzo, 150,2 x 218,2 cm.
El artista retomaba el tema de la reunión de músicos y mujeres desnudas en un espacio abierto, abordado ya al inicio de su carrera en el Concierto campestre (París, Musée du Louvre).
Para Venus recreándose en el Amor y la Música Tiziano se basó en la versión anterior.
El cambio más importante fue la sustitución del perro por Cupido, lo que obligó a modificar la parte superior del cuerpo de la diosa y la posición de su cabeza y mano izquierda.
En el músico se cambia el rostro por el de un hombre joven.
TIZIANO. VENUS CON EL AMOR Y LA MÚSICA. MUSEO DEL PRADO
El paisaje, los pliegues del cortinaje y la manta de terciopelo sobre la que yace Venus son muy similares.
El cuadro de Venus recreándose en el Amor y la Música aparece citado por primera vez en 1626, en el Alcázar de Madrid.
Procede de la colección real, ingresó en el Museo en 1838.
EROS (CUPIDO), DIOS DEL AMOR
En las teogonías más antiguas, Eros es considerado un dios nacido a la par que la Tierra y surgido del Caos.
Eros es la una fuerza fundamental del mundo porque asegura la continuidad de las especies.
La tradición más utilizada en el arte le presenta como hijo de Ares y Afrodita. Con frecuencia Eros o Cupido acompaña a su madre.
Bajo los influjos de los poetas ha ido adquiriendo su iconografía habitual. Se le representa como un niño, con o sin alas, que lleva la inquietud a los corazones que hiere con sus flechas.
Bajo su apariencia inocente hay un dios poderoso, que puede producir un dolor cruel.
AFRODITA Y ARES (VENUS Y MARTE)
Afrodita se casó con Hefesto, el dios cojo, pero amaba a Ares, dios de la Guerra.
Homero cuenta como de madrugada fueron sorprendidos los amantes Afrodita y Ares por el dios Sol, quien acudió a contar la aventura a Hefesto.
Hefesto (Vulcano) preparó una trampa que consistía en una red mágica que él sólo podía accionar.
Una noche, en la que los amantes se encontraban en el lecho de Afrodita, Hefesto lanzó la red sobre ellos y llamó a todos los dioses del Olimpo, causando el espectáculo gran regocijo.
Por ruego de Poseidón, Hefesto retiró la red. Afrodita escapó avergonzada a Chipre y Ares se fue a Tracia.
De los amores de Ares y Afrodita nacieron Eros y Anteros, Deimo y Fobo (el Terror y el Temor) y Harmonía, esposa de Cadmo en Tebas.
ANTONIO CANOVA (CÍRCULO). VENUS Y MARTE. MUSEO PRADO
1820 – 1830. Mármol, 233 x 125 cm.
El Marqués de Salamanca ofreció en venta al Museo del Prado una obra de Antonio Canova, Venus y Marte, autoría con la que se adquirió y que ha sido mantenida durante décadas, pero que Pavanello en 1976, al catalogar toda la obra de Canova la consideró como copia.
Esta espectacular escultura de mármol de Carrara, representa a la diosa del Amor y la Belleza acompañada de su gran amor, Marte, el dios de la Guerra.
Venus, diosa del amor, intenta retener a Marte con su sensual mirada, atrayéndole para que no vaya a la guerra.
La fortaleza de Marte se equilibra con la belleza de Venus.
El Museo del Prado compró el 16 de junio de 1881 el grupo de Venus y Marte y un conjunto de cuadros por un alto precio, 40.000 pesetas de la época. A finales de junio esta obra había ingresado en el Museo del Prado.
Este grupo es magnífico y son muy pocos los detalles que se aprecian diferentes en relación con la primera versión marmórea de Canova en Londres, ambas de tamaño natural.
CÍRCULO DE CANOVA. VENUS Y MARTE. MUSEO DEL PRADO
La factura de la obra del Prado es menos pulida en su acabado general y varían matices como el tratamiento de los pliegues de la tela que porta Venus.
El modelado de los cuerpos es similar, así como la vinculación de la pareja a través de su intensa mirada.
VENUS Y ADONIS
El mito de Adonis es una leyenda siria a la que alude Hesíodo.
Tías, rey de Siria, tenía una hija, Mirra, a quien la cólera de Afrodita impulsó a desear un incesto con su padre.
Ayudada por su nodriza logró engañar a su padre y unirse a él durante 12 noches. La última noche su padre se dio cuenta del engaño y la persiguió con un cuchillo para matarla.
Ante el peligro Mirra invocó la protección de los dioses, quienes la escucharon y la transformaron en el árbol de la mirra.
9 meses después la corteza del árbol se levantó y de allí salió un niño al que se llamó Adonis.
Afrodita, ante la belleza del niño, se le confió en secreto a Perséfone para que le cuidara, quien se prendó del niño y se negó a devolvérselo a Afrodita.
La disputa entre las dos diosas fue zanjada por Zeus, decidiendo que Adonis pasara un tercio del año con Afrodita, otro con Perséfone y el otro con quien el deseara, que siempre era con su amada Afrodita.
Más tarde, la cólera de Artemisa o los celos de Ares lanzaron contra Adonis un jabalí, que le hirió mortalmente en una cacería.
TIZIANO. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO
1554. Óleo sobre lienzo, 186 x 207 cm.
Las primeras poesías que recibió el príncipe Felipe fueron Dánae (1553, The Wellington Collection) y Venus y Adonis (1554), versiones de otras anteriores, que se convirtieron a su vez en modelos para múltiples réplicas.
Tiziano retomó el asunto veinte años después en varias composiciones, una de las cuales fue el punto de partida de la conservada en el Prado.
En esta obra, realizada en 1554, Tiziano presenta a la diosa de espaldas para demostrar, mediante la contemplación conjunta de Dánae (The Wellington Collection) y Venus y Adonis, que la pintura podía representar distintos puntos de vista, equiparándose así con la escultura.
Venus y Adonis es una obra de gran calidad, sensualidad y belleza.
La reflectografía infrarroja muestra que para Venus y Adonis Tiziano partió de la versión en Moscú (colección particular, 1542-1546).
Las figuras y las partes principales fueron trasladadas mediante un calco y dicho calco coincide con precisión con el cuadro de Moscú.
TIZIANO. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO
Tiziano, como era habitual al realizar réplicas, incluyó pequeños cambios en la versión de Felipe II.
Las réplicas con pequeñas variantes eran muy habituales en la época, así como la copia de obras de grandes artistas anteriores.
Los cambios más notables se aprecian sólo en superficie, en la zona del abrazo, en el perfil de Venus y el cuerpo de Adonis.
Venus y Adonis pareció a sus contemporáneos la poesía más erótica, ya que las nalgas de Venus eran la parte de la anatomía femenina que más suscitaba la imaginación masculina.
Se denominan poesías al conjunto de obras mitológicas de Tiziano que pintó para Felipe II entre 1553 y 1562, integrado por Dánae (The Wellington Collection, Apsley House), Venus y Adonis (Madrid, Museo del Prado), Perseo y Andrómeda (Londres, The Wallace Collection), Diana y Acteón y Diana y Calisto (Edimburgo, National Galleries of Scotland-Londres, National Gallery) y El rapto de Europa (Boston, Isabella Stewart Gardner Museum).
El primer documento que alude a las poesías es una carta fechada en Venecia el 23 de marzo de 1553 en la que Tiziano anuncia el envío de un retrato del entonces príncipe y que trabajaba en un proyecto conocido por ambos.
Probablemente fue el príncipe Felipe quien encargó a Tiziano en Augsburgo un conjunto de pinturas mitológicas, dándole después libertad para elegir los temas y su plasmación pictórica.
Las poesías fueron concebidas para exhibirse conjuntamente, como afirmaba Tiziano el 10-9-1554, pero no se realizaron para un espacio concreto, ya que hasta agosto de 1559 Felipe no poseyó una residencia estable.
Tiziano se preocupaba por las condiciones lumínicas de los espacios que debían acoger sus obras y la falta de referencias podría explicar la uniformidad lumínica que exhiben las poesías, donde las figuras apenas proyectan sombras, en contraste con obras contemporáneas como San Nicolás de Bari, la Transfiguración o la Anunciación, destinadas a iglesias venecianas.
Las poesías colgaron juntas en el Alcázar de Madrid. Así se citan en el siglo XVII.
Dánae y Venus y Adonis no compartían espacio, deshaciéndose así el propósito especular con que las concibió Tiziano.
VERONÉS. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO
Hacia 1580. Óleo sobre lienzo, 162 x 191 cm.
Como su pareja, Céfalo y Procris (Museo de Estrasburgo), ilustra un pasaje de Las Metamorfosis del poeta romano Ovidio que cuenta un amor truncado por la muerte repentina de Adonis.
VERONÉS. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO
Veronés muestra a Venus y Adonis en un momento de reposo y fue pintado tras una estancia en Roma.
Veronés se sirve para la figura de Cupido de una escultura helenística, El niño de la oca, mientras Adonis recuerda el Endimión de un sarcófago romano conservado en San Juan de Letrán.
Fue comprada por Velázquez durante su segundo viaje a Italia entre 1649 y 1651.
CARRACCI, ANNIBALE. VENUS, ADONIS Y CUPIDO. MUSEO PRADO
Hacia 1590. Óleo sobre lienzo, 212 x 268 cm.
Venus, diosa del Amor y la Belleza, es accidentalmente herida por su hijo Cupido con una flecha, desencadenándose así su pasión por Adonis, una historia de amor que acabara con la trágica muerte del hermoso joven.
La escena está basada en el libro X de las Metamorfosis de Ovidio.
El paisaje y la luz enlazan con el color veneciano de Tiziano, mientras que el clasicismo de las figuras fue desarrollado por Carracci a partir de la escultura greco-romana y las obras de Correggio, Rafael y Miguel Ángel.
CARRACCI, ANNIBALE. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO
Se conservan varios dibujos preparatorios para esta obra en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, en la Galería degli Uffizi en Florencia y en el British Museum en Londres, y una copia antigua en el Museum de Viena.
Es una obra maestra del menor y más reputado miembro de la familia Carracci.
Fue adquirida por Felipe IV en 1664 a los herederos del aristócrata genovés Giovanni Francesco Serra (1609-1656).
BIBLIOGRAFÍA
Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.
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Apolo, Dios de la Luz
APOLO, DIOS DE LA LUZ
María Teresa García Pardo
Doctora en Historia del Arte
Apolo es hijo de Zeus y Leto y hermano gemelo de Ártemis, perteneciendo a la Segunda generación de dioses Olímpicos.
En latín el dios es llamado Febo, sin el aditamento de Apolo.
Cuando Leto estaba encinta de los divinos gemelos, la celosa Hera prohibió que en cualquier lugar de la tierra le fuese ofrecido un asilo para poder dar a luz.
Leto anduvo errante, sin poder detenerse jamás, hasta que finalmente Ortigia, que hasta entonces había sido una isla flotante y estéril y que no temía la cólera de Hera, consintió en acogerla y cambió su denominación por Delos, la Brillante, porque en ella nació Apolo, el dios de la Luz.
Otra leyenda dice que Bóreas, por orden de Zeus, condujo a la joven a Posidón, quien levantando las olas del mar creó una bóveda líquida encima de la isla para que Leto pudiese dar a luz.
Los dolores de parto le duraron a Leto 9 días y 9 noches.
Todas las diosas acudieron a ayudar a Leto, salvo Hera y su hija Ilitía, la diosa de los alumbramientos que se había quedado en el Olimpo y su ausencia impedía el parto.
Finalmente, las demás diosas enviaron a Iris como mensajera, prometiendo a Ilitía un collar de oro y ámbar. Este regalo la decidió a acudir en ayuda de Leto para que nacieran los divinos gemelos.
En el momento del nacimiento de Apolo, unos cisnes sagrados volaron sobre la isla, dando 7 vueltas a su alrededor, pues era el séptimo día del mes.
Inmediatamente, Zeus envió regalos a su hijo: una mitra de oro, una lira y un carro tirado por cisnes.
Después le ordenó que fuese a Delfos en verano, en medio de fiestas y cantos, festejando su llegada la Naturaleza. Las cigarras y los ruiseñores cantaban en su honor y las fuentes fueron más cristalinas.
En Delfos mató con sus flechas al dragón Pitón, que protegía el oráculo de Temis, que provocaba graves desmanes.
Al igual que su hermana Ártemis, con su arco y sus flechas, podía enviar una muerte rápida y dulce.
Después se apoderó del Oráculo y consagró un trípode en el santuario. El trípode es un símbolo de Apolo y sentada sobre él, la Pitia, pronuncia sus oráculos.
Era un dios muy hermoso, alto y con largos bucles negros de reflejos azulados, como los pétalos del pensamiento.
Apolo era un dios bellísimo que tuvo numerosos amores con Ninfas y mortales.
APOLO Y DAFNE
Apolo amó a la ninfa Dafne, hija del dios-río Peneo.
El rencor de Eros le había inspirado esta pasión, irritado por las mofas de Apolo, que se burlaba de él por utilizar el arco, que era el instrumento por excelencia de Apolo.
La ninfa Dafne no correspondió a sus deseos y huyó a las montañas. Apolo la persiguió y cuando estaba a punto de alcanzarla dirigió una plegaria que le permitiese escapar.
Su padre la transformó en laurel, árbol consagrado a Apolo.
BERNINI, APOLO Y DAFNE.
(1622-25) mármol de Carrara 243 cm. Galería Borghese.
Fue el dios que personificó la juventud y la belleza masculina. El de la luz, identificándose con el Sol.
Eros, enojado con Apolo porque se había mofado de él por el uso del arco, le inspiró un apasionado amor hacia la ninfa Dafne.
Dafne no correspondió a sus deseos y huyó a las montañas. Pero Apolo la perseguía y cuando estaba a punto de ser alcanzada por él, suplicó una plegaria que fue escuchada transformándose en laurel (en griego árbol sagrado de Apolo).
El conjunto escultórico de Gian Lorenzo Bernini de la Galería Borghese, muestra este momento, como si fuese una instantánea fotográfica.
El árbol de Apolo era el laurel, cuyas hojas masticaba su sacerdotisa en sus trances proféticos. Apolo se manifestaba a través de ella en el Oráculo de Delfos, lugar que tuvo gran trascendencia en el mundo helénico.
Gian Lorenzo Bernini creó para el cardenal Scipione Borghese una obra maestra sin precedentes que representa la metamorfosis en laurel de Dafne, perseguida por Apolo, dios de la luz.
La obra de mármol, iniciada por Bernini a los 24 años, entre 1622 y 1625, estaba situada en la misma habitación de la Villa que ahora, pero originalmente estaba sobre una base baja y estrecha, apoyada contra la pared hacia la escalera.
Apolo corre y la ninfa inicia su metamorfosis: la corteza envuelve gran parte del cuerpo, pero la mano de Apolo, según los versos de Ovidio, debajo de la madera oye el latido del corazón. Así que la escena se cierra, Dafne se ha convertido en un laurel para escapar del dios.
La presencia de esta fábula mitológica en la casa del cardenal tiene una justificación moral compuesta en latín por el cardenal Barberini (futuro Papa Urbano VIII) y grabada en la base, que dice quién ama las fugaces diversiones al final encontrará hojas y bayas en su mano.
En 1785 Marcantonio IV Borghese colocó la obra en el centro de la sala, Vincenzo Pacetti diseñó la base actual con las piezas originales y añadiendo el águila Borghese, esculpido por Lorenzo Cardelli.
Apolo era un dios muy hermoso que tuvo numerosos amores con Ninfas y con mortales.
Eros, enojado con Apolo porque se había mofado de él por el uso del arco, le inspiró un apasionado amor hacia la ninfa Dafne.
Apolo y Dafne – Bernini – Sala III – Villa Borghese – Viaje a Roma 2017
Dafne no correspondió a sus deseos y huyó a las montañas. Pero como Apolo la perseguía, cuando estaba a punto de ser alcanzada por él, suplicó una plegaria que fue escuchada transformándose en laurel (en griego árbol sagrado de Apolo). El conjunto escultórico de Bernini, que se encuentra en la Galería Borghese de Roma, muestra este momento.
El árbol de Apolo era el laurel, cuyas hojas masticaba su sacerdotisa en sus trances proféticos. Apolo se manifestaba a través de ella en el Oráculo de Delfos, lugar que tuvo gran trascendencia en el mundo helénico.
APOLO Y MARSIAS
Es un dios benévolo, pero también puede ser terrible como cuando el sátiro Marsias le desafió con la flauta y Apolo le venció y mandó desollarle después de colgarle de un pino.
Atenea inventó la doble flauta (aulós), pero al ver en un arroyo como se deformaban sus mejillas cuando tocaba el instrumento, le arrojó lejos de sí y lo recogió Marsias, que se convirtió en un gran flautista, recordemos el conjunto escultórico del siglo V a.C. Atenea y Marsias, de Mirón, que recoge este suceso.
Sileno es un nombre genérico que se da a los sátiros llegados a la vejez. Los sátiros son genios de la naturaleza que forman parte del cortejo de Dionisos, bebiendo, bailando y persiguiendo a las ménades y a las ninfas.
Los sátiros suelen representarse con torso de hombre y los miembros inferiores de macho cabrío, una larga cola semejante a la de los caballos y un miembro viril perpetuamente erecto. Con el tiempo los miembros inferiores también se convierten en humanos y sólo queda la cola como testimonio de su forma.
Marsias creía que la música de su flauta era la más bella del mundo y desafió al dios Apolo a producir con su lira otra comparable. Apolo aceptó el reto con la condición de que el vencedor tuviera libertad para tratar al vencido a su antojo.
Apolo desafió a Marsias a tocar el instrumento en posición invertida, como lo hacia él con la lira. Marsias fue vencido y mandó colgarle de un pino y desollarle. Después Apolo se arrepintió y rompió la lira. Según otras versiones transformó a Marsias en un río.
Es un tema muy tratado en el arte. José de Ribera, el españoleto, le trabajó magistralmente.
Apolo y Marsias
1760 – 1770. Pasta tierna, 32 x 21 cm.
En 1759, Carlos III de Borbón heredó la corona de España por la muerte de su hermano Fernando VI.
Al trasladarse a Madrid los monarcas trajeron consigo la fábrica de porcelana de Capodimonte, fundada en 1743, y quedó instalada en los jardines del Buen Retiro.
APOLO Y MARSIAS. MUSEO DEL PRADO
Desde 1760 a 1770 se llevaron a cabo obras extraordinarias en las salas de los palacios de Aranjuez en estilo chinesco y Madrid. Además de una serie magnífica de jarrones y figuras.
A esta primera etapa pertenece el grupo mitológico Apolo y Marsias. Realizado en pasta tierna con esmalte blanco cremoso.
Marsias, atado con cuerdas a un árbol del cual pende la flauta, grita de dolor, mientras Apolo, sentado en una roca sobre el manto, con la lira a sus pies, empieza a arrancarle la piel con un cuchillo.
Faltan los dedos de la mano izquierda de Marsias y parte de la barba. Corresponde a la primera época de fabricación (1760-1770).
APOLO Y ASCLEPIO
Asclepio, el Esculapio romano, a quien el centauro Quirón le enseñó el arte de la Medicina, es también hijo de Apolo.
Píndaro nos cuenta que Apolo había amado a Corónide, hija del rey tesalio Flegias, a la que hizo concebir un hijo. Pero durante el embarazo, ella cedió al amor con un mortal y Apolo mató a la mujer infiel. En el momento en que la madre de Asclepio, era colocada sobre la pira funeraria, Apolo arrancó de su seno al niño, vivo aún. Según esta tradición así fue el nacimiento de Asclepio.
Asclepio fue confiado por su padre al sabio centauro Quirón, quien le enseño Medicina. Muy pronto adquirió gran habilidad en este arte, hasta el extremo de descubrir la manera de resucitar a los muertos.
Había recibido de Atenea la sangre vertida de las venas de la Gorgona. Las del lado izquierdo vertían un veneno violento, pero la del lado derecho era salutífera y Asclepio sabía utilizarla para devolver la vida a los muertos. El número de personas que resucitó era considerable y Zeus, temiendo que Asclepio desbaratase el orden del mundo, le fulminó con un rayo y fue convertido en constelación.
El arte de la Medicina era practicado por los Asclepíadas o descendientes de Asclepio. El más célebre fue Hipócrates, cuya familia descendía del dios.
Los atributos más comunes de Asclepio son unas serpientes enrolladas en un bastón.
APOLO – HIACINTO
Apolo también amó a un joven de gran belleza, Hiacinto.
Un día en el que los dos estaban lanzando el disco, el celoso viento le desvió y mató a Hiacinto en el acto.
Según algunos autores el responsable de la tragedia fue Céfiro, rival de Apolo en sus amores por Hiacinto, quien habría desviado el disco para vengarse de ambos.
Otras veces este acto se atribuye a Bóreas, también enamorado del hermoso Hiacinto.
Bóreas, es el dios del frío viento invernal, y se representaba como un hombre barbado con túnica y alas.
Apolo, consternado, inmortalizó el nombre de su amigo transformando la sangre que había brotado de su herida en una nueva flor, el Jacinto.
APOLO – HIACINTO. PALACIO DE VERSALLES
APOLO SAURÓCTONO
Praxíteles, en el siglo IV a.C., hizo una escultura de Apolo sauróctono en bronce, como un pastor efebo que se dispone a coger una lagartija que trepa por un árbol.
El original se perdió y la conocemos gracias a copias hechas en época romana, muy habitual con las esculturas de la Grecia clásica.
Varias de estas copias forman parte de colecciones de arte antiguo en el museo del Louvre, París, o en los Museos Vaticanos, Roma.
APOLO SAURÓCTONO. TALLER ROMANO
Praxíteles marca la curva praxiteliana en la escultura, al igual que en el Hermes con el niño Dionisos.
La curva de Apolo y el tronco sirven de soporte a escultura.
ATRIBUTOS
Apolo personifica la juventud y la belleza masculina. Es el dios de la fuerza física y de la Luz, identificándose con el Sol.
Es el patrón de la poesía y de la música, tocando la lira en su corte del Monte Parnaso, rodeado de las 9 Musas.

FUENTE DE APOLO, MADRID
Apolo habitaba en el Parnaso o en Delfos y fue equiparado al Sol como Apolo Helios, guiando su carro solar.
El dios ocupa un lugar destacado en la propaganda política de Luis XIV, el Rey Sol, en Versalles.
Sus atributos son el arco y las flechas, siendo capaz de enviar desde muy lejos, al igual que su hermana Ártemis, una muerte rápida y dulce.
Fue benefactor de la música y la poesía, artes que elevan el espíritu de dioses y humanos, y su atributo es la lira.
En el Renacimiento Rafael le sitúa en el Parnaso rodeado de las Musas como emblema de la armonía.
Apolo encarna el orden en contraposición a Dionisos.
Es frecuente representar al dios de la Luz con la cabeza envuelta en un halo luminoso.
APOLO DEL BELVEDERE, MUSEOS VATICANOS
La estatua formaba parte de la colección que el cardenal Giuliano della Rovere tenía en su palacio en Santi Apostoli.
Fue elegido papa con el nombre de Julio II (1503-1513) y la escultura fue trasladada al Vaticano.
La obra data de mediados del siglo II d.C. y se considera hoy una copia del bronce realizado entre los años 330 y 320 a.C. por Leocares, uno de los artistas que trabajaron en el Mausoleo de Halicarnaso.
El dios Apolo aparece como si acabara de utilizar su arco vibrante que debía de empuñar con la mano izquierda para disparar con la derecha.
Muy admirada desde su colocación en el Patio de las Estatuas, debe su fama a Johann Joachim Winckelmann, quien la consideraba una sublime expresión del arte griego.
Apolo – Belvedere – Pio-Clementino
BIBLIOGRAFÍA
Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.
museivaticani.va
maitearte.wordpress.com
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Artemisa (Diana en Roma) Diosa de la Castidad y de la Caza
ÁRTEMIS O ARTEMISA (DIANA EN ROMA)
DIOSA DE LA CASTIDAD Y DE LA CAZA
María Teresa García Pardo
Doctora en Historia del Arte
DIANA – ARTEMISA EN EL MUSEO DEL LOUVRE
LETO Y NÍOBE
Ártemis o Artemisa y su hermano gemelo Apolo eran hijos de Zeus y Leto.
Leto pertenece a la primera generación de divina, ya que es hija del Titán Ceo y la Titánide Febe, por lo tanto Asteria y Ortigia son sus hermanas.
Cuando Leto estaba encinta de los divinos gemelos, la celosa Hera prohibió que en cualquier lugar de la tierra le fuese ofrecido un asilo para poder dar a luz.
Leto anduvo errante, sin poder detenerse jamás, hasta que finalmente Ortigia, que hasta entonces había sido una isla flotante y estéril y que no temía la cólera de Hera, consintió en acogerla.
Como recompensa la isla quedó fijada sólidamente al mar por 4 grandes columnas.
También cambió su denominación de Ortigia por Delos, la Brillante, porque en ella nació Apolo, el dios de la Luz.
Otra leyenda dice que Bóreas, por orden de Zeus, condujo a la joven a Posidón, quien levantando las olas del mar creó una bóveda líquida encima de la isla para que Leto pudiese dar a luz.
Los dolores de parto le duraron a Leto 9 días y 9 noches.
Todas las diosas acudieron a ayudar a Leto, salvo Hera y su hija Ilitía, la diosa de los alumbramientos que se había quedado en el Olimpo y su ausencia impedía el parto.
Finalmente, las demás diosas enviaron a Iris como mensajera, prometiendo a Ilitía un collar de oro y ámbar. Este regalo la decidió a acudir en ayuda de Leto para que nacieran los divinos gemelos.
Leto se arrodilló al pie de la palmera y dio a luz primero a Ártemis, y después, con ayuda de ésta, a Apolo.
Leto fue una madre muy querida por sus hijos, quienes la defendieron por todos los medios, matando a los hijos e hijas de Níobe.
Níobe fue una de las grandes heroínas tebanas y tuvo un elevado número de hijos que varían según los autores.
Según Homero tuvo 12 hijos, seis varones y seis mujeres.
Según Hesíodo tuvo 20 hijos, 10 varones y 10 hembras.
Herodoto habla de 5 hijos, 2 varones y 3 hijas.
Níobe se sentía tan orgullosa de sus hijos que un día declaró que era superior a Leto, madre solo de un hijo, Apolo, y una hija, Artemisa.
Leto, ofendida, pidió a sus hijos que la vengasen y Apolo mató a los hijos de Níobe con sus flechas y Ártemis a sus hijas.
Apolo mató a los hijos varones de Níobe en una cacería del monte Citerón, mientras Ártemis mató a las muchachas que habían quedado en casa.
Níobe, sumida en su gran dolor, huyó junto a su padre Tántalo al monte Sípilo, en Asia Menor, donde los dioses la transformaron en roca, pero sus ojos siguieron llorando dando lugar a un manantial.
ÁRTEMIS O ARTEMISA (DIANA)
Ártemis se identifica en roma con la Diana latina.
Del amor entre Zeus y Leto nacieron los gemelos Ártemis y Apolo.
La primera en nacer en Delos fue Ártemis y tras 9 días de parto ayudó a su madre a traer al mundo a su hermano Apolo.
Ártemis permaneció siempre virgen y eternamente joven, dedicándose a su gran afición, la caza.
Al igual que su hermano Apolo, va armada con arco y flechas para la caza de ciervos.
Ártemis es responsable de la muerte de las mujeres en el parto.
Se atribuyen a sus flechas las muertes repentinas, sobre todo las indoloras.
Es una diosa vengativa y fueran muchas las víctimas de su cólera.
Junto a su hermano Apolo mató a los hijos de Níobe.
Ártemis tomó parte en el combate contra los Gigantes.
Entre sus víctimas figura Orión, el cazador gigante.
El motivo difiere según las tradiciones. En una se dice que incurrió en la ira de la diosa por haberla desafiado a lanzar el disco.
Otra tradición dice que Orión intentó violarla y ella envió un escorpión que le mató con su picadura.
La iconografía nos la presenta vestida con túnica corta, mostrando la anatomía de las piernas, llevando el arco y las flechas.
Se la considera desde la antigüedad una personificación de la Luna, mientras que Apolo lo era del Sol, por lo que a menudo porta una media luna como símbolo.
ACTEÓN
Otro cazador fue Acteón quien, educado por el centauro Quirón, aprendió el arte de la caza.
Un día Acteón, en el Citerón, fue devorado por sus propios perros. La mayoría de los autores atribuyen el castigo a la ira de la diosa Ártemis, irritada por haber sido vista desnuda por Acteón cuando se bañaba en un manantial.
La diosa transformó a Acteón en ciervo y enfureció a su jauría de perros contra él. Los perros le devoraron sin reconocerle y después le buscaron en vano por el bosque.
La búsqueda condujo a los perros hasta la caverna del centauro Quirón, quien, para consolarlos, modeló una estatua a imagen de Acteón.
HENDRIK DE CLERCK. DIANA Y ACTEÓN. 1608. MUSEO DEL PRADO
CACERÍA DE CALIDÓN
Ártemis está en el origen de la Cacería de Calidón, en la que sucumbió el cazador Meleagro.
Eneo se olvidó de ofrecer un sacrificio a Ártemis, cuando realizaba ofrendas a los demás dioses por sus primeras cosechas y Ártemis, ofendida e irritada, envió un enorme jabalí contra Calidón.
ATALANTA Y MELEAGRO CAZANDO EL JABALÍ DE CALIDÓN
1635 – 1640. Óleo sobre lienzo, 162 x 264 cm. Museo del Prado.
En las Metamorfosis de Ovidio (VIII, 260-444), un jabalí gigante, enviado por la diosa Diana, asolaba el reino de Calidón. Rubens, perfecto conocedor de los textos clásicos, es fiel al relato de Ovidio.
Meleagro, hijo del rey, y Atalanta organizaron una cacería, ayudados por Cástor y Pólux.
Rubens en esta obra recrea, como es característico en la última etapa de su pintura, un frondoso paisaje en el que Atalanta hiere mortalmente al animal y envía contra él a los perros. A la izquierda aparecen Cástor y Pólux y a la derecha Meleagro.
La obra fue propiedad del pintor hasta su muerte en 1640 cuando fue adquirida para la colección de Felipe IV.
RUBENS. ATALANTA Y MELEAGRO CAZANDO EL JABALÍ DE CALIDÓN.
1635 – 1640. MUSEO DEL PRADO
CALISTO
Calisto era una ninfa de los bosques que había consagrado su virginidad y se pasaba la vida cazando en el monte con Ártemis y sus compañeras.
Zeus se enamoró de ella, pero como rehuía a los hombres consiguió unirse a ella en la figura de Ártemis, aunque según otras versiones adoptó la figura de Apolo.
Calisto estaba encinta cuando Ártemis y sus ninfas decidieron bañarse en una fuente. Cuando Calisto se desnudó se descubrió su embarazo del que nacería Árcade.
Ártemis irritada la expulsó y la convirtió en osa y la mató de un flechazo por no haber preservado su virginidad.
Zeus la transformó en constelación, la Osa Mayor.
Todas estas leyendas son relatos de cacería que presentan a la diosa salvaje de bosques y montañas.
En los trabajos de Heracles se narra como el héroe recibió de Euristeo la orden de traerle el ciervo de cuernos de oro consagrado a Ártemis.
Heracles persiguió durante un año al ciervo hasta que estuvo muy cansado y lo mató. Ártemis le pidió cuentas, pero él cargó la responsabilidad sobre Euristeo.
En Ifigenia, su padre Agamenón había matado un ciervo en una cacería, mientras esperaba un viento favorable para partir hacia Troya, como consecuencia la diosa inmovilizó la flota griega.
El adivino Tiresias rebeló que el único remedio para acabar con la calma eólica era el sacrificio de Ifigenia, la hija doncella de Agamenón.
Pero Ártemis no aceptó el sacrificio y en el último instante sustituyó a la doncella por una cierva.
Su santuario más célebre fue el de Éfeso, donde Ártemis había asimilado una antigua divinidad asiática de la fecundidad.
Desde la antigüedad se interpretó a Ártemis como una personificación de la Luna errante por las montañas.
Su hermano gemelo Apolo era también considerado una personificación del Sol.
Ártemis fue la protectora de las amazonas, guerreras, cazadoras e independientes de los hombres como ella.
En la iconografía viste con túnica corta, mostrando la anatomía de las piernas, llevando el arco y las flechas.
DIANA CAZADORA, MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA.
TALLER DE RUBENS DIANA CAZADORA
1617 – 1620. Óleo sobre lienzo, 184 x 199 cm. Museo del Prado.
Esta pintura muestra una cacería de Diana con sus ninfas, un tema repetido en la pintura de Rubens y en las colecciones reales.
TALLER DE RUBENS. DIANA CAZADORA. 1617 – 1620. MUSEO DEL PRADO
Aparece en la decoración de la Torre de la Parada y en el Salón nuevo del Alcázar, como parte de las ocho obras que el artista se trajo consigo en su segunda visita a España entre 1628-1629.
Diana, en el centro con la media luna identificativa sobre su cabeza, aparece acompañada de su séquito. Una de sus ninfas toca una trompa, instrumento utilizado habitualmente en las cacerías.
En la actualidad se considera una obra de taller por la calidad de la pintura y la técnica empleada.
Esta pintura formaba parte de un conjunto llegado desde Flandes para decorar la Torre de la Reina del Alcázar de Madrid.
La referencia documental de este grupo de 26 obras aparece en el inventario del Alcázar de 1636, donde se mencionan 25 de ellas.
La reina, Isabel de Borbón, en 1623 pagó unas obras llegadas de Flandes para decorar sus aposentos.
Desconocemos si fue la reina quien encargó estas obras, el rey o si la idea vino de Flandes de la archiduquesa Isabel Clara Eugenia.
DIANA Y CALISTO
Hacia 1635. Óleo sobre lienzo, 202,6 x 325,5 cm. Museo del prado
El poeta romano Ovidio en su libro Las Metamorfosis (II, 401-532) relata la historia de Diana y la ninfa Calisto.
RUBENS. DIANA Y CALISTO. 1635. MUSEO DEL PRADO.
Mientras Diana y sus ninfas se preparan para darse un baño Calisto muestra su embarazo.
Avergonzada, intenta cubrirse con sus ropas. A la izquierda, con una media luna en la cabeza, aparece Diana.
Rubens se centra más en Calisto que en Diana y carga la imagen de la sensualidad y el erotismo, característico en sus últimas obras.
La pintura está documentada por primera vez en la colección real española en 1666.
DIANA Y SUS NINFAS SORPRENDIDAS POR SÁTIROS
1639 – 1640. Óleo sobre lienzo, 129,5 x 315,2 cm. Museo del prado
Tras haber recibido el encargo para la Torre de la Parada Rubens sigue trabajando para la corona española en la decoración de la bóveda de Palacio del Alcázar.
Este, junto con cuatro grandes lienzos para el Salón Nuevo del Palacio Real, serán los últimos encargos de Rubens hasta su muerte.
La Bóveda de Palacio era una de las estancias del conocido «cuarto bajo de verano«, situado bajo el cuarto nuevo de la reina, donde el rey se retiraba en los meses de calor y considerado un lugar apartado e íntimo.
Allí colgaron Dánae recibiendo la lluvia de oro y Venus y Adonis junto a las demás poesías de Tiziano.
Las pinturas fueron realizadas en colaboración entre Rubens y Snyders.
El encargo contó con un total de 18 obras, 8 de mayor tamaño dedicadas al tema de la caza y 10 más pequeñas sobre los trabajos de Hércules.
Rubens trabajó en temas de cacerías y mitología para la corona española.
Diana aparece en el extremo derecho de la composición y sus ninfas son atacadas por un grupo de sátiros que las han sorprendido en un claro del bosque.
Las ninfas luchan contra los sátiros, destacando la figura de Diana, que muestra gran enfado con fuerza expresiva, mientras sujeta una lanza.
Rubens crea una composición de gran movimiento en el que las figuras en diferentes posturas, enriquecen la obra.
Utiliza diferentes tonalidades en los cuerpos. Una carnación morena y cálida de los sátiros, frente a las calidades nacaradas de los cuerpos desnudos de las ninfas.
La pincelada es muy suelta para crear una mayor sensación de movimiento.
F. Snyders se encargó de los animales que complementan la composición. Pinta a perros atacando a los faunos del segundo término y en los animales muertos de primer término, crea un pequeño bodegón de caza.
RUBENS. DIANA Y SUS NINFAS SORPRENDIDAS POR SÁTIROS.
1639 – 1640. MUSEO DEL PRADO
SÁTIROS Y FAUNOS
Los sátiros, llamados también silenos, son genios de la Naturaleza incorporados al séquito de Dioniso y Pan.
Eran imaginados bailando en el campo, bebiendo con Dioniso y persiguiendo a las ninfas y a las ménades.
Los sátiros suelen representarse con torso de hombre, pero con las orejas puntiagudas y la parte inferior de macho cabrío. Una larga cola semejante a la de los caballos y un miembro viril perpetuamente erecto, indicio de su gran apetito sexual. Con el tiempo los miembros inferiores también se convierten en humanos y sólo queda la cola como testimonio, que con el tiempo también se pierde.
Los sátiros se asimilaron con el lado salvaje de la naturaleza y la lujuria, sirviendo de pretexto a los pintores para representar escenas eróticas con desnudos femeninos.
Pan es el dios de los pastores y los rebaños en Grecia.
Era la divinidad más importante del cortejo de Dioniso. Habitaba con las ninfas a las que espiaba y perseguía.
Su torso es de hombre y su parte inferior de macho cabrío con pezuñas. Posee 2 cuernos en la frente y un rostro muy arrugado con barba.
Su atributo es la siringa, flauta formada por una serie de cinco a siete pequeños tubos de desigual tamaño unidos en paralelo y ordenados de mayor a menor.
Pan es una divinidad griega que se acabó identificando con el dios romano Fauno por la similitud de sus atributos.
BIBLIOGRAFÍA
Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.
https://maitearte.wordpress.com
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