Hebe
María Teresa García PardoDoctora en Historia del Arte |
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La Diosa griega Hebe, esposa de Hércules |
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La diosa Hebe en la Mitología griega es hija de Zeus y de su esposa Hera y por lo tanto hermana de Hefesto, Ares e Ilitía. Hebe representa la personificación de la Juventud y antes del rapto de Ganímedes, Hebe servía el néctar en las copas de los dioses. También ayudaba a su madre Hera a enganchar su carro. Le gustaba bailar y danzaba con las Musas y las Horas al ritmo de la lira de Apolo. En la Apoteosis de Heracles, el héroe se reconcilia con Hera y los dioses celebran su casamiento con la joven Hebe, como símbolo de la entrada de Heracles en la eterna juventud de las divinidades, convirtiéndose así en la hermosa esposa del gran héroe y juntos vivieron felices en el Olimpo. Antonio Canova realizó una escultura de Hebe que tuvo tanto éxito que el artista italiano se vio obligado a hacer varias versiones de la misma: una se conserva en la National Galerie de Berlín (1796), otra en el Hermitage de San Petersburgo (1800-1805), etc. Su discípulo Adamo Tadolini también hizo una copia de esta hermosa escultura que tenemos en el Museo del Prado de Madrid. TADOLINI, ADAMO (BOLONIA, 1788 – ROMA, 1868)Fue un escultor italiano alumno y colaborador de Canova, que recibió encargos para ejecutar réplicas de las obras del maestro. Tadolini fue estimado y valorado por Canova, quien le auguró un futuro afortunado en el concurso del premio Canova de la Academia de san Luca y le cedió un local en su estudio del Orto di Napoli. Se trasladó al estudio de Canova en 1814 adaptándose a su estilo y también contó con el aval del maestro cuando Tadolini dispuso de su propio estudio en 1818 en vía Babuino. Tadolini dejó tras de sí una saga familiar dedicada a la escultura hasta el siglo XX. Tadolini, Adamo. S.XIX. HEBE. Museo Del Prado
Hebe1825. Mármol, Metal, 162 x 90 cm En esta escultura Hebe se dispone a escanciar el néctar en la copa de los dioses y porta una jarra y una copa de metal dorado como accesorios independientes. La escultura busca la belleza ideal del neoclasicismo en la proporción del cuerpo, el cabello recogido y la delicadeza del rostro. |
Hefesto (Vulcano romano) – Dios del fuego
María Teresa García PardoDoctora en Historia del Arte |
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HEFESTO (VULCANO ROMANO)DIOS DEL FUEGO |
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Hijo de Zeus y Hera es el dios del Fuego, el dios Herrero. A veces se dice que Hera le engendró sola, despechada por el nacimiento de Atenea, que Zeus había traído al mundo sin la intervención de una mujer. Hefesto es un dios cojo y hay varias versiones que explican este defecto. La Ilíada dice que en una disputa entre Zeus y Hera acerca de Heracles, Hefesto defendió a su madre y Zeus le cogió por un pie y le precipitó fuera del Olimpo. Hefesto estuvo cayendo un día entero, hasta que al atardecer dio en la tierra en la Isla de Lemnos y quedó cojo para siempre. La Ilíada también cuenta que era cojo de nacimiento y Hera, que se avergonzaba de él, le arrojó desde lo alto del Olimpo, cayendo en el Océano, donde fue recogido por la titánide Tetis, que le crió durante 9 años en una gruta submarina. En estos años forjó y fabricó numerosas joyas para ella y le estuvo muy agradecido. Para vengarse de su madre, Hefesto fabricó en secreto un trono de oro, en el que unas cadenas sujetaban al que se sentase en él, y se lo envió a Hera, quien se sentó imprudentemente y quedó atada sin posibilidad de librarse de sus ataduras. Sólo Hefesto sabía el secreto para soltarla y se encargó a Dionisos, que gozaba de su confianza, la misión de ir en su busca y para convencerle le embriagó. Hefesto entró en el Olimpo montado en un asno y allí desató a Hera. Hefesto es el dios de los metales y la metalurgia. Reinaba sobre los volcanes, que son sus talleres, y en ellos trabaja con los cíclopes, que son sus ayudantes. A su taller acude Tetis para que forje las armas de Aquiles. Hefesto es entre los dioses, lo que Dédalo entre los mortales, un genio e inventor para quien ningún milagro técnico resulta imposible. Es el dios herrero, el dios del Fuego y forja los rayos de Zeus, el tridente de Posidón, las flechas de Artemisa, etc. Sus atributos son el yunque, el martillo y las tenazas. Participó en el nacimiento de Pandora, cuyo cuerpo modeló con barro. En el nacimiento de Atenea, abrió con un hacha la cabeza de Zeus. Físicamente deforme se le atribuyen mujeres de gran belleza: Cárite, la Gracia por excelencia o Áglae, la más joven de las Gracias, su esposa Afrodita e incluso intentó una relación fallida con Atenea. Erictonio es uno de los primeros reyes de Atenas y nació de la pasión de Hefesto por Atenea. La diosa fue al taller de Hefesto a encargarle unas armas y el dios se enamoró de ella. Atenea le rechazó y huyó, pero Hefesto la persiguió y la alcanzó. En el forcejeo amoroso se humedeció la pierna de la diosa, que asqueada, se secó esta inmundicia con lana y la arrojó al suelo. La tierra, así fecundada, dio como fruto un niño, que Atenea recogió y llamó Erictonio (lana y suelo). Atenea introdujo a Erictonio en una cesta y le educó en la Acrópolis, en el recinto sagrado de su templo, Más tarde Cécrope le traspasó el poder. Su nieto fue Erecteo. Se le atribuyen la invención de la cuadriga y la organización las Panateneas, la festividad de Atenea en la Acrópolis.
VELÁZQUEZ. LA FRAGUA DE VULCANO. MUSEO DEL PRADO1630. Óleo sobre lienzo, 223 x 290 cm. La Fragua de Vulcano plasma un instante: el impacto de una sorprendente noticia, la infidelidad de Venus con Marte. Este tema mitológico, Velázquez le complementa con un tema de historia sagrada, La túnica de José, perteneciente al Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial (Patrimonio Nacional). Ovidio en las Metamorfosis (IV) narra que Apolo, el dios del Sol, fue al taller del herrero del Olimpo, Vulcano, para darle la humillante noticia de que su esposa, Venus, estaba cometiendo adulterio con el dios guerrero Marte. Velázquez representa ese momento como si se tratara de una instantánea fotográfica, adelantándose 200 años al nacimiento de la fotografía. La reacción de Vulcano, el marido engañado y de sus ayudantes en la fragua, los cíclopes, a quienes el pintor otorga un segundo ojo y forma humana, son el tema central de la obra. La escena tiene un tratamiento cercano y realista de la fábula de Ovidio, sin humillar al marido ultrajado, y potenciando el costumbrismo. Apolo Helios, tocado con corona de laurel y túnica naranja, visita la fragua y le revela al dios el adulterio de su esposa con Marte, lo que provoca sorpresa y diversas reacciones entre los presentes. Al igual que en “La túnica de José”, Velázquez capta un momento de gran tensión emocional que le permite plasmar diversas actitudes y gestos. Frente a Los borrachos, su única incursión en el mito clásico antes de viajar a Italia, La fragua plasma a todos los personajes pendientes del mensajero y conecta sus reacciones, haciéndolos actuar entre sí. Los modelos del natural, repetidos en ambos cuadros, siguen la estatuaria clásica. Los análisis técnicos han revelado el uso de una base gris distinta a la capa marrón rojiza utilizada hasta entonces por Velázquez. Esta innovación responde al deseo de producir una impresión general más clara, semejante a la que pudo apreciar en los cuadros de Reni o Guercino en su viaje a Italia. Las radiografías muestran que Velázquez modificó las cabezas de Vulcano y uno de sus ayudantes, intensificando la sorpresa y enfado del esposo. En esta fábula y su pareja bíblica, los críticos han encontrado un sentido unitario para ambas:
Velázquez, durante toda su trayectoria artística, defendió la nobleza de la pintura sobre los oficios mecánicos y manuales. La pintura requiere una idea, un trabajo intelectual y una reflexión mental, aunque luego se plasme de forma manual con el lienzo y el pincel. (Texto extractado de Portús, J. en: Fábulas de Velázquez. Mitología e Historia Sagrada en el Siglo de Oro, Museo Nacional del Prado, 2007, p. 317)
LOS CÍCLOPESLos mitógrafos antiguos distinguían 3 tipos de cíclopes: 1. Los Uranios, hijos de Urano y Gea (Cielo y Tierra). 2. Los cíclopes sicilianos, compañeros de Polifemo, que intervienen en la Odisea. 3. Los cíclopes constructores. Los cíclopes uranianos pertenecen a la primera generación divina, la de los Gigantes que tienen un solo ojo en medio de la frente y se caracterizan por la fuerza y su habilidad manual. Son tres: Brontes, Estéropes y Arges, cuyos nombres recuerdan los del Trueno, el Relámpago y el Rayo. Los cíclopes tienen una larga historia en el Tártaro. Primero fueron encadenados por Urano allí, después fueron liberados por Crono, para posteriormente volver a ser encadenados en el Tártaro por él, hasta que Zeus, advertido por un oráculo de que sólo conseguiría la victoria con su ayuda los libera definitivamente. Como recompensa por su ayuda, los cíclopes le entregaron a Zeus el Trueno, el Relámpago y el Rayo. A Hades le dieron un casco que le hacía invisible y a Posidón un tridente. Con estas armas los dioses del Olimpo vencieron a los Titanes y los precipitaron al Tártaro. En la poesía alejandrina los cíclopes forjan las flechas de los hermanos gemelos, Apolo y Artemisa, bajo la supervisión de Vulcano. El fuego de su fragua da un tinte rojo, al atardecer, a la cima del Etna. En la Odisea los cíclopes eran considerados seres salvajes y gigantescos. Dotados de un solo ojo y de gran fuerza, que vivían en la costa de los campos Flegreos, cerca de Nápoles, y se dedicaban a criar rebaños de carneros. Vivían en cavernas, tenían tendencias antropófagas y no conocían el vino. Se atribuía a los Cíclopes la construcción de los monumentos prehistóricos de Grecia y Sicilia y otros lugares formados por enormes bloques de piedra, cuyo peso desafiaba la fuerza humana. Los cíclopes eran hermanos de los Hecatonquiros, gigantes de 100 brazos, según Hesiodo.
AFRODITA Y ARESAfrodita se casó con Hefesto, el dios cojo, pero amaba a Ares, dios de la guerra. Homero cuenta como de madrugada fueron sorprendidos los amantes Afrodita y Ares por el dios Sol, quien acudió a contar la traición a Hefesto. Hefesto (Vulcano) preparó una trampa que consistía en una red mágica que él sólo podía accionar. Una noche, en la que los amantes se encontraban en el lecho de Afrodita, Hefesto lanzó la red sobre ellos y llamó a todos los dioses del Olimpo, causando el espectáculo gran regocijo. Por ruego de Poseidón, Hefesto retiró la red. Afrodita escapó avergonzada a Chipre y Ares se marchó a Tracia. De los amores de Ares y Afrodita nacieron Eros y Anteros, Deimo y Fobo (el Terror y el Temor) y Harmonía, esposa de Cadmo en Tebas.
BIBLIOGRAFÍAPierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos. maitearte.wordpress.com
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Los infiernos en la antigüedad clásica
María Teresa García PardoDoctora en Historia del Arte |
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Los infiernos en la antigüedad clásica |
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Edipo
María Teresa García Pardo
Doctora en Historia del Arte
EDIPO
MITOS TEBANOS
CADMO, FUNDADOR DE TEBAS
Cadmo es un héroe del ciclo tebano, cuya leyenda se difundió por todo el mundo mediterráneo, desde Asia Menor hasta Libia (África).
Es hijo de Agenor, rey de Tiro, y hermano de la princesa Europa. Tiro es una ciudad situada en el sur del Líbano, en la costa oriental del mar Mediterráneo, 32 km al sur de Sidón (antigua Fenicia).
Después del rapto de Europa, el rey envió a sus hijos en busca de su hermana, prohibiéndoles que volvieran sin la joven. Cadmo y su madre, Telefasa, acudieron a Tracia, donde fueron bien recibidos.
A la muerte de su madre, Cadmo acudió a consultar el Oráculo de Delfos. Su respuesta fue que abandonase la búsqueda de su hermana Europa, porque estaba destinado a crear una ciudad.
Para elegir el lugar de emplazamiento de la ciudad, tendrá que seguir a una vaca hasta el lugar donde el animal se caiga, agotadas sus fuerzas.
Cadmo se puso en camino y encontró una vaca que llevaba en cada flanco un disco blanco que recordaba la luna llena. El animal atravesó Beocia y se tumbó en el lugar en el que se construyó Tebas.
Cumplido el oráculo, Cadmo quiso ofrecer la vaca en sacrificio a Atenea y envió a sus compañeros a buscar agua a una fuente próxima.
La Fuente de Ares, custodiada por un dragón, era el lugar donde tenían que acudir para conseguir agua. El dragón mató a varios de sus compañeros y después Cadmo mató al dragón.
Entonces Atenea le aconsejó que sembrase los dientes del dragón, brotando del suelo guerreros armados de aspecto amenazador.
Cadmo lanzó piedras en medio de ellos y como no sabían quién les agredía se mataron entre sí, sobreviviendo sólo cinco.
Para expiar la muerte del dragón, Cadmo tuvo que ser esclavo de Ares durante ocho años.
Cumplido el castigo, el héroe llegó a ser rey de Tebas, gracias a la protección de Atenea y Zeus le entregó por esposa a la bella diosa Harmonía, hija de Ares y Afrodita.
La boda de Cadmo y Harmonía se celebró con grandes festejos, en los que participaron los dioses y las Musas deleitaron con sus canciones.
A Harmonía le hicieron espléndidos regalos:
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un vestido maravilloso, tejido por las Gracias y
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un collar de oro, realizado por Hefesto.
La pareja tuvo un hijo, Polidoro, y varias hijas: Ino, Autónoe, Ágave y Sémele.
Al final de su vida, Cadmo y Harmonía abandonaron Tebas, dejando el trono a su nieto, Penteo, hijo de Ágave.
Después se dirigieron a Iliria (Balcanes) y Cadmo reinó sobre los ilirios. Allí tuvieron otro hijo, Ilirio.
Otro de los nietos de Cadmo fue Acteón, hijo de Autónoe, quien fue convertido en ciervo por Ártemis y devorado por sus propios perros, por cometer la osadía de ver desnuda a la diosa y a sus ninfas cuando se disponían a bañarse.
Al final de sus días, Cadmo y Harmonía fueron transformados en serpientes y pasaron a formar parte de los Campos Elíseos.
JORDAENS, JACOB (Amberes, 1593 – 1678). CADMO Y ATENEA.
1636 – 1638. Óleo sobre lienzo, 181 x 300 cm. Museo del Prado, Madrid
Harmonía. Evelyn Morgan 1877
ÁGAVE Y SÉMELE, LA RIVALIDAD ENTRE HERMANAS
Ágave difundió el rumor de que su hermana, Sémele, había tenido una aventura con un mortal cuando estaba embarazada de Zeus. El dios decidió castigarla por su infidelidad, matándola con un rayo, cuando Sémele le pidió a Zeus que mostrase todo su poder.
Dioniso descendió al Inframundo en busca de su madre, Sémele. En el Hades pidió a su tío que dejase en libertad a su madre. Éste accedió a cambio de algo que estimara mucho y Dioniso le cedió el mirto, porque al iniciarse en los misterios dionisiacos se coronaban la frente con esta planta.
Más tarde Dioniso vengó a su madre, Sémele, castigando cruelmente a Ágave por su calumnia, a través de su hijo.
Dioniso volvió a Tebas cuando reinaba su primo Penteo, hijo de Ágave, y el dios ordenó que todas las mujeres de la ciudad se trasladasen al Monte Citerón, la montaña de Tebas, para celebrar sus misterios.
Penteo se oponía a este rito e intentó espiar a las bacantes detrás de un pino para observar los excesos a los que se entregaban, pero las mujeres le descubren, creyéndole una fiera en su delirio, y le despedazan.
Su madre fue la primera en agredirle, apoderándose de su cabeza. La clavó en el extremo de un tirso y volvió orgullosa a Tebas, creyendo que era la cabeza de un león.
Ágave, cuando recuperó sus sentidos, se sintió horrorizada, porque había matado a su propio hijo.
Eurípides y Esquilo trataron este mito en la literatura como el prototipo del impío, castigado por no respetar las cuestiones religiosas.
CERÁMICA GRIECA. C. 450 a. C. PENTEO DESPEDEZADO POR INO Y ÁGAVE
EDIPO Y LA ESFINGE
Después del ciclo troyano, Edipo es una de las leyendas más célebres de Grecia. No se poseen los poemas épicos que originaron esta leyenda, pero sabemos que existieron.
Es el descendiente más famoso de Cadmo. Su padre es Layo, hijo de Lábdaco, y su bisabuelo Polidoro, hijo de Cadmo.
Su historia se refleja en la literatura, el teatro y la psicología dando nombre a un famoso complejo, el de Edipo.
Los psicoanalistas son grandes estudiosos y conocedores de la mitología y los descensos al interior del alma humana que ejemplifica esta religión. Freud estuvo muy interesado en este complejo.
Edipo es otro ejemplo en el que el ser humano intenta en vano escapar a su destino.
Layo y Yocasta son los padres de Edipo. En la versión de Sófocles, el oráculo predijo que el joven mataría a su padre.
En cambio, Eurípides y Esquilo, dicen que el oráculo es anterior a la concepción, para prohibir a Layo que engendrase un hijo, que no sólo le mataría, sino que sería el causante de grandes desgracias que hundirían su casa. Pero Layo no escuchó el aviso y fue castigado.
Para evitar el designio del oráculo, Layo mandó abandonar a su hijo al nacer, después de haberle atravesado los tobillos para atarlos con una correa, tal y como indica su nombre Edipo (pie hinchado).
Edipo fue encontrado en el monte por unos pastores que sabían que su rey no tenía hijos y le ofrecieron a Edipo.
Edipo pasó toda su infancia y adolescencia en la corte de Pólibo, pero al alcanzar la edad viril se enteró que le habían recogido y partió hacia Delfos para preguntar al oráculo quiénes eran sus verdaderos padres.
El oráculo de Delfos vaticinó que mataría a su padre y se casaría con su madre.
En el camino se topó con Layo, su padre, y en una disputa le mató, con lo cual quedó cumplido el oráculo.
Al llegar a Tebas, Edipo se encontró con la Esfinge. Era un monstruo, mitad león y mitad mujer, que planteaba enigmas a los viajeros y devoraba a los que no los resolvían.
Generalmente preguntaba: ¿Cuál es el ser que anda ora con dos, con tres o con cuatro patas y que, contrariamente a la ley general, es más débil cuantas más patas tiene?
Había otro enigma: “Son dos hermanas, una de las cuales engendra a la otra y, a su vez, es engendrada por la primera”.
La respuesta al primer acertijo es el hombre y al segundo el día y la noche (día es femenino en griego).
Ningún tebano había conseguido resolver estos enigmas y la Esfinge los devoraba uno tras otro.
Edipo encontró en seguida las respuestas y el monstruo, despechado, se precipitó desde lo alto de la roca en que se posaba. Según otras versiones, Edipo la arrojó al abismo.
Al vencer a la Esfinge y librar del monstruo a los tebanos, Edipo se ganó el favor de la ciudad y le dieron en matrimonio a la viuda de Layo, elevándole al trono.
Pero las cicatrices de sus tobillos revelaron su identidad. Yocasta descubrió que su propio hijo había matado a su padre y ella ha cometido incesto con él y no pudiendo soportarlo se suicidó. Entonces Edipo se quitó la vista.
En la versión épica, la muerte de Yocasta no interrumpe el reinado de Edipo que continúa en el trono hasta que muere.
En la tragedia griega, Edipo es desterrado de Tebas por matar a Layo. Así comienza una triste vida errante, acompañado por su leal hija Antígona.
Finalmente muere en Colono, en el Ática, habiendo declarado un oráculo que donde radicara la tumba de Edipo tendría la bendición de los dioses.
ICONOGRAFÍA
Edipo suele representarse como un viajero ataviado con un gran sombrero, mantón, botas y bastón.
NEOCLASICISMO. DOMINIQUE INGRES. EDIPO Y LA ESFINGE, 1808.
ÓLEO SOBRE LIENZO. 189 × 144 CM. MUSEO DEL LOUVRE, PARÍS
En el siglo XIX, Ingres recupera el tema de Edipo y la Esfinge, pero le plasma como un bello joven desnudo y de perfil, razonando la solución del enigma con el monstruo, que tiene los restos de sus víctimas debajo.
ANTÍGONA, EL DEBER Y LA FAMILIA
Antígona, hija de Yocasta y Edipo, fue la hija fiel y leal, que acompañó a Edipo ciego durante el destierro hasta su muerte en Ática.
Al morir su padre volvió a Tebas, donde le aguardaba un cruel destino. Durante la guerra de los Siete Jefes sus hermanos, Eteocles y Polinices, luchaban en bandos contrarios y se mataron el uno al otro.
El rey Creonte, tío de los jóvenes, decretó solemnes exequias para Eteocles, pero prohibió que se diese sepultura a Polinices, que había llamado a los extranjeros contra su patria.
Antígona se negó a cumplir esta orden, considerando un deber sagrado, impuesto por los dioses y las leyes no escritas, dar sepultura a los muertos y especialmente a los parientes próximos.
Infringió la orden de Creonte al verter sobre el cadáver de Polinices un puñado de polvo, gesto ritual que basta para cumplir con una obligación religiosa.
Por este acto piadoso fue condenada a muerte y encerrada viva en la tumba de su familia. Se ahorcó en su prisión y Hemón, su prometido, hijo de Creonte, se suicidó sobre su cadáver.
Antígona representa la lealtad a su padre, el amor a la familia y el cumplimiento del deber por encima de cualquier nefasta consecuencia.
JALABERT. EDIPO Y ANTÍGONA ABANDONAN TEBAS. 1842.
MUSEO DE BELLAS ARTES, ROUEN (FRANCIA)
BIBLIOGRAFÍA
Grimal, Pierre. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos
Fotografías tomadas de wikipedia
maitearte.wordpress.com

