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Pedro IV. El Ceremonioso (1319 – 1387)

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

Pedro IV. El Ceremonioso (1319 – 1387)

Pedro IV de Aragón. WIKIPEDIA

Pedro IV de Aragón. El Ceremonioso, el del puñalet.

Balaguer (Lérida), 5.IX.1319 – Barcelona, 5.I.1387.

Rey de Aragón (1336-1387), rey de Valencia (Pedro II), conde de Barcelona (Pedro III).

Fue el hijo segundo de IV el Benigno y Teresa de Entenza. La muerte, al año de su nacimiento, de su hermano primogénito, el infante Alfonso, convirtió a Pedro en el heredero de la Corona, y como tal jurado como sucesor de su padre.

La muerte de su madre en 1327 y el nuevo casamiento de su padre dos años después con Leonor de Castilla, cambió la vida del heredero al Trono.

En pocos años Leonor consiguió un importantísimo patrimonio para sus dos hijos. Logró que su primogénito, el infante Fernando, fuese nombrado marqués de Tortosa, convirtiéndose en el señor más importante de todos los reinos.

Esta política de su madrastra y la debilidad de su padre generaron en él el odio hacia Leonor de Castilla; especialmente cuando intentó suprimirle junto con su hermano el conde de Urgell. Los dos infantes se refugiaron en Zaragoza, donde fueron protegidos por diversos nobles aragoneses. Fue educado en Aragón, mientras su madrastra vivía entre Valencia y Barcelona. Esta enemistad produjo en el joven Pedro hostilidad hacia Castilla.

Con la excusa de su matrimonio con la hija del rey de Navarra, envió 500 hombres a caballo en ayuda de los navarros contra los invasores castellanos, pero fueron derrotados y hechos prisioneros. Fue el preludio de las largas guerras que tuvo después con Castilla.

La reina regresó a Castilla con sus dos hijos y se alejó del rey cuando estaba muy enfermo por temor a su hijastro Pedro.

La muerte de Alfonso IV el Benigno en Barcelona, en enero de 1336, dejó a los distintos reinos en una difícil situación. Tres facciones se disputaban el poder:

  • Los fieles al príncipe heredero Pedro,
  • Los fieles a la reina viuda Leonor de Castilla,
  • Dos hermanos del rey difunto, los infantes Ramón Berenguer y Pedro también anhelaban el trono.

Para el nuevo rey Pedro IV el Ceremonioso, que acababa de cumplir los 17 años, se iniciaba un duro período.

La coronación celebrada en Zaragoza, el domingo de Pascua de Pentecostés de 1336, fue un acto esplendoroso, donde el joven rey demostró su amor por las ceremonias y los símbolos de poder.

Pedro el Ceremonioso heredó de su padre la guerra de Génova, que él cerró el mismo año en que empezó a reinar.

En 1338, Pedro el Ceremonioso contrajo matrimonio con María de Navarra, hija del rey de Navarra y emparentada con el rey de Francia. Tuvieron cuatro hijos, de los cuales sólo sobrevivieron dos hijas: Constanza y Juana.

La muerte al poco de nacer de una tercera hija, en 1345, indujo al monarca a cambiar el sistema de transmisión de la Corona a favor de su hija Constanza.

En su Crónica, Pedro el Ceremonioso justifica la decisión que le enfrentó a la nobleza aragonesa y valenciana, pero muy especialmente con su hermano Jaime de Urgell.

En abril de 1347, la reina tuvo en Valencia un hijo varón, Pedro, que murió a las pocas horas de nacer. La consternación fue importante en la Corte y se acrecentó cuando cinco días después murió la reina María de Navarra a consecuencia del parto.

La complicada situación política hizo que pronto se iniciaron las negociaciones para encontrar una segunda esposa; la elegida fue Leonor, hija del rey Alfonso IV de Portugal, de diecinueve años.

La boda se celebró en Barcelona en noviembre de 1347, después de haberse visto obligado el rey pocos meses antes en Zaragoza, a ceder a todas las pretensiones de los nobles aragoneses, habiendo quedado prácticamente prisioneros de ellos, obligándole a revocar el nombramiento de heredera a favor de su hija Constanza.

Gracias a las negociaciones del vizconde Bernardo II de Cabrera, se pudo romper el frente nobiliario y obtener algunas adhesiones para el rey, que pudo huir de Aragón e instalarse en Barcelona.

En esta inestable situación, el monarca y su nueva esposa, sufrieron humillaciones en la primavera de 1348 en Valencia, quedando un tiempo a merced del pueblo, tal como cuenta en su propia Crónica.

El estallido de la “peste negra” en Valencia y la propagación por los restantes territorios de la Corona ayudaron a olvidar los graves problemas internos.

Pocos meses después, el 21 de julio de 1348, el rey venció a sus detractores. La victoria de Épila fue seguida de una dura represión en todo el Reino de Aragón, así como en el de Valencia, donde el alzamiento había tomado un importante carácter social. El rey victorioso entró en Zaragoza el 7 de agosto, castigando a rebeldes y restituyendo lugares a sus antiguos señores. Ante el pueblo zaragozano rasgó con un puñal el Privilegio de los Unionistas, por lo que fue llamado Pedro “el del Puñalet”.

Poco después, la reina Leonor de Portugal, murió víctima de la peste, antes de llevar un año de casada y sin haber tenido descendencia. Su entierro no tuvo solemnes ceremonias; las únicas preocupaciones del rey eran alejarse de las áreas infectadas por la peste y liquidar los restos de la rebelión nobiliaria valenciana, lo que sucedió el 10 de diciembre del mismo año con la victoria de Mislata sobre los unionistas valencianos.

El rey castigó a los culpables de la rebelión, especialmente en Valencia, en donde la represión fue muy dura. En su misma Crónica, cuenta el monarca que hizo fundir la campana que llamaba a consejo, e hizo beber el metal a los jefes más destacados.

En agosto de 1349, Pedro el Ceremonioso se casó por tercera vez, ahora con su prima segunda, Leonor de Sicilia, en Valencia. Hija de Pedro II de Sicilia y Leonor de Carintia, fue una mujer decidida, llamada por sus súbditos catalanes la “reina grossa” en comparación con sus dos predecesoras.

Leonor de Sicilia fue una mujer vehemente y vengativa, que coincidía plenamente en estos planteamientos con su esposo, al que substituyó brillantemente en numerosos actos oficiales, llegando a presidir Cortes y a tener su propia cancillería.

Leonor dio al rey tres hijos varones, dos de los cuales se ciñeron la Corona de Aragón, y una hija, Leonor, que sería reina de Castilla como esposa de Juan I, y sería madre de futuros reyes de Castilla y Aragón.

El 27 de diciembre de 1350, nacía en Perpiñán, el primer hijo varón que sobreviviría al rey Pedro, el infante Juan. Un mes después su padre le creaba, como título y señorío, el ducado de Gerona, que desde entonces irá siempre adscrito al primogénito y heredero de la Corona de Aragón.

Pedro el Ceremonioso, con la creación del ducado de Gerona, rompió toda la base jurídica de las antiguas entidades nobiliarias catalanas. Hasta entonces el fundamento de los antiguos títulos nobiliarios del principado se basó en la división en condados y vizcondados de la Alta Edad Media.

A partir de ahora el propio rey, actuando como soberano de todo el conjunto, creó nuevas entidades con finalidad de dotar a los miembros de la Familia Real o de reconocer personajes muy allegados a su entorno.

Esta actuación iniciada por Pedro el Ceremonioso comportó la aceptación del monarca como verdadero señor superior de Cataluña. Es el rey de Aragón y conde de Barcelona, pero cuando actuaba como señor de toda Cataluña podía otorgar cualquier tipo de títulos superiores, por encima de la misma categoría condal, como eran los títulos de duque o marqués.

La reina Leonor de Sicilia murió en 1375, después de haber la ansiada descendencia masculina, a la vez que introdujo los refinamientos de la Corte palermitana.

En 1338, ante la noticia de que en el norte de África se preparaba un gran Ejército para pasar a la Península en socorro del sultanato de Granada, ayudó a Castilla ante el peligro común. Por el pacto de Madrid de 1339, una flota catalana fue enviada al estrecho bajo el mando de Jofre Gilabert, quien, al morir en Algeciras, fue substituido por Pedro de Moncada.

Esta flota patrulló el estrecho de 1342 a 1344 y supuso una importante ayuda para Alfonso XI de Castilla en la campaña de Algeciras. A pesar de la tregua de diez años solicitada por los granadinos, durante el sitio de Gibraltar en 1349, Pedro el Ceremonioso colaboró con el envío de algunas naves, hasta que desistió de dicho asedio el rey castellano-leonés.

Mientras esto sucedía en el Sur, Pedro el Ceremonioso fue acumulando agravios y pruebas contra su vasallo y cuñado, el rey Jaime III de Mallorca, con la intención de desposeerlo del Reino.

Tales agravios fueron: la incomparecencia del rey de Mallorca en la Corte de Barcelona de 1341, haber acuñado moneda barcelonesa en Perpiñán y la circulación por el Rosellón de moneda francesa.

La presentación en 1343 de Jaime III en Barcelona ante su cuñado todavía complicó más las cosas, al acusar al rey Pedro de haber intentado secuestrarle.

Jaime III, de regreso a Mallorca, sin su mujer y sus hijos, retenidos por el Ceremonioso, rompió el vasallaje. El mismo año, el rey de Mallorca fue declarado culpable en un proceso y desposeído de sus bienes y estados. En cumplimiento de dicha sentencia Mallorca fue invadida y las tropas de Jaime III derrotadas en Santa Ponsa, teniendo que huir al Rosellón.

El archipiélago balear fue sometido rápidamente, mientras que dos campañas, separadas por una tregua, en 1343 y 1344, permitieron a Pedro el Ceremonioso dominar el Rosellón y la Cerdaña, a la vez que Jaime III se rendía en el mes de julio de 1344, poniendo como únicas condiciones que se le respetara la vida, la libertad y el señorío de Montpellier.

La Baja Cerdaña es una comarca española, situada en las provincias de Gerona y Lérida. Limita al norte con Andorra y la comarca histórica de la Alta Cerdaña (Francia), al este con el Ripollés, al sur con el Bergadá y al oeste con el Alto Urgel. Forma junto a la Alta Cerdaña el territorio histórico del Condado de Cerdaña, dividido a favor de Francia como consecuencia del Tratado de los Pirineos de 1659. La práctica totalidad de las iglesias de la zona están construidas siguiendo el arte románico.

A pesar de todo, Jaime III no perdió la esperanza de recuperar su Reino por la intercesión del rey de Francia y del Papa, pero todo fue inútil. Sus intentos desesperados en incursiones con sus partidarios fueron un fracaso.

Su último intento en 1349 fue desembarcar en Mallorca, que fue un gran desastre al ser derrotado y morir en la batalla de Llucmajor, mientras su hijo Jaime era hecho prisionero.

Pedro el Ceremonioso incorporaba a su Corona el Reino de Mallorca sin gran resistencia popular y prometiendo que nunca más se separaría de la Corona.

Pedro el Ceremonioso entró en 1351 en la guerra que desde 1350 mantenían Venecia y Génova, a favor de Venecia.

La Serenísima República de Venecia defendía frente a Génova sus posiciones en el Imperio Bizantino, mientras que la Corona de Aragón defendía las suyas frente a Génova en el Mediterráneo Occidental, y cuyo epicentro era el control de la isla de Cerdeña. Una flota catalano-véneta se enfrentó a la genovesa en 1352, con resultado desastroso para ambos bandos.

En las campañas posteriores, la flota de la Corona de Aragón se limitó a actuar en torno a Cerdeña. En 1353, mandada por Bernardo II de Cabrera, venció a los genoveses en una batalla naval frente a Alghero, ciudad que los Doria acababan de ceder a Génova.

En 1354, una nueva flota catalana, a cuyo frente estaba el propio rey, se apoderó definitivamente de Alghero, que fue repoblada por catalanes, pasándose a denominar Alguer, mientras que por tierra la lucha continuó contra los rebeldes.

Alguer (en italiano, Alghero) es una ciudad situada en el noroeste de la isla de Cerdeña (Italia). En la actualidad todavía se la conoce como la Barceloneta sarda. La ciudad conserva el uso de la lengua catalana, reconocida como un valor a proteger por la región de Cerdeña, bajo el nombre de dialecto alguerés. El casco antiguo muestra muchos rasgos arquitectónicos de las ciudades medievales de la Corona de Aragón. Las murallas y torres, donde se han conservado, son muy características de la ciudad.

El inicio de la guerra con Castilla, en 1356, obligó a Pedro el Ceremonioso a concentrar todos sus esfuerzos en este nuevo conflicto.

El final de la guerra con Génova se dejó en manos de un arbitraje del duque de Montferrato, que no fue aceptado por el rey Pedro, ya que se estipulaba la devolución de la ciudad de Alguer a los genoveses, por lo que la guerra continuó con continuos ataques por ambas partes, hasta una paz acordada en 1378, pero que fue continuamente rota hasta su renovación en 1386.

Si el conflicto casi permanente con Génova fue causado por su intervención en Cerdeña, el enfrentamiento de las facciones existentes en dicha isla marcó su inestable equilibrio interior.

El papa Urbano V quería infeudar la isla de Cerdeña en 1360, si Pedro el Ceremonioso no pagaba el tributo debido a la Santa Sede por el feudo de Cerdeña, lo que puso en serio peligro el dominio catalán en la isla. El rey Pedro tuvo que pagar el tributo al Pontífice para evitar un nuevo peligro.

La compleja situación de Cerdeña mejoró para la Corona de Aragón cuando se firmó la paz con Génova en 1378.

La causa principal del alargamiento del conflicto fue la Guerra de los Dos Pedros, entre Pedro el Ceremonioso y Pedro el Cruel de Castilla (1356-1369).

Las principales áreas de enfrentamiento fueron las tierras aragonesas y valencianas. Castilla quiso recuperar la zona de Orihuela, que había pasado a la Corona de Aragón durante el reinado de Jaime II, mientras que Pedro el Ceremonioso, aprovechando el conflicto familiar entre Pedro el Cruel y su hermanastro Enrique de Trastámara, reivindicaba territorios en el Reino de Murcia.

La ayuda prestada a éste y el incumplimiento de las compensaciones territoriales que Enrique Trastámara había prometido al Ceremonioso, en caso de ocupar el Trono de Castilla, hicieron que las hostilidades se prolongasen entre el nuevo rey Enrique II y Pedro IV, para obtener compensaciones del monarca castellano.

Por los Tratados de Almazán de 1374 y de Lérida de 1375, se llegó a un acuerdo definitivo con Castilla. Pedro el Ceremonioso cedió Molina, además de Murcia, a cambio de una indemnización de 180.000 florines y de la integridad territorial de los Reinos de Aragón y Valencia. También se acordó que la infanta Leonor de Aragón se casase con el infante Juan, hijo de Enrique II.

Estas guerras supusieron un grave deterioro para la economía de la Corona de Aragón, por la destrucción de cosechas y de poblaciones, a la vez que obligó al Ceremonioso a enormes dispendios para fortificar muchas de sus ciudades ante el temor de la invasión de Ejércitos castellanos.

Si a ello se añaden los gastos en la guerra contra Génova, las calamidades naturales como la mala cosecha de 1346, la epidemia de peste negra a partir de 1348, la mortalidad en 1351, 1362-1363, 1371 y 1381, una plaga de langosta en 1358, sequías y el gran terremoto de 1373, así como la inflación durante la segunda mitad del siglo XIV, se explica que la Monarquía se encuentre completamente empobrecida, por lo que el rey insistió en la insuficiencia de las fuentes tradicionales de ingresos, que le obligó a pedir varias ayudas extraordinarias entre 1359 y 1365, a la vez que tendió a crear un verdadero sistema fiscal.

Las relaciones entre el Rey y los estamentos reunidos en las Cortes fueron muy tensas, ya que las Cortes aspiraban a compartir el gobierno, imponiendo incluso la obligación de una periodicidad en las convocatorias, que nunca se respetó.

En las Cortes celebradas en Cervera en 1359 se creó la Diputación del General de Cataluña o Generalitat, como un organismo permanente de las Cortes encargado inicialmente de establecer un constante control de las sumas cedidas al monarca, y que pronto evolucionó hacia una institución representativa de los estamentos del Principado de Cataluña. Este ejemplo fue pronto seguido por los reinos de Aragón y Valencia, en donde aparecieron la Diputación General de Aragón y la Generalidad de Valencia.

Ante el grave conflicto religioso que supuso el Cisma de Occidente en 1378, Pedro el Ceremonioso, que tenía múltiples problemas, optó por una indiferencia o neutralidad.

También tuvo de ocuparse de la situación de Sicilia a la muerte de Federico III, ya que se le presentó la ocasión de reincorporar el reino, como había hecho con el de Mallorca, o hacer valer sus derechos a dicho Trono, como heredero por línea masculina de Federico II de Sicilia. La situación económica y los conflictos mantenidos impidieron la materialización del envío de una escuadra, optándose por el matrimonio de la nieta del Ceremonioso, la reina María de Sicilia, con el hijo del infante Martín (después rey Martín el Humano), Martín el Joven.

En los últimos años de su reinado, Pedro IV tuvo amores con Sibila de Fortiá, dama recién enviudada, que a finales de 1375, el mismo año en que murió la reina Leonor de Sicilia, se convirtió en su amante y un año después le dio una hija, Isabel.

Sibila consiguió casarse con el rey en 1377, en el momento que esperaba un segundo hijo. Los favores dispensados por la nueva reina a sus familiares y su falta de categoría social y cultural le granjeó la enemistad de sus hijastros, especialmente del heredero de la Corona, el infante Juan, duque de Gerona.

Este cuarto matrimonio dividió a la Corte entre un grupo aristocrático, en torno al heredero Juan y su esposa Violante de Bar, y otro más popular en torno a Sibila de Fortiá.

Cuando en 1386 el monarca estaba gravemente enfermo, Sibila, temerosa de la venganza del futuro rey, huyó y se encerró en el castillo de San Martín de Sarroca. Asediada, tuvo que rendirse, siendo acusada de lesa majestad por abandonar al rey enfermo, así como también de robos en Palacio. Estas luchas familiares coincidieron con la llamada guerra del Ampurdán contra el conde Juan I de Ampurias, que se inició en 1384 y acabó ya en el reinado de Juan I en 1388.

Pedro el Ceremonioso llevó una política interna que favoreció a la pequeña nobleza contra los grandes barones, sobre todo, después de su matrimonio con Sibila de Fortiá, y protegió a los estamentos de las ciudades, especialmente a Barcelona y Valencia, que querían tener acceso al gobierno municipal, y que el rey facilitó mediante una reforma en el sistema electivo de los cargos.

A pesar de todas las crisis, Pedro el Ceremonioso impulsó una gran obra constructora como:

· Las murallas de Valencia, Morella y Montblanc,

· La construcción de las Atarazanas de Barcelona y de su nuevo recinto amurallado, etc.

· Las Atarazanas son instalaciones militares o civiles donde se construyen, reparan y conservan embarcaciones.

· Su gusto por las ceremonias y la pompa le hicieron construir los sepulcros reales de Poblet, a imitación de los de Francia en Saint Denis,

· Organizó con gran detalle el funcionamiento de su Corte, de la Cancillería y del Tribunal Real.

Protector de las artes y de las letras, se le atribuye la redacción de un Tratado de caballería. Su preocupación por la enseñanza superior le llevó a la fundación del Estudio General de Perpiñán en 1349, una vez que Montpellier ya no estaba dentro de la Corona de Aragón, por haber vendido dicha ciudad al rey de Francia Felipe VI, el último rey soberano de Mallorca, Jaime III.

También fundó el Estudio General de Huesca en 1354, con los mismos privilegios que gozaban los de Tolosa, Montpellier y Lérida. Con estas fundaciones, el rey rompió con el monopolio educativo de nivel superior que tenía la ciudad de Lérida, desde que Jaime II fundó en 1300 su Estudio General.

Hizo redactar su famosa Crónica en catalán, a imitación de la de Jaime I y también para justificar sus acciones. Escrita en forma autobiográfica, comprende su vida, excepto sus últimos años, y la de su padre.

Pedro IV el Ceremonioso fue un rey calculador, cruel y sin escrúpulos, que se empeñó en recuperar los Reinos que formaban la Corona de Aragón, como fueron los casos de Mallorca y Sicilia.

Su reinado de cincuenta y un años, solamente superado por el de Jaime I, no es solamente uno de los más largos de la historia de la Corona de Aragón, sino también uno de los más conflictivos e interesantes.

HISTORIA DE SANT DENIS

Construida sobre la tumba de San Dionisio, obispo misionero fallecido hacia el año 250, la abadía real de Saint-Denis acoge desde la muerte del rey Dagoberto en 639 y hasta el siglo XIX las sepulturas de 43 reyes, 32 reinas y 10 servidores de la monarquía. Es la última morada de los reyes y las reinas de Francia. En 1966 la basílica fue consagrada como catedral.

Un museo de escultura. Con más de 70 esculturas yacentes medievales y tumbas monumentales del Renacimiento, la basílica alberga en su interior el conjunto más importante de escultura funeraria entre los siglos XII a XVI.

El nacimiento del arte gótico. Diseñada por el abad Suger, consejero del rey, entre 1135 a 1144, y terminada en el siglo XIII, bajo el reinado de San Luis, es la primera iglesia del arte gótico. Con esta iglesia la luz se convierte en lo fundamental, como símbolo de lo divino en la arquitectura religiosa, frente a la oscuridad y el recogimiento del románico.

MONASTERIO DE POBLET (TARRAGONA)

Los monjes de Poblet, que Ramón Berenguer IV fue a buscar al monasterio de Fontfroide (Languedoc) hacia 1150, pertenecen a una larga tradición, que se remonta a san Benito de Nursia, pasa por el Cister y san Bernardo de Claraval, y llega hasta nuestros días.

Poblet sólo se puede comprender como parte de la comunidad monástica. Poblet se fundó en 1150, y al finalizar el siglo XII, estaban construidos: la iglesia, el refectorio de los monjes, una parte del claustro y la enfermería con el claustro y la capilla de San Esteban.

Durante el siglo XIII se finaliza, en su práctica totalidad, el conjunto monumental, con todas las estancias que los monjes necesitan para su vida regular: la sala capitular, los dormitorios, el claustro, la cocina, el scriptorium y el refectorio; el hospital para los pobres y peregrinos, con la capilla de Santa Catalina.

Durante los siglos posteriores se añadirán otros elementos, que no podemos considerar indispensables para la vida de los monjes: el cimborrio y las murallas, el panteón y otras construcciones reales, como la capilla de San Jorge.

A lo largo de los siglos XIV y XV se realiza el campanario. El retablo es del siglo XVI. La nueva sacristía y las casas nuevas, del siglo XVIII, entre otras construcciones, funcionales o decorativas, que responden a diversas vicisitudes históricas, así como a las circunstancias económicas de cada época.

SEPULCROS REALES

Jaime I el Conquistador fue uno de los benefactores del monasterio y se hizo enterrar aquí.

Pedro IV el Ceremonioso ordenó la construcción del panteón real porque sus predecesores ya estaban enterrados en este recinto monástico.

Los sepulcros reales del monasterio de Poblet (Tarragona), construidos en el siglo XIV, y ubicados en el crucero de la iglesia del monasterio, constituyeron el grupo escultórico funerario más importante de cuantos fueron elaborados en la Cataluña gótica. E

El conjunto llegó a conocerse como Capilla Real, un panteón de reyes, creado por iniciativa de Pedro IV el Ceremonioso que llegó a cobijar, sobre las arcadas, seis tumbas de los reyes de la Corona de Aragón acompañados de seis de sus esposas. Además, fuera de las arcadas se sitúan las tumbas de dos reyes más, así como la de otros príncipes y personas reales.

La Capilla Real al principio tuvo sólo tres enterramientos:

· Alfonso II (el Casto) (1196)

· Jaime I (el Conquistador) (1276)

· Pedro IV (el Ceremonioso) (1387), con sus tres esposas: María de Navarra, Leonor de Portugal y Leonor de Sicilia.

Más tarde se fueron añadiendo siguientes enterramientos:

· Juan I (el Cazador) (1396) con sus dos esposas Marta de Armagnac y Violante de Bar.

· Fernando I (de Antequera) (1416) y su mujer Leonor.

· Juan II (el grande) (1479) y su segunda mujer Juana Enríquez

En total debieron estar bajo los doseletes de madera, 16 yacentes, tal y como lo describe el padre Jaime Finestres y de Monsalvo en su Historia del Real Monasterio de Poblet en el siglo XVIII.

Se conoce el aspecto de aquella estructura gracias al grabado que se conserva del escritor del siglo XIX Alexandre de Laborde, incluido en su obra Voyage pittoresque et historique de l’Espagne, París 1806-1820.

BIBLIOGRAFÍA:

A. Canellas, “El reino de Aragón en el siglo XIV”, en Anuario de Estudios Medievales, Barcelona, VII (1970-1971), págs. 119-152;

E. Sarasa, Sociedad y conflictos sociales en Aragón. Siglos XIII-XV, Madrid, Siglo XXI de España, 1981;

S. Claramunt, “La política matrimonial de la casa condal de Barcelona y real de Aragón desde 1213 hasta Fernando el Católico”, en Acta Historica et Archaeologica Mediaevalia, 23-24 (2003), págs. 196-235.

REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA

poblet.cat/es

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ALFONSO IV DE ARAGÓN. (1299-1336)

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

ALFONSO IV DE ARAGÓN. (1299-1336)

Alfonso IV el Benigno y el Piadoso, o Alonso Sánchez el Batallador. 1634. Óleo sobre lienzo, 225 x 127 cm. COPIA ARIOSTO, FELIPE. Depósito en otra institución. Museo Nacional del Prado

ALFONSO IV DE ARAGÓN. (1299-1336)

Nápoles (Italia), 1299 – Barcelona, 24.I.1336.


Rey de Aragón, rey de Valencia (Alfonso II), rey de Cerdeña y conde de Barcelona (Alfonso III).

Fue el segundo hijo varón de Jaime II de Aragón y de Blanca de Anjou y Nápoles. En las crónicas se dice que fue amamantado por su propia madre. La documentación habla de las numerosas enfermedades que padeció durante su corta vida y de la enfermedad crónica que contrajo durante su estancia en Cerdeña.

Blanca de Anjou se ocupó personalmente de dotarle de rentas desde la infancia, adquiriendo por compra la población de Buñol en Valencia. Cuando su hermano primogénito y heredero, Jaime, renunció a su condición de tal en 1319 por dedicarse a la religión, Alfonso le sustituyó como heredero recibiendo automáticamente el título de procurador general.

Las primeras actuaciones políticas de Alfonso fueron muy prudentes, lo que produjo gran satisfacción en su padre, según consta en las cartas escritas por el rey a su tesorero Pere March.

El carácter bondadoso de Alfonso, su sencillez y humildad, le valdría ser conocido como el Benigno, ya que se decía de él que tenía muy buen corazón y que se ganaba fácilmente la voluntad de todos. Fue educado con el Llibre dels Proverbis de Ramón Llull, donde se exalta constantemente la humildad.

Su padre Jaime II conocía el carácter de su hijo, por eso antes de que marchase a la conquista de Cerdeña le insistió en que nunca dejase de actuar con justicia y en que actuara con autoridad, no dejándose manejar, pues de lo contrario sería menospreciado.

También le sugirió que no hiciese donaciones de castillos, villas, ni rentas reales, sino que repartiera tierras yermas y que mandase a Cataluña todo aquello que pudiera obtener de la isla de Cerdeña. Le aconsejó que no entrara en guerra sin manifestárselo antes a él.

En lo referente a Federico de Sicilia, le sugirió que actuase de tal manera que le muestre que le honra y respeta, pero sin dar a entender a la Iglesia, ni a Roberto de Nápoles, que se pone de parte del rey de Sicilia, ya que esto podría tener graves consecuencias para la Corona de Aragón.

En 1314, antes de ser el heredero del Trono, contrajo matrimonio con Teresa de Entenza en la catedral de Lérida, dama que al poco tiempo heredaba el condado de Urgell y vizcondado de Áger.

Este enlace fue fruto del compromiso pactado entre Jaime II y Armengol X de Urgell, quien en ausencia de sucesión directa, dejaría a su muerte el condado a su sobrina-nieta Teresa de Entenza, la cual debía contraer nupcias con el infante Alfonso. De esta manera y previo pago de cien mil sueldos jaqueses, dicho condado pasaría a la corona. Teresa se ganó el aprecio de Jaime II y de su cuarta esposa, Elisenda de Moncada.

Jaime II encomendó a su hijo y heredero Alfonso el mando del ejército para conquistar Cerdeña. En 1323, Alfonso y su esposa Teresa de Entenza partieron en la escuadra que transportaba el ejército de conquista, a la vez que tenía que impedir que pisanos y genoveses pudiesen llevar refuerzos a la isla. El cronista florentino Giovanni Villani calcula que irían en la armada setenta galeras y el total debía ser unas doscientas velas. Mientras que Muntaner estima en ochenta las galeras expedicionarias.

Un viento contrario obligó a la escuadra a entrar en Mahón al quinto día de viaje. Alfonso el Benigno en este puerto se enteró que Pedro de Villa y el juez Hugo de Arborea habían iniciado la guerra contra los pisanos en Cerdeña, adueñándose de la isla, excepto de Cagliari.

El 24 de junio de 1323, los príncipes herederos desembarcaron en la isla. Allí acudió a prestarle homenaje Arborea, jurando fidelidad al rey, Jaime II, y a él como su sucesor. Este homenaje se debió a la habilidad de su padre, el rey Jaime II, que había dado a Hugo de Arborea plenos poderes para conceder feudos y compensaciones a las personas que se hallasen dispuestos a reconocer el dominio catalano-aragonés en la isla y seguir el partido del juez Hugo de Arborea, cooperando con él en la conquista del reino de Cerdeña.

Alfonso puso sitio a la Villa de Iglesias, que se rindió a principios de febrero de 1324. Durante este asedio y rendición de la Villa de Iglesias, muchos de los soldados del infante sufrieron paludismo y a la vez se desató una epidemia de peste. Zurita narra estos hechos resaltando que “a consecuencia de la pestilencia del aire y lo infecto de las aguas, apareció el contagio, de modo que apenas había quien enterrase a los cadáveres”.

A continuación, el infante se dirigió a Cagliari, que era clave en la isla por su puerto y a la que los pisanos querían enviar ayuda. Mientras, la flota catalano-aragonesa, se aseguraba la posesión de fortalezas enemigas para que pudieran ser puntos de apoyo para un desembarco pisano.

Llegó la flota de Pisa y optaron por el combate en campo abierto. La batalla tuvo lugar el 29 de febrero de 1324. El infante don Alfonso obtuvo una brillante victoria terrestre en Lucocisterna, mientras que el almirante Carrós venció a los pisanos por mar.

Esta doble victoria proporcionó el dominio total de Cerdeña aunque Pisa, después de firmar la paz y renunciar a sus posesiones en la isla, conservó como feudo el castillo de Cagliari. En la batalla Alfonso afianzó su reputación ante el ejército, su padre y toda la casa real de Aragón.

La conquista de Cagliari con los refuerzos navales llegados desde la Península permitieron a la escuadra catalano-valenciana-mallorquina arruinar un punto vital del comercio de Pisa.

Alfonso demostró un gran valor que es recogido en las crónicas de Muntaner y de Pedro el Ceremonioso y nombró gobernador de la isla a Felipe de Saluces. Teresa de Entenza no llegó a ser reina, ya que murió poco antes que su suegro, quien falleció el 2 de noviembre de 1327.

Alfonso IV el Benigno fue coronado solemnemente en Zaragoza el domingo de Pascua de 1328. La ceremonia y las fiestas que siguieron son narradas con todo detalle por Muntaner. En cuanto ciñó la corona real se iniciaron las negociaciones para contraer un nuevo matrimonio con Leonor de Castilla, la infanta devuelta a su reino de origen ocho años antes, cuando se deshizo su compromiso matrimonial con el entonces príncipe heredero Jaime.

Este hecho de la devolución de la infanta Leonor a Castilla era uno de los asuntos familiares, con claras connotaciones políticas, que quedaba por resolver. La ceremonia se celebró en la iglesia de San Miguel de Tarazona a primeros de febrero de 1329. Se sabe que para hacer frente a los gastos de esta boda, el rey solicitó una ayuda económica de cien mil sueldos al municipio de Barcelona. Como contrapartida, los consellers le hicieron ratificar los privilegios de que gozaba la ciudad de Barcelona.

El nuevo matrimonio de Alfonso IV el Benigno, con la hermana de Alfonso XI de Castilla, tenía como objetivo asegurar las fronteras occidentales de la Corona de Aragón, pero supuso con el tiempo un grave enfrentamiento familiar, debido al hecho de que el heredero del Trono, el futuro Pedro el Ceremonioso, era fruto del primer matrimonio de Alfonso con Teresa de Entenza.

Por este motivo, su segunda esposa, la reina Leonor de Castilla, tuvo como objetivo lograr que su esposo dotara de gran patrimonio a sus hijos Fernando y Juan, al primero le concedió el título de marqués de Tortosa, a la vez que puso en manos de la reina y de sus hijos gran parte del reino de Valencia.

La generosidad de rentas y títulos con que dotó Alfonso el Benigno a los hijos de su segundo matrimonio, produjo la reacción de algunos importantes personajes que se negaron a jurar dichas donaciones. Representantes de dichas poblaciones: Alicante, Elda, Novelda, Orihuela, Guardamar, Játiva, Alcira, Burriana, Morella y Castellón, fueron a pedir ayuda de los magistrados valencianos. Fue inútil que el rey y el infante Fernando acudiesen a Valencia para apaciguar el descontento. Después, el monarca revocó las concesiones abusivas y castigó a sus malos consejeros.

Desde entonces, la reina Leonor fue eliminando de los cargos a todos aquellos que eran amigos del príncipe Pedro. El príncipe heredero Pedro y su hermano Jaime, conde de Urgell, hubieron de refugiarse en Zaragoza bajo la protección de su arzobispo y de un grupo de nobles aragoneses.

Había empezado una guerra sin cuartel entre la madrastra Leonor y su hijastro Pedro, que no acabaría nunca más. Se iniciaba un período en que la tiranía doméstica de la Reina y el alejamiento de los hijos del primer matrimonio pesaron mucho en el descenso del prestigio del Rey, preocupado no sólo por los asuntos familiares, sino especialmente por la complicada coyuntura económica y las continuas guerras por el control de Cerdeña.

Una de las mayores preocupaciones del Rey fue resucitar el espíritu de Cruzada. Para ello envió a sus mejores diplomáticos a diversas cortes europeas para interesar los monarcas respectivos en una Cruzada contra el sultanato de Granada, aliado de Marruecos.

Pero estas gestiones al más alto nivel fracasaron, entre otras cosas porque el pontífice Juan XXII no demostró excesivo celo, ni su cuñado Alfonso XI fue claro en sus intenciones. La proyectada gran Cruzada se quedó en una simple campaña militar en el verano de 1330, sin ninguna consecuencia importante. Cinco años después, se firmaba una paz con el sultanato de Granada.

El problema más grave del reinado de Alfonso IV el Benigno fue consolidar el dominio en el Reino de Cerdeña. Eliminada Pisa de la isla, su papel fue reemplazado desde el primer momento por la república de Génova, que ayudó en todas las revueltas posibles.

En el segundo año de su reinado se enviaron por vez primera repobladores catalanes al norte de la isla. Las buenas intenciones del Rey, pensando que el espíritu rebelde de los isleños cedería ante las buenas reformas administrativas fracasaron por la continua intervención genovesa. Se inició una guerra con Génova que finalizó en 1337 su primera etapa, ya reinando su hijo Pedro el Ceremonioso.

Durante el reinado de Alfonso el Benigno, la mayor parte de Cataluña padeció carestía de trigo y Barcelona atravesó épocas de escasez. El año de 1333 es calificado como de hambres y pestes, pues, en poco tiempo murieron más de diez mil personas, según cuenta Bruniquer en sus Rubriques, lo que produjo serios alborotos en la ciudad de Barcelona por el elevado precio del trigo.

El Rey, ante la escasez de cereal, desplegó una doble política:

· Prohibiendo la salida de granos de las ciudades y

· Adquiriendo cereales para sus Estados, a fin de que las comarcas dotadas con mejores cosechas pudieran abastecer a las menos favorecidas. También mandó importar trigo de reinos extranjeros.

Alfonso tenía un espíritu profundamente religioso, creó un fondo destinado exclusivamente para obras de carácter religioso. Fue un gran admirador de los franciscanos; en repetidas ocasiones dijo que después de la Virgen María era la figura de san Francisco la que más devoción le inspiraba.

Desde el 14 de julio de 1335, Alfonso el Benigno residirá en Barcelona, donde se agravó la enfermedad que padecía, muriendo en enero de 1336. La ausencia de su esposa, huida a Castilla dos meses antes, por temor a la venganza de su hijastro, futuro rey Pedro el Ceremonioso, es posible que acelerara su muerte.

Cuando murió, a los treinta y siete años, le rodeaban sus hermanos, Pedro, conde de Ribagorza y Ampurias, y Ramón Berenguer, conde de Prades. El heredero del Trono se encontraba en Zaragoza.

Alfonso dejó dicho que sus restos fuesen enterrados en el convento de los franciscanos de Lérida, pero de momento se le enterró en el convento de los franciscanos de Barcelona, junto a su primera esposa y su cuarto hijo Federico. Pedro el Ceremonioso, a fines de 1368 se ocupó de que sus restos fueran depositados en los frailes menores de Lérida.

Los historiadores han juzgado de muy diversa manera el reinado de Alfonso el Benigno. Miret y Sans lo considera como un monarca bondadoso, pero desposeído de la astucia indispensable para los que rigen los destinos de los pueblos y constantemente enfermo.

Rovira y Virgili en su Història Nacional de Catalunya califica su reinado de corto, no demostrando grandes condiciones de gobernante, considerándole como uno de los monarcas más débiles, aunque mostró en diferentes casos su espíritu honesto, liberal y justiciero.

Ferrán Soldevila considera que valió más cuando fue infante que cuando subió al trono, mostrándose siempre indeciso en las luchas políticas y en las luchas familiares.

 

BIBLIOGRAFÍA:

A. Arribas Palau, La conquista de Cerdeña por Jaime II de Aragón, Barcelona, Instituto Español de Estudios Mediterráneos, 1952;

V. Salavert, Cerdeña y la expansión mediterránea de la Corona de Aragón (1297-1314), Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 1956, 2 vols.;

J. Mutgé, La ciudad de Barcelona durante el reinado de Alfonso el Benigno (1327-1336), Barcelona, CSIC, 1987;

REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA

 

IMAGEN: Alfonso IV el Benigno y el Piadoso, o Alonso Sánchez el Batallador. 1634. Óleo sobre lienzo, 225 x 127 cm. COPIA ARIOSTO, FELIPE. Depósito en otra institución. Museo Nacional del Prado

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Viaje “Túnez al completo”

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

“TÚNEZ AL COMPLETO”

VIAJE del 28 de abril al 7 de mayo de 2023

IDEATUR

28 / 29 ABRIL 2023 (V/S) MADRID – TÚNEZ

Presentación a las 22.00h en el aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid Barajas, Terminal-1, para embarcar en el vuelo TU607 a las 00.35h destino Túnez. Llegada al aeropuerto de Túnez a las 01.50h. Traslado al hotel. Alojamiento

29 ABRIL 2023 (S) TÚNEZ – VISITA DE LA MEDINA

Desayuno. Sobre las 12.00h salida del hotel hacia el centro de Túnez. Almuerzo. Por la tarde, visita de la Medina de Túnez, Patrimonio Mundial de la Unesco, donde realizaremos una visita cultural de su inmenso patrimonio y veremos los diferentes gremios: artesanos, orfebres, telares, perfumistas etc. Regreso al hotel. Cena y alojamiento.

30 ABRIL 2023 (D) TÚNEZ – VISITA DEL MUSEO DEL BARDO Y SIDI BOU SAID

Desayuno. Salida hacia el inigualable Museo del Bardo, uno de los museos más importantes del Mediterráneo y el segundo más grande de África después del Museo Egipcio de El Cairo. Encierra la más rica colección de mosaicos romanos y paleocristianos provenientes de las excavaciones realizadas en varios sitios arqueológicos del país como Cartago o Dougga. Almuerzo. Por la tarde salida hacia el peculiar pueblo de Sidi Bou Said, en el que destacan sus cuidadosas fachadas, fruto de la Ley que aprobó el Barón Rudolph d’Erlanger en 1920, por la que todas las fachadas debían estar pintadas de blanco y de azul. Tomaremos un té con piñones en una tetería. Regreso al hotel. Cena y alojamiento.

01 MAYO 2023 (L) TÚNEZ – ACUEDUCTO ROMANO – OUDHNA – ZAGHOUAN – TUNEZ

Desayuno. Salida hacia el Acueducto romano. Parada panorámica para ver esta construcción. Continuación hacia las ruinas de Oudhna que ofrece al mundo de la arqueología, una importante colección de mosaicos. Visitaremos el anfiteatro, el capitolio, uno de los más importantes de África, las casas romanas y su bonito museo. Almuerzo en una bonita casa rural a base de platos típicos de la región y de productos de la tierra. Continuación hacia el templo de las aguas de Zaghouan. Regreso al hotel. Cena y alojamiento.

02 MAYO 2023 (M) TÚNEZ –– DOUGGA – TESTUR TÚNEZ

Desayuno. Salida hacia Dougga donde visitaremos las ruinas romanas más Importantes del Norte de África, declaradas Patrimonio de la Humanidad. Entre otros monumentos, visitaremos el teatro, La iglesia de la Victoria, las termas, las casas y los templos. Almuerzo. Por la tarde, regreso a Túnez vía Testur donde daremos un paseo por este pueblo medieval, fundado por los primeros mudéjares y sefardíes que huyeron de la Inquisición en España. Cena y alojamiento.

03 MAYO 2023 (X) TÚNEZ – CABO BUENO (HAOUARIA – KERKOUANE –KELIBIA – NABEUL) SOUSSE

Desayuno Salida hacia Haouaria y visita de las grutas romanas, ubicadas en la punta del Cabo bueno a sólo 142 kms de las costas sicilianas, antiguamente utilizada como canteras de arenisca para la Construcción de numerosos monumentos cartagineses romanos, como el coliseo del Djem y el de Roma. Continuacion hacia las ruinas de Kerkouan y vista de las ruinas Púnicas del siglo 5 a.C, catalogadas como Patrimonio de la Humanidad. Continuación hacia Kelibia. Almuerzo. Por la tarde, visita del puerto y de la fortaleza bizantina. Continuacion haca Nabeul, capital de la cerámica. Visitaremos un taller donde nos enseñarán una demostración de un alfarero trabajando en objeto de arte. Continuación hacia Sousse. Llegada al hotel. Cena y alojamiento.

04 MAYO 2023 (J) SOUSSE – KAIROUAN – EL DJEM – SOUSSE

Desayuno. Salida hacia Qairuán cuarta ciudad santa del Islam y fundada en el año 671. Visitaremos la Gran Mezquita de Okba Ibn Nafa, el Mausoleo del barbero y los Estanques de agua de los Aglabitas. Visita de una cooperativa de alfombras para ver una demostración de una mujer tejiendo un kílim o un tapiz. A continuación se visita, la medina, donde se rodó secuencias de la película “En busca del arca perdida» Almuerzo. Por la tarde continuación hacia El DJem. Visita del Coliseo Romano, el tercero más grande del imperio y el mejor conservado del mundo. Regreso al hotel. Cena y alojamiento.

05 MAYO 2023 (V) SOUSSE – MONASTIR – MAHDIA – SOUSSE

Desayuno. Salida hacia la Kasbah de Sousse. Visita del museo arqueológico, el segundo en importancia después del museo del Bardo. A continuación haremos una caminata a través de la Medina de Sousa, patrimonio Mundial de la Unesco. Visitaremos sus bonitos y coloristas zocos. Regreso al hotel. Almuerzo. Por la tarde, salida hacia Monastir, la ciudad natal del expresidente de la República, Habib Bourguiba, gran defensor de los derechos de la mujer y el primer presidente árabe, fundador del laicismo, de la igualdad de género y de la libertad de las mujeres. Se visitara el Ribat de Monastir, antiguo fuerte defensivo del siglo octavo, el Mausoleo de Bourguiba y el Paseo marítimo de la ciudad. Proseguiremos hacia Mahdia, una de las ciudades más hermosas de Túnez, famosa por su medina andaluza, su vestíbulo fortificado en forma de un imponente bastión, su cementerio marino y sus bonitos zocos conocidos por la artesanía de los telares y el trabajo de la seda. Regreso al hotel. Cena y alojamiento.

06 MAYO 2023 (S) SOUSSE – LOS PUEBLOS BEREBERES – PORT AL KANTAOUI – SOUSSE

Desayuno. Salida hacia el pueblo de Hargla, un pueblo pesquero, donde daremos un paseo desde el acantilado, pasando por el viejo cementerio marino, cruzando el pueblo antiguo hasta el puerto, donde se podrá apreciar la antigua y peculiar técnica de pesca de los pulpos con las tinajas (técnica que data de la época fenicia y romana). Continuación hacia el Pueblo de Takrouna, un pueblo ciudadela, fundado en los SXII encima de una cresta de 192 m de altura en forma de un nido de águila. Se ven todavía las casas colgadas que dominan la zona costera y ofrecen unas vistas únicas. Visitaremos la casa de una familia autóctona y probaremos el famoso aceite extracto en sus almazaras tradicionales y el pan bereber preparado en hornos de barro. Continuación hacia Port al Kantaoui. Tiempo libre parar pasear. Regreso al hotel. Almuerzo. Por la tarde tiempo libre para descansar y disfrutar del hotel y de su playa. Cena y alojamiento en el hotel.

07 MAYO 2023 (D) SOUSSE – CARTAGO – MADRID (180 km)

Desayuno. Mañana libre. Almuerzo en el hotel. Salida hacia las ruinas de Cartago y visita del Recinto arqueológico, declarado en 1979 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Cartago fue una importante ciudad púnica, destruida por los romanos y reedificada por ellos en tiempos de julio Cesar; así pues, partes significativas de los restos arqueológicos son de origen romano. Veremos su anfiteatro y a continuación, proseguiremos hacia las Termas de Antonino, las cisternas de la Maalga, para admirar el genio arquitectónico de los romanos y el Santuario púnico, llamado “el Tofet de Cartago”. Continuación hacia el aeropuerto para embarcar en el vuelo TU606 a las 20.20h destino Madrid. Llegada al aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid Barajas a las 23.35h

FIN DEL VIAJE



PRECIO POR PERSONA

BASADO EN UN MÍNIMO DE 25 PERSONAS

 

En habitación doble


2.175 €


Suplementos opcionales

Habitación individual:


Seguro de anulación:

390 €


30 €


LOS PRECIOS INCLUYEN

  • Billete de avión en clase turista con la compañía TUNISAIR: Madrid – Túnez – Madrid
  • Tasas aéreas y gastos de emisión
  • Autocar gran confort con aire y asientos reclinables para traslados y visitas
  • Estancias en hoteles de 5*en Túnez y Sousse
  • Régimen de pensión completa con ½ de agua mineral incluida + café o té
  • Guía acompañante de habla española en destino durante todo el recorrido
  • Las entradas a los sitios mencionados en el programa
  • Tasas municipales obligatorias
  • Propinas
  • Seguro de asistencia
  • Audífonos para todo el recorrido


LOS PRECIOS NO INCLUYEN

Extras tales como otras bebidas, otras comidas, otras entradas, gastos personales como teléfono, minibar en los hoteles y cualquier otro servicio no incluido en el apartado “LOS PRECIOS INCLUYEN”.

 



VUELOS PREVISTOS

29 ABRIL 2023 (S)

MADRID – TÚNEZ (La noche del viernes 28/04 al sábado 29/04)

TU607

00:35 –01:50





07 MAYO 2023 (D)

TÚNEZ – MADRID

TU606

20:20 – 23:35


HOTELES PREVISTOS O SIMILARES


– TÚNEZ –

BARCELÓ CONCORDE LES BERGES DU LAC 5*

https://www.barcelo.com/en-ww/barcelo-concorde-berges-du-lac


– SOUSSE –

BARCELÓ CONCORDE GREEN PARK PALACE 5*

https://www.barcelo.com/en-ww/barcelo-concorde-green-park-palace



DOCUMENTACIÓN NECESARIA

Pasaporte en vigor, con validez mínima de 6 meses en destino



INFORMACIÓN, INSCRIPCIONES Y PAGOS


INFORMACIÓN

Para cualquier información que necesiten, pueden hacerlo bien por teléfono en el número 91 401 5000

– De Lunes a Jueves: De 09.30 a 14.00 y de 16.00 a 19.00

– Los Viernes: De 09.00 a 15.00

– O en el email: uno@ideatur.es



INSCRIPCIONES

Sólo es necesario enviar un correo electrónico indicando nombre y apellidos de las personas que viajan y el concepto «VIAJE A TÚNEZ», al correo: uno@ideatur.es

(En caso de tener alguna alergia o intolerancia alimenticia se nos deberá comunicar al efectuar la reserva)



PAGOS

Un primer depósito de 900 € antes del 3 de febrero de 2023

Pago final saldo pendiente: 30 de Marzo de 2023

Los pagos se realizarán en la siguiente cuenta

TITULAR: LOGOBUSINESS – IDEATUR

IBAN – ES91 2100 3920 9002 0019 8977


GASTOS DE ANULACIÓN

a) Hasta el 15 de febrero: Sin gastos

b) Del 16 de febrero al 1 de marzo: 25%

c) Del 2 de marzo al 15 de abril: 50%

d) A partir del 16 de abril: 100%


ORGANIZACIÓN TÉCNICA

IDEATUR: C/ Hermosilla, 102 * 1º D * 28009 * Madrid * Tel: 914015000 * CICMA: 1836

ideatur


SEGURO DE ASISTENCIA DURANTE EL VIAJE

SEGURO ANULACIÓN OPCIONAL – NO INCLUIDO EN EL PRECIO DEL VIAJE

PARA CONSULTAR LAS POLIZAS DE SEGURO, VER EL PDF ADJUNTO

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Escapada a Extremadura – 10 a 12 de marzo de 2023

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

Escapada a Extremadura

10 a 12 de marzo de 2023

 

ITINERARIO


10 de marzo (viernes).- MADRID-GUADALUPE – TRUJILLO –CACERES


Presentación a las 08,30hrs. delante del HOTEL NH ATOCHA, Paseo de la Infanta Isabel, 9, para salir por la autovía de Extremadura en dirección al Monasterio de Guadalupe. (220 km.)

Visita guiada de, aproximadamente, una hora de duración.

Monasterio de Guadalupe

Terminada la visita, continuación del viaje hasta Trujillo. (80 Km.) Almuerzo en un restaurante local.

Por la tarde visita de la ciudad acompañados de guía local y con entradas a Santa María y la Casa de Pizarro.

Plaza de Trujillo

Continuación hasta Cáceres (45 Km.) y llegada al GRAN HOTEL DON MANUEL http://www.granhoteldonmanuel.com

Distribución de las habitaciones.

A las 21,00hrs. asistiremos a una visita teatralizada nocturna que tiene lugar en la ciudad, interesante, original y divertida, de dos horas de duración.

Acabada la visita, tiempo libre y alojamiento.

 

11 de marzo (sábado).- CÁCERES: EXCURSION A MERIDA

Desayuno buffet en el Hotel.

A primera hora de la mañana, salida en dirección a la cercana ciudad de Mérida. (71Km.) en la que visitaremos sus principales lugares históricos.

Por la mañana el teatro y anfiteatro romano.

anfiteatro romano

A mediodía, almuerzo en Restaurante

Por la tarde visita del Museo Nacional de Arte Romano.

Regreso a Cáceres.

Cena libre y alojamiento.

12 de marzo (domingo).- CACERES – PLASENCIA – MONASTERIO DE YUSTE – MADRID

Desayuno buffet en el Hotel.

Por la mañana realizaremos una agradable visita a pie de la zona monumental de la ciudad, que nos permitirá descubrir todos los rincones de este maravilloso lugar.

Continuación del viaje hasta Plasencia (80 Km.) en donde realizaremos una parada para visitar su catedral y su casco antiguo.

Al terminar la visita, almuerzo en Restaurante.

Ya de regreso, haremos una parada intermedia a las 17,00hrs. para visitar la última joya de este viaje: el Monasterio de San Jerónimo de Yuste (42 km.)

Monasterio de San Jerónimo de Yuste

Continuación a Madrid para llegar a última hora de la tarde al punto de salida.

Fin del viaje

RELACION DE PRECIOS

 

Nº PERSONAS


20-25


26-35


36-40


En habitación doble

476,00€

426,00€

383,00€

Supl. individual

65,00€

65,00€

65,00€

Descuento 3ª persona en habitación triple

18,00€

18,00€

18,00€

 

 

ESTOS PRECIOS INCLUYEN:


➢ Recorrido completo en autocar de lujo, de viernes a domingo, con dietas de alojamiento y manutención del conductor, iva y peajes.
➢ Guía oficial de la Comunidad de Extremadura para las visitas de Trujillo y Cáceres y Plasencia.
➢ Entradas a los siguientes monumentos o lugares:
a) En Trujillo, la Iglesia de Santa María y la Casa de Pizarro
b) En Cáceres, la visita teatralizada nocturna y la Concatedral.
c) En Mérida, Teatro y Anfiteatro romanos y Museo Nacional
➢ Estancia de dos noches en el Gran Hotel Don Manuel 4* Superior, en régimen de alojamiento y desayuno buffet.
➢ Tres almuerzos en Trujillo, Mérida y Plasencia en restaurantes locales, que incluyen vino, agua y café.
➢ Acompañamiento de la Doctora en Historia del Arte, Dña. M. Teresa García Pardo, que complementará y ampliará las informaciones del guía local.
➢ Acompañamiento técnico.

 

NO ESTA INCLUIDO:

➢ Las cenas, que serán libres
➢ Gastos de tipo personal en el Hotel.
➢ En general, cualquier otro concepto no indicado en el apartado anterior.

 

NOTA IMPORTANTE:


El presupuesto ha sido confeccionado para un mínimo de 20 personas que viajen conjuntamente, por lo que las reservas se confirmarán por riguroso orden de inscripción.


FORMA DE PAGO:


• Primer plazo en el momento de la inscripción, de 100€ por persona
• Saldo pendiente el 23 de febrero

 

CUENTA BANCARIA: ES78 2100 2219 5102 0074 6243

 

Organización técnica:

Natividad Areces
natiareces@hotmail.com
Tlfno. 670 793 713